Serguei Bubka estableció 35 récords mundiales de salto con pértiga durante su carrera, fue medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1998 en Seúl, fue campeón mundial en 1983, 1987, 1991, 1993, 1995 y 1997 y sobre todo fue un héroe para Ucrania. El mejor deportista de la historia del país que ahora se ve invadido por Rusia es el presidente del Comité Olímpico de esta nación, pero su poca implicación con la defensa ante Moscú ha provocado que toda esta leyenda sea tirada por la borda por los ucranianos.

"Amo a mi Ucrania con todo mi corazón", publicó Bubka en un mensaje en ucraniano en Twitter el 5 de marzo, cuando la invasión vivía sus primeros días. El Comité Olímpico Internacional había pedido a Bubka que organizase las ayudas que se estaban recogiendo a nivel internacional para el pueblo ucraniano, también había mostrado su preocupación por los deportistas que estaban uniéndose al ejército, pero su pueblo le esperaba en línea de batalla ayudando a sus compatriotas.

Estas dudas existieron desde el comienzo del conflicto. Muchos ponían a Bubka en Mónaco, donde residió en gran parte de su carrera y donde tiene propiedades. Uno de los referentes deportivos durante la invasión, Zhan Beleniuk, que a su vez es diputado que pertenece al partido político de Volodimir Zelensky, declaraba hace unos días que no tenía constancia de "dónde estaba" Serguei. Lo mismo sucedía con la diputada y atleta Olga Saladukha

"Veleta real", así calificaba el principal diario ucraniano deportivo a Bubka este fin de semana después de su poca acción. También le reprochaban que no ha mencionado a Rusia como el enemigo en sus apariciones públicas, incluso dudaban de su apoyo real a Ucrania después de haber conseguido la mayoría de sus hazañas como miembro de la URSS y haber nacido en Lugansk, uno de los lugares epicentro del conflicto del Donbás por proclamarse como una república independiente.

De héroe...

"Dejé el atletismo tras los Juegos Olímpicos de Sídney, pero quería decir adiós de manera oficial ante mi público de Donetsk, precisamente donde comencé mi carrera y donde todo el mundo me conoce", dijo Bubka un 3 de febrero de 2001. Ese día se acabó la carrera del mejor pertiguista del mundo, con permiso de Renaud Lavillenie y ahora Mondo Duplantis. Un oro olímpico y seis mundiales, con una 'Triple Corona' completada con un oro europeo, forman parte de un palmarés único, con otros cuatro oros mundiales y uno europeo en pista cubierta.

Eso le aupó a ser una figura referente en Ucrania. Bubka encarnó el esquema de lo que es la esencia del deporte. Sus ganas por superarse a sí mismo, por ser mejor cada día, le llevaron a batir 35 récords mundiales (17 al aire libre y 18 en pista cubierta). El gobierno soviético ofrecía por entonces jugosas recompensas económicas a sus deportistas si lograban batir récords del mundo. Bubka aprovechó la circunstancia a la perfección. Es por lo que iba centímetro a centímetro.

Sergei Bubka establece el récord indoor Instagram (followukraine.en)

Bubka quería hacer algo distinto. Se adaptó a un agarre de la pértiga en una posición situada más arriba de lo normal. Incidió además en el apoyo de la pértiga en el suelo, con un plus de fuerza que le diferenció. Estas dos características le permitían crear una parábola mayor cuando se elevaba. Su combinación de físico, técnica y mentalidad le permitía afrontar cada competición con la seguridad de partir, de entrada, en una posición privilegiada con respecto al resto.

... a villano

Al comienzo del conflicto, Bubka apareció para mandar un mensaje al pueblo ucraniano que sería prácticamente el único. "Mis queridos ucranianos, la familia olímpica no es indiferente a nuestro dolor. Como cualquier ucraniano, no puedo dormir. Defenderé nuestro país con todos los medios a mi disposición, utilizando todas mis conexiones internacionales. La guerra debe terminar, la paz y la humanidad deben prevalecer", escribía en Twitter el 4 de marzo.

Más allá de vanagloriarse de las hazañas de los atletas ucranianos en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, los mensajes de Bubka han sido escasos desde entonces. Entre rumores de una desaparición y una "reaparición milagrosa" en un complejo olímpico cerca de Kiev, los ucranianos condenaban la posición demasiado neutral de su referente deportivo. También recordaban que no se posicionó sobre la exclusión de Rusia de los Juegos Olímpicos de 2016 tras el escándalo del dopaje de estado.

Desde la prensa ucraniana se atreven a dudar sobre si Bubka debe seguir siendo el presidente del Comité Olímpico Ucraniano tras la guerra. "Ucrania encontrará un nuevo presidente. Quizás no con 35 récords mundiales, pero claramente más digno. Un verdadero ucraniano y patriota, para quien el deporte ucraniano no es una frase vacía", destaca la columna del portal sport.ua. La guerra puede hacer que caiga una leyenda por no posicionarse demasiado en el conflicto.

[Más información: El exilio del Shakhtar por la guerra en Ucrania: huye a Turquía y hará una gira para recaudar fondos]

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