A tenor de los últimos acontecimientos, los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina están siendo más noticia por los temas extradeportivos que realmente por las actuaciones de los 3.000 competidores.
El norovirus está causando estragos en el hockey femenino después de que la selección de Finlandia reportara más de una docena de personas infectadas o en aislamiento (hasta 13). Motivo por el cual se tuvo que cancelar el partido ante Canadá correspondiente a la fase de grupos.
El encuentro, programado para los primeros días del torneo, ha sido trasladado al 12 de febrero tras un acuerdo entre el COI, el comité organizador y la Federación Internacional, en una decisión marcada por un objetivo claro: salvaguardar la salud de los deportistas.
Sin embargo, Finlandia no es la única selección que ha sido víctima de diarrea, vómitos, náuseas, dolor abdominal, fiebre leve y flojera. El combinado suizo ha confirmado que también tiene un positivo en su plantilla y que la deportista en concreto ha sido puesta en cuarentena.
Ante este escenario se optó porque no desfilaran el pasado viernes en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno.
Cabe destacar que la organización ha confirmado que su equipo médico ya se ha hecho cargo de las jugadoras afectadas.
"La mayoría está evolucionando favorablemente, pero aún no está en condiciones de competir. Forzar ahora supondría poner en riesgo la salud de las canadienses", explicó el seleccionador finlandés, Tero Leheterä, que el martes se vio obligado a dirigir un entrenamiento con apenas ocho patinadoras y dos guardametas.
Las jugadoras de Canadá celebran la victoria ante Suiza.
Este domingo Finlandia tiene previsto enfrentarse a Chequia, y el seleccionador Kimmo Oikarinen se mostró confiado en evitar la retirada, lo que supondría perder automáticamente el partido. "Es lo último que queremos contemplar. No creo que suceda", aseguró.
En la misma línea se expresó el jefe médico de la selección suiza, Hanspeter Betschart, quien confía en que sus jugadoras estén en condiciones de medirse a Estados Unidos. "El periodo de incubación ya ha pasado, por lo que, desde el punto de vista médico, no existe preocupación para que el partido no se dispute. Por ahora no se han detectado nuevos casos con síntomas", afirmó.
El riesgo a la propagación
La organización trata de rebajar la tensión y descarta un escenario de alarma. "No se trata de un brote", recalcó Christophe Dubi, director ejecutivo de los Juegos, mientras desde el COI recuerdan que existen protocolos estrictos para la detección y el aislamiento de cualquier caso.
Mientras tanto, el torneo continúa su curso entre controles reforzados, ajustes logísticos y medidas preventivas, con los vestuarios bajo vigilancia y los calendarios en constante revisión, en un escenario en el que el norovirus ya ha dejado su impronta en el hielo olímpico de Milán-Cortina.
Desde el punto de vista médico, el norovirus no suele ser grave. Los síntomas duran entre uno y tres días. El problema no es su peligrosidad, sino la facilidad de contagio en espacios cerrados como vestuarios y villas olímpicas.
