Hasta 600 personas, entre jugadores, personal y funcionarios, han sido obligados a aislarse en Melburne tras detectar un positivo por coronavirus en el Grand Hyatt Hotel. El contagiado se trata de un miembro del personal de apoyo que asistió a los tenistas durante su cuarentena forzada al llegar al país. El Open de Australia, así como el resto de torneos que se disputan allí, corre peligro.

Noticias relacionadas

Las fuertes restricciones en Australia con la pandemia, siendo uno de los países que mejor ha lidiado con ella, amenaza la disputa del primer Grand Slam del año. Si los tenistas que se alojaban en el hotel son tenidos en cuenta como 'contactos estrechos', deberían cumplir cuarentena durante 14 días.

Si se quiere celebrar el torneo, que arranca el 8 de febrero y concluye el día 21, las medidas sanitarias deberían de ser más flexibles con los tenistas del Grand Hyatt.

La organización del Open de Australia, por el momento, se ha limitado a anunciar la situación respecto a los tenistas y la suspensión de la jornada del jueves en todos los torneos, incluida la ATP Cup. Respecto a la jornada de viernes, se emplaza a un nuevo comunicado que será lanzado a lo largo del día.

El Grand Hyatt Hotel es uno de los tres hoteles principales en los que jugadores y personal llegados a Australia hicieron cuarentena. Entre los que se alojan se encuentran los españoles Roberto Bautista, Pablo Carreño y Carlos Alcaraz. Marcel Granollers también tendrá que aislarse al hospedarse su compañero de dobles, Horacio Ceballos, en el hotel que ha sido puesto en cuarentena. 

Los tenistas pasarán pruebas este jueves, por lo que los partidos de la ATP Cup (entre ellos los de España contra Grecia) y otros torneos previos al Open de Australia quedarán suspendidos hasta, al menos, tener los resultados negativos. Alcaraz se debía medir a Thiago Monteiro en octavos del Great Ocean Road Open, pero su partido queda también en el aire.

Nadal habla con Granollers durante el partido de Carreño en la ATP Cup. Loren Elliott Reuters

Daniel Andrews, primer ministro victoriano, ha confirmado que todo el mundo que se encuentra aislado en el hotel no dejará de estarlo hasta presentar una prueba negativa: "Cualquiera que haya visitado estos sitios de exposición debe aislarse de inmediato, hacerse una prueba de coronavirus (Covid-19) y permanecer aislado durante 14 días", se anunciaba en un comunicado emitido por el Departamento de Salud.

La persona que ha dado positivo trabajó por última vez en el hotel el 29 de enero y al finalizar su turno se le hicieron pruebas, con resultado negativo. En los siguientes días, sin embargo, desarrolló síntomas y fue sometido a una nueva prueba, el 2 de febrero, en la que daba positivo, tal y como se ha anunciado este miércoles.

Eso sí, Andrews matizó que se trata de un aislamiento por precaución: "Este es un caso aislado, no hay necesidad de que la gente entre en pánico". 

Aumentan las restricciones

Las restricciones en el estado australiano volverán a ser más severas. Tras el positivo, se impondrá de nuevo la obligatoriedad de las mascarillas en el interior de las viviendas y se espera que se reintroduzcan los límites de reuniones de hasta un máximo de 15 viviendas en los hogares. Además, el lunes estaba previsto el regreso al trabajo en un 75% que ahora queda en vilo.

El positivo en el hotel acaba con un periodo de 28 días sin detectarse un positivo en el estado de Victoria. Daniel Andrews lamentaba el fin de la racha: "Tenemos que asumir que esta persona ha infectado a otras".

[Más información: No habrá tenis el jueves en Melbourne: suspendida la jornada por un positivo en Covid-19]