La pausa de diez minutos que el Abierto de Estados Unidos está otorgando a los tenistas para que se refresquen por las altas temperaturas dio hoy lugar a un rifirrafe entre el escocés Andy Murray y el español Fernando Verdasco, quien zanjó el asunto diciendo que era una confusión.

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Murray, que sucumbió ante Verdasco por 7-5, 2-6, 6-4 y 6-4, se mostró contrariado cuando su oponente solicitó el parón al final del tercer set y, preguntado en rueda de prensa por las quejas que expresó al árbitro a su vuelta, relató que había visto al español hablar con su entrenador, algo que no está permitido en el receso.

"Fui a ducharme. Él se estaba dando un baño de hielo. Cuando salí de la ducha, su entrenador y su... no sé si juega a dobles con él, pero uno de los jugadores españoles de dobles, estaba ahí hablándole, y no se te permite hablar con tu entrenador. Fui y se lo dije al supervisor", explicó el exnúmero uno del mundo.

Visiblemente apesadumbrado por su derrota, Murray criticó que el Abierto es "uno de los mayores eventos del mundo" y si hay "normas, debes seguirlas porque si un jugador puede hablar con su entrenador y el otro no, no es justo".

Por su parte, Verdasco calificó el supuesto incidente como una "tontería", dijo no entender por qué Murray había hecho esas declaraciones y sentenció: "Conozco las normas y no hablé con mi entrenador".

El número 32 del mundo relató que en el vestuario estaba el chipriota Marcos Baghdatis dándose un baño de hielo con su entrenador, quien le sorprendió al "preguntar algo en español", y él contestó.

"A lo mejor me ha visto hablar en español y ha pensado que era mi entrenador, no lo sé", sostuvo Verdasco, que estuvo acompañado en la pausa por dos trabajadores del Abierto, uno de ellos controlando los minutos.

Andy Murray se lamenta en un partido Reuters

El español recordó haberse cruzado con su entrenador, Nacho Truyol, en el vestuario cuando este iba al baño, pero aseguró no haber hablado "ni una palabra".

Fuera de ese rifirrafe, Verdasco admitió que se ha enfrentado a un "cuadro complicado" y que fue "mala suerte" que le tocara Murray en segunda ronda, porque pese a haber sufrido una lesión y no tener la "misma confianza" que antes, "tiene una calidad brutal".

"Desde el primer juego parecía que estaba incómodo con la cadera pero al final, después de tres horas, corría todas y metía mil bolas y era súper complicado ganarle los puntos igual", destacó.

En tercera ronda se medirá al argentino Juan Martín del Potro, tercero del mundo, quien afirmó hoy que no le gustaba Verdasco porque es zurdo y "varía mucho". El español respondió después con humor: "Si no le gusto por ser zurdo, pues espero el viernes gustarle mucho menos y conseguir la victoria".