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España cerró el Mundial de atletismo 2025 celebrado en Nanjing (China) con tres medallas. Una competición que apenas duró tres jornadas, pero que fue suficiente para ver la realidad del atletismo español de la actualidad. Una disciplina que parece haber recuperado a sus grandes figuras, descubierto a nuevos proyectos de figura y batiendo récords nacionales que permiten soñar con algo grande de cara al futuro.

Ana Peleteiro, Fátima Diame y Josué Canales fueron los grandes protagonistas de un Mundial en pista cubierta en el que España volvió a terminar con tres medallas, hito que no conseguía desde Doha en 2010.

A tenor del resultado de la última cita mundialista celebrada en Portland (Estados Unidos) donde sólo Ruth Beitia consiguió una medalla de plata en salto de altura, las tres medallas que se han conseguido ahora en el país asiático ponen de manifiesto la proyección de una generación de atletas que quieren más.

En un campeonato muy duro y competido, los tres metales conseguidos por la delegación española adquieren todavía más importancia debido a la situación en la que se ha producido: las renuncias de muchos atletas debido a lo exprimido que está el calendario después de haberse disputado el Europeo en Países Bajos tan solo hace tres semanas.

Los atletas españoles permitieron a los aficionados soñar con registrar un Mundial histórico después de haber realizado una jornada de estreno donde las sensaciones fueron difícilmente mejorables por un elenco de deportistas que confiaban en rozar el oro. Sin embargo, no todo acabó siendo alegrías en China.

La confirmación de Ana Peleteiro

Como no podía ser de otra manera, Ana Peleteiro fue la encargada de abrir el medallero español. La gallega, que llegaba con dudas sobre su estado físico y convencida de poder repetir la gran actuación realizada en el Europeo, realizó una actuación impecable que le sirvió para ocupar el tercer puesto en el cajón.

La atleta gallega se colgó la medalla de bronce gracias a un mejor salto de 14,29. Peleteiro arrancó con buenas sensaciones, aunque fue de más a menos en el concurso. En su primer intento alcanzó una distancia de 14,24 metros, registro que fue superado en el siguiente salto.

En el segundo intento Peleteiro incrementó la marca en cinco centímetros, lo que le hizo saltar en 14,29, su mejor marca de la final y a la postre definitiva para colgarse la medalla de bronce. Esos mismos 14,29 los calcó en su tercer intento.