Londres

A pesar de su ambición por querer jugar, Rafa Nadal tiene que decir basta. El jugador de tenis español ha convocado una rueda de prensa para explicar por qué no jugará ante Nick Kyrgios la semifinal de Wimbledon este viernes por culpa de su lesión en el abdomen. La rotura muscular de siete milímetros que sufrió en el encuentro ante Taylor Fritz le ha obligado a abandonar el Grand Slam. El balear se ejercitó este jueves en una pista sin público y no encontró las sensaciones que necesitaba para poder competir.

Los médicos han corroborado tras las pruebas a las que se ha sometido en la mañana de este jueves que sufre una rotura de siete milímetros en uno de los músculos de su abdomen. El manacorí quería disputar el partido ante Kyrgios este viernes, pero no era la opción más recomendable. No es la primera vez que le golpea duro el abdominal. En 2009 tuvo otra rotura de seis milímetros (que se convirtieron en 26) en el US Open, Del Potro le barrió y estuvo fuera de las pistas un mes. "La experiencia que tengo en este tipo de cosas es que es muy difícil jugar", sentenció.

Nadal se ejercitó desde las 14:00 horas junto a Marc López. Tenía programado un entrenamiento en la Pista 10 del All England Tennis Club, pero que han preferido irse a las canchas del Aorangi Park para tener más privacidad. El balear también reveló este miércoles que lleva toda la semana sin entrenar el saque porque arrastraba molestias. Rafa ha confirmado que estará sin competir ni entrenar "durante dos o tres semanas" y su objetivo es estar "en Montreal".

"Estoy aquí para anunciar que tengo que retirarme del torneo. No tiene sentido forzar más el abdominal porque me duele. Si lo comunico ahora es porque lo he estado pensando todo el día. No es solo que no pueda sacar a la velocidad adecuada, si no que tampoco puedo hacer el movimiento. La lesión solo podía empeorar. He tomado la decisión porque no podría ganar ningún partido así", sentenció un Nadal que ha explicado la gravedad de su problema.

El balear esgrimió los motivos por los que se retira. "Son muchos partidos y tengo que respetarme mínimamente. No puedo salir a no ser competitivo. Lo más importante para mí es la felicidad y el esfuerzo que he puesto aquí pero no puedo forzar y parar ahora dos o tres meses sin competir a estas alturas de mi carrera. Estoy muy triste por la decisión, pero es mi decisión", concreta. Además, confesó que ya había tenido estas molestias durante la temporada.

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Nadal explica que "las molestias aparecieron la semana pasada y estaban controladas". Las pruebas que se estaba haciendo le mantenían tranquilo, "pero ayer fue ya muy complicado". "Voy a seguir entrenando para ver si puedo continuar con el calendario que tengo en mente", remarcó el manacorí con un mensaje que alimenta el optimismo de la afición española. "Quiero estar en Montreal y es para lo que voy a trabajar desde ya", expresó.

Sobre el episodio con su familia, Nadal explica que no le han tenido que convencer. "He escuchado a todo el mundo y no todas las opiniones son las mismas. He jugado en otros momentos bajo circunstancias difíciles y se mantiene la esperanza de que pueda ser una de ellas. Es una decisión personal teniendo en cuenta el momento en el que estoy. Estar unos meses parado sería un palo para mí. Duele tomar esta decisión, y mucho", apunta el balear.

"Ilusión"

Sobre esta mala racha de problemas físicos, Nadal prefiere mirar al futuro con "ilusión". "Lo acepto bien. En el momento las cosas son difíciles, pero mañana será otro día. Intento ser bastante realista, pongo en una balanza las cosas positivas y las negativas. Me siento un afortunado a pesar de los problemas físicos que haya tenido. No tengo ningún motivo para quejarme. Una lesión como esta es más fácil de digerir. Solo tengo que seguir un calendario. Miro hacia adelante con ilusión por los objetivos futuros", sentencia el español.