Jorge Pacheco
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Ana Peleteiro ha reflexionado abiertamente sobre las exigencias físicas del deporte de élite y la relación con la imagen corporal tras su proceso de recuperación después de tener a su segundo hijo, León.

La triplista española intervino este lunes en el programa La Revuelta de TVE, donde detalló su evolución reciente: "Ya me he quitado 14 [kilos], o sea que no está mal en tres meses". Pese a ese avance, reconoció que su preferencia estética no coincide con los cánones competitivos: "No me apetece volver a ese cuerpo de atleta tan delgada, pero es lo que hay, es por trabajo".

Durante la entrevista, la atleta gallega explicó que encara esta etapa sin fijarse plazos rígidos ni compararse con experiencias previas. Aunque tras el nacimiento de su primera hija regresó a las pistas en apenas seis meses y superó los 14 metros en su debut, prefiere evaluar sus sensaciones día a día.

Actualmente afirma sentirse satisfecha con su complexión y defiende una visión más natural del físico femenino, distanciada de las imposiciones extremas de delgadez.

La medallista olímpica aprovechó su intervención para cuestionar las modas contemporáneas vinculadas a la pérdida acelerada de peso y criticó la presión social imperante: "La sociedad te dice que tienes que estar superdelgada. Además se está poniendo otra vez super de moda con el Ozempic y no sé qué. Yo estoy completamente en contra de eso".

Frente a estas tendencias, reivindicó la aceptación individual al asegurar que con su silueta actual es como mejor se aprecia. "Tengo que adelgazar por mi trabajo, pero así como estoy ahora es como mejor me veo; al fin y al cabo soy más mujer así".

Asimismo, Peleteiro expuso los costes psicológicos que acarrea la alta competición, señalando que la búsqueda constante del rendimiento extremo propicia conductas lesivas: "El deporte de alto rendimiento da muchísimos problemas de relación con la comida y de dismorfia corporal".

Ana Peleteiro, en 'La Revuelta' de TVE La Revuelta

Recordó que al revisar fotografías de temporadas anteriores no comprende cómo lograba percibirse "imperfecta" cuando se encontraba en niveles mínimos de grasa, una distorsión que ha superado gracias al trabajo mental y la madurez.

La deportista detalló también cómo la indumentaria de competición acentúa esa vulnerabilidad frente a las rivales y los técnicos. Al competir prácticamente descubiertas, las atletas quedan expuestas a comparaciones permanentes en pista, a lo que en ocasiones se añaden reproches directos por parte de los preparadores: "Y luego estaban los entrenadores que te martirizaban diciéndote: 'Estás un poco gorda, ¿no?'".

Consciente de su papel como referente, alertó sobre los mensajes que recibe de jóvenes que pretenden adelgazar para clasificar a torneos nacionales. A todas ellas les traslada que la prioridad debe ser el desarrollo muscular y la salud global: "No va a ser bajando de peso como a lo mejor llegues al Campeonato de España. Trabaja fuerza".

Con este alegato, Peleteiro cerró una reflexión centrada en priorizar el bienestar y la fortaleza funcional frente al sacrificio estético desmedido.