Rafael Nadal, tras hacerse con la victoria frente al argentino Leonardo Mayer (6-3, 6-4 y 7-6), se metió en la tercera ronda del Open de Australia. Es decir, el español sigue avanzando. Y lo hace, además, como un caballero. En su último partido, posibilitando el aplauso del respetable por un gesto que le honra. El mallorquín le pegó a la pelota y ésta salió en dirección a una recogepelotas. No le llegó a dar. Pero a él le dio igual. Con las cámaras enfocando, pidió perdón. El estadio agradeció su detalle con una fuerte ovación.



El tenista español tardó dos horas y 38 minutos en solventar su parido frente a Leonardo Mayer y, de paso, eludió toda la rumorología sobre su lesión de rodilla. Rafael Nadal se encuentra en perfectas condiciones y así lo demostró frente al argentino.



Tras esta victoria, la que lo mete en tercera ronda del Open de Australia, Rafael Nadal se enfrentará a Damir Dzumhur, con el que ya se vio en el Masters 1.000 de Miami en 2016, en un partido en el que el español se retiró por una indisposición debida al calor cuando perdía 2-6, 6-4 y 3-0.



Junto a Nadal, otros dos cabezas del cuadro masculino se han plantado en la tercera ronda: el croata Marian Cilic y el francés Jo-Wilfred Tsonga.

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