El mundo del boxeo está viviendo su particular revolución en los últimos meses con las peleas de famosos donde Jake Paul, el popular 'youtuber', está siendo la principal referencia. Renovarse o morir, dicen algunos. Este deporte en Estados Unidos y en algunas partes del mundo sigue teniendo mucho tirón, pero la realidad es que ha pasado a un segundo plano en cuanto a la influencia del fútbol americano, el fútbol europeo o el baloncesto.

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Las victorias de este personaje público en sus primeros combates están suponiendo un antes y un después, ya que un luchador no profesional está captando la misma o más atención que los que se dedican íntegramente a esto. Todo ello se sustenta bajo sus 20,4 millones de suscriptores en YouTube, los 15,1 en Instagram o los 3,9 en Twitter. La relevancia de este personaje es tremendamente influyente para un gran número de personas en todo el globo.

Su popularidad, además, no para de crecer con su canal de YouTube, sus apariciones en televisión y sus retos a luchadores del nivel de Connor McGregor. Esta semana, después de vencer a Ben Askren, luchador de MMA, no se ha cortado y ha pedido al que fuera campeón de la UFC que acepte su reto en 2021. El 'youtuber' le ha intentado provocar en más de una ocasión, pero el luchador está controlándose y no entra en estas provocaciones. De momento, el irlandés se enfrentará a Dustin Poirier.

El debate de la rentabilidad y del ejemplo de sacrificio del deportista ya se ha instalado en el universo del boxeo. Ya provocó críticas el hecho de que el propio McGregor se pasara al mundo de los guantes en el ring de cuatro lados cuando se enfrentó a Floyd Mayweather, pero detrás había uno de los PPV más vistos de los últimos años. Los aficionados jóvenes no se sienten tan atraídos por los combates de Tyson Fury o Anthony Joshua, pero sí cuando hay personalidades del mundo de las redes sociales o de la UFC.

Popularidad

Su capacidad para generar dinero es la que le ha inmiscuido en el mundo del deporte, ya que desde que empezó en Vine, tuvo un idilio con Disney Channel y empezó en YouTube ha cosechado más de 20 millones de dólares. Ahora, de la mano de Triller, empresa que está detrás de este tipo de eventos con inversores como Snoop Dogg, está abriendo el mundo del boxeo a las nuevas generaciones. Su influencia sobre sus seguidores es brutal.

Eso sí, tampoco ha sido ajeno a la polémica con casos de racismo o acusaciones de abuso sexual, pero aún así esta empresa ha sabido crear en torno a él una figura que quiere hacer una industria en torno al boxeo. Las críticas llegan desde leyendas del boxeo como Óscar de la Hoya, que tiene Golden Boy Promotions en su poder y está viendo cómo le están adelantando por la izquierda con las audiencias.

"El boxeo es tradicional, el boxeo es un deporte que amo mucho. Ahora es como si estás saliendo con una chica, durante mucho tiempo y se sienten muy cómodos durante años. Pero luego ves a esta 'hot mamacita' (Refiriéndose a Jake Paul) que va caminando y todo el mundo entra en pánico", explica el que fuera campeón de los pesos pesados.

Todo comenzó con una pelea con Nate Robinson, un exjugador de baloncesto, y siguió con otra ante otro 'influencer' como Ali Eson Gib. Pero la última pelea ha sido contra un deportista serio. En cualquier caso, la intención de Triller no es que se vea las caras contra el campeón de su peso de la tradicional Asociación Mundial de Boxeo o del Consejo Mundial de Boxeo. Saben que con Paul de su lado, sin importar qué personalidad que le pongan delante, tienen al caballo ganador.

Una 'Superliga'

El regreso de los boxeadores legendarios retirados y la entrada de hombres como McGregor o, más remotamente alejado del deporte, Jake Paul, ha abierto la posibilidad a los promotores de hacer este tipo de encuentros más habituales. Con Mike Tyson encima del ring, Billy Joe Saunders, Roy Jones Jr. o Evander Holyfield, Triller y su Fight Club está también acumulando grandes cuotas de pantalla casi más importantes que las actuales estrellas.

La última pelea de Paul tuvo una cartelera de 1,5 millones de suscriptores de PPV, una cantidad a tener en cuenta para un combate entre un 'youtuber' y un luchador de MMA y unas cifras a las que no llegan los grandes campeones del momento. El debate sobre la ética de esta competición ya está encima de la mesa, pero los números de Triller respaldan que la idea está más que bien estructurada.

En el mundo del boxeo hay dos vertientes; una que lo ve como una amenaza porque resta valor a los combates y otra como una oportunidad de darle más popularidad a este deporte. En un momento en el que muchos deportes están debatiéndose entre juntar a la élite para salvar al resto, el boxeo también se ve en una situación similar. La diferencia es que aquí no hay indemnización económica inmediata para el mundo tradicional. Pero estos pueden aprovecharse con la influencia de llegar a más público gracias a estos personajes.

[Más información: El youtuber Jake Paul vuelve a ganar: ¿habrá pelea con Conor McGregor en 2021?]