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El sevillano Paquito Navarro, actual número nueve del mundo y una de las voces más críticas y reflexivas del pádel profesional, compartió en julio de 2024 una visión poco habitual entre los deportistas de élite: la necesidad imperiosa de formar a los jugadores en educación financiera.

Año y medio después, con 36 años recién cumplidos y jugando junto a Fran Guerrero en la temporada 2026, sus palabras cobran especial vigencia en un circuito que atraviesa cambios vertiginosos de parejas y donde la estabilidad económica determina el futuro post-retiro.

En una extensa conversación con Manu Martín en el canal de YouTube Mejora tu padel, Navarro dejó claro que su estrategia trasciende la pista: "Mi obsesión en los últimos años ha sido generar activos lo suficientemente grandes para darme rentabilidades pasivas y poder trabajar mañana en lo que me guste, no por necesidad".

Navarro posee un grado en Administración y Dirección de Empresas -carrera que define como el reto "más difícil que he conseguido"- y reconoce que "me ha tenido que doler la cabeza" gestionar sus inversiones.

El problema, advierte, es que muchos jugadores descubren demasiado tarde las obligaciones fiscales derivadas de sus ganancias: "Cuando un jugador empieza a tener ingresos no se da cuenta, pero llega junio y llega Hacienda, tu socia, y te dice 'ahora me toca a mí'".

Paquito Navarro Premier Padel

La volatilidad del deporte agrava la situación. Como subraya Navarro, "puedes pasar de facturar una buena cantidad un año a diez veces menos o cero el siguiente". Por ello insiste en que "la gestión de activos debería ser una asignatura obligatoria para cualquier deportista profesional", equiparándola en relevancia al aprendizaje del inglés o la prevención de lesiones.

Respecto a su propia estrategia, Navarro ha optado por la diversificación y el pensamiento a largo plazo. Desde 2016 ha invertido en el mercado inmobiliario madrileño, donde "el metro cuadrado ha subido una locura", y posee apartamentos turísticos en Málaga.

Además, es socio de una agencia de representación y de Padel Market, su tienda online oficial. Su objetivo es claro: "Mi obsesión en los últimos años ha sido generar activos suficientemente grandes para darme rentabilidades pasivas y poder trabajar después en lo que me gusta".

Con el retiro en el horizonte -"dentro de cuatro o cinco años"-, Navarro aspira a alcanzar lo que denomina "libertad financiera". Este concepto va más allá de la acumulación de riqueza; se trata de garantizar que pueda "vivir haciendo lo que me gusta, trabajar haciendo lo que me gusta, no por necesidad".

Sobre los ingresos actuales del pádel, Navarro es optimista pero realista. Estima que "las primeras cuatro parejas se mueven entre, al menos, un millón y tres millones al año", incluyendo premios y patrocinios. Para la próxima década, su pronóstico es ambicioso: "En 10 años se puede multiplicar por 10 fácilmente".

A inicios de 2026, con cambios de pareja disruptivos en el circuito y su propio futuro profesional definido con Fran Guerrero, las palabras de Paquito Navarro siguen resonando como advertencia y hoja de ruta para una nueva generación de jugadores que, como él, descubrirán que el talento sobre la pista no garantiza la estabilidad económica fuera de ella.