Melbourne

Alexander Zverev (Hamburgo, Alemania; 1997) es un niño, pero responde como un hombre. El alemán se mide este sábado a Rafael Nadal por el pase a octavos de final del Abierto de Australia en un cruce entre presente y futuro (30 años contra 19).

Horas antes de ese partido, Sascha se sienta con EL ESPAÑOL y Dpa tras atender a dos televisiones alemanas en una habitación al lado de la sala de prensa. Está concentrado y con el gesto serio, pero dispuesto a hablar abiertamente de cómo consigue no despegar los pies del suelo aunque todo el mundo asuma que será el próximo número uno del mundo.

Con 19 años, es el número 24 del mundo, ha ganado a Roger Federer sobre hierba y consiguió su primer título en San Petersburgo derrotando a Wawrinka en la final. ¿Dónde está su límite?

Ya veremos. Lo que es seguro es que todavía no he llegado a lo más alto que puedo llegar. Pero ahora mismo solo quiero mejorar, aprender más, convertirme en el mejor jugador que pueda llegar a ser. Si eso es ser número uno del mundo o ganar torneos del Grand Slam, genial. Pero el objetivo principal es desarrollar mi juego, ir mejorando día a día, seguir creciendo y evolucionando.

¿Se ve como número uno?

Nunca diré de mí mismo que voy a ser el siguiente número uno, jamás saldrán esas palabras de mi boca. Esa es una pregunta para hacérsela a otros, no para que la responda yo. No seré alguien que diga: “Voy a ser el mejor”. Estoy trabajando para serlo, pero ya veremos qué me tiene reservado el futuro.

Insiste mucho en la necesidad de crecer, desarrollarse y evolucionar. ¿Qué necesita mejorar para confirmar que es el mejor de la nueva generación?

Necesito mejorar todo. Desde el aspecto técnico, el físico, la táctica y también mentalmente, aunque sinceramente creo que ya estoy en un buen camino por ese lado. Somos un grupo de jugadores bastante interesante irrumpiendo en el circuito. También están Nick Kyrgios y Dominic Thiem, que están jugando genial… Habrá que ver quién es el mejor en el futuro, pero creo que los próximos años van a ser muy emocionantes en el circuito.

Precisamente, Toni Nadal dijo en este periódico que la gran diferencia entre usted y Kyrgios es la mentalidad.

Kyrgios es un jugador con muchísimo talento, pero a menudo dice que no ama el tenis, que no le gusta. Yo adoro el tenis, me encanta. Si pudiera escoger cualquier cosa en el mundo, cualquier profesión posible, elegiría otra vez ser jugador de tenis. Creo que es más fácil trabajar por ser el mejor si tienes esa mentalidad y realmente disfrutas el proceso de trabajar duro para conseguirlo, disfrutas en el proceso de mejorar. Es así como lo siento.

Hace poco, Boris Becker comparó sus semejanzas y diferencias con Djokovic.

Mido casi dos metros y Djokovic es muy bueno defensivamente, se mueve muy bien… Yo soy un jugador de perfil más explosivo, de pegarle fuerte a la pelota. Sí que es cierto que me muevo bastante bien para la altura que tengo, pero no creo que pueda ser comparado con Djokovic.

El año pasado, tuvo ganado a Rafael Nadal en octavos de Indian Wells con 5-3 y punto de partido en el tercer set, pero acabó perdiendo. Este sábado se miden por los octavos del Abierto de Australia. ¿Qué ha aprendido?

Tuve punto de partido y desafortunadamente no pude convertirlo fallando aquella volea en la red. Aún así, lo recuerdo como un gran encuentro y espero poder tener otro partido bueno ante él aquí. Esta vez es al mejor de cinco sets y va a ser físicamente más complicado para ambos. Es fantástico escuchar que una leyenda como él piensa que puedo ser muy bueno, pero me queda mucho para poder estar ahí arriba con ellos. Mañana será un día espectacular. Estoy deseando salir y jugar ese partido.

¿Le da miedo su derecha?

La derecha de Nadal es uno de los mejores golpes de la historia del tenis. Así de simple. No hay duda de que será un partido muy complicado. Eso seguro. Ya le he comentado antes que tuvimos un gran encuentro en Indian Wells, pero prefiero centrarme en lo que pueda estar por llegar. Espero que sea un buen partido en el que tenga mis opciones.

¿Cuáles son la debilidades de su rival?

Nadal no tiene puntos débiles. Ha ganado 14 torneos del Grand Slam. Nadie que haya ganado 14 grandes puede tener un punto débil. Creo que puede ganar otro Grand Slam, especialmente en tierra batida. En París podría conseguir algo grande otra vez. Sinceramente, le deseo todo lo mejor para que lo logre.

¿El sábado también se lo desea?

No, el sábado juego contra él.

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