1.001 victorias ponen a Novak Djokovic en una nueva galaxia dentro del mundo del tenis. El serbio no podía imaginar tal y como comenzó el año que podría verse a mitad de temporada como uno de los dos favoritos para ganar Roland Garros. Primero se encontró la traba de su no vacunación que le impedía competir, después con un físico muy lejos del que siempre le ha caracterizado. Ahora, el nivel de número uno del mundo del tenis le corresponde no solo por sus puntos ATP.

Djokovic ha vuelto y lo ha hecho para quedarse. Como si de una rutina se tratara, el balcánico ha ido mejorando progresivamente hasta dar un golpe sobre la mesa en Roma, haciendo temblar a sus rivales con un nivel cercano a la perfección y que le convierte en un jugador prácticamente inabordable. El título que levantó en el Foro Itálico no solo le sitúa de forma más clara como el tenista que más Masters 1000 ha conseguido, también demuestra que tiene el nivel para luchar por el Grand Slam.

La figura de Djokovic va más allá de la de un simple jugador de tenis. También de la de un número uno del mundo. El tenista serbio es todo un emblema para su país y tras lo sucedido en Australia por no estar vacunado más. Ese conflicto marcó un antes y un después en su carrera. El veterano ha fortalecido esa imagen de referente que lucha por sus opiniones. Y el último ejemplo es que ha sido de los pocos que se ha atrevido a criticar el veto a tenistas rusos pese a jugar como neutrales.

Favorito

Decepcionante. Así fue el regreso de Novak Djokovic a las pistas de tenis en Montecarlo. El serbio iniciaba la gira europea de tierra batida de la peor manera. Perdió contra Alejandro Davidovich. Ese resultado fue doloroso por la teórica superioridad que debía tener el número 1 sobre el español, pero, más aún, por la forma en la que cayó derrotado el de Belgrado. No parecía estar ni cerca de ser lo que fue.

Después llegaba Madrid con Carlos Alcaraz. Era la primera vez que se enfrentaba al número 1 del mundo, pero casi parecía que llevaba años jugando contra él, porque, poco a poco, su táctica fue rompiendo la barrera del serbio, que terminó cediendo y reconociéndolo en rueda de prensa, dándole todo el mérito de la victoria a este chico que, con solo 19 años, tiene un repertorio de golpes impropio para alguien de su edad. En cualquier caso, el serbio había mejorado.

Novak Djokovic, con su trofeo del Masters 1000 de Roma. REUTERS

Cabe destacar de dónde venía Djokovic. En los tres primeros meses del año, Djokovic solo encontró un hueco para jugar. Fue en el ATP 250 de Dubái, donde se presentó sin haber jugado un partido oficial desde comienzos de diciembre de 2021. Tres partidos duró, ganando antes a Musetti y Khachanov, hasta que Vesely le derrotó en solo dos sets en los cuartos. Entremedias se supo que había roto hace tiempo con su entrenador de siempre, Marjan Vajda.

Todas estas dudas han quedado en el olvido viendo su rendimiento en Roma. Parece que ha encontrado su mejor forma física. Djokovic volvió a conquistar el torneo de la capital italiana; ya son seis veces las que el actual número uno del mundo gana. Fue la semana perfecta para 'Nole', que también consiguió mantener el puesto más alto de la clasificación hasta Roland Garros. Ahora tendrá que demostrar esa condición de favorito en la Philippe Chatrier.

Fortaleza mental

Djokovic también ha tenido que demostrar entereza. El tenista serbio, durante una rueda de prensa para el Mutua Madrid Open, ha reconocido que todavía le afecta "mentalmente" porque tuvo que "afrontar muchas cosas" a raíz de ese episodio. "Nunca he vivido algo así". "No sabía cómo iba a afectarme. Todavía me afecta mentalmente", reconocía en su comparecencia ante los medios de comunicación. Fue una situación a la que nadie se había enfrentado.

La resolución del caso llegó con su expulsión por orden política al verle como un peligro para la sociedad al haber promovido teorías anti vacunas. Australia le deportó y Djokovic regresó a su país como todo un héroe. Alabado por su presidente y respaldado por toda la afición serbia, logró reforzar la imagen mitificada que ya se tenía de él. Ahora, más que antes, se busca el análisis de Nole sobre cada tema de actualidad.

Novak Djokovic celebra su victoria en el primer set sobre Carlos Alcaraz EFE

Este 2022 es el primer año en el que se pone en duda el futuro de Novak Djokovic. La incógnita de si se estaba ante el fin del tenista y su carrera estelar comenzó a ganar fuerza. Salvo en Estados Unidos, podrá seguir compitiendo. Lo hará próximamente en Roland Garros y se prevé que también en Wimbledon. Él, cuando más se hablaba de una posible retirada, ha dejado claro que podría hacerlo. Sin embargo, quiere continuar estando en lo más alto.

Lo principal que se ha quedado sin jugar Djokovic por ahora ha sido el Abierto de Australia y los dos primeros Masters 1.000 del calendario. Eso quiere decir que ha dejado de aspirar a un total de 5,3 millones de euros que se ponían en juego para los ganadores de los certámenes. 'Nole' necesitaba reaccionar para tratar de arreglar una temporada atípica para él, que se suma a las de 2020 y 2021 marcadas por la pandemia. Ahora, está preparado para defender la corona de Roland Garros.

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