Los amantes del freestyle por fin tendrán este viernes la cita que tanto esperaban y que la semana pasada les 'robó' el coronavirus. La Red Bull Batalla de los Gallos de España se celebra tras ser aplazada hace siete días tras darse varios positivos entre los participantes y demás integrantes del evento por excelencia en este mundillo en auge durante los últimos años. Khan será uno de los 21 'gallos' a los que se verá rapear este viernes en streaming.

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Enrique Rico Hidalgo, nacido en 1993 en Badalona (Barcelona) y cuyo AKA es Khan, regresa a la Red Bull siete años después de su última participación, en 2013, en la que quedó subcampeón de la Regional de Zaragoza y clasificó a la Nacional. Desde entonces se ha mantenido al margen de la escena, centrado en su música y con regresos intermitentes hasta este 2020. De golpe pasó a formar parte de la FMS (la liga nacional de freestyle) y presentó su candidatura a la Red Bull.

EL ESPAÑOL habla con Khan. Nos atiende por videollamada desde su habitación en el hotel donde se alojan los gallos que participarán en la Red Bull. El motivo no es otro que la cuarentena de siete días que han tenido que hacer todos ellos tras los positivos de la semana pasada de Chuty y DJ Verse, que no estarán en el evento, que obligaron a tomar la decisión de aplazar La Última Oportunidad y la Final Nacional a este viernes. Reconoce que ha aprovechado estos días para rapear mucho.

Pregunta: ¿Qué tal Khan? ¿Cómo has pasado esta semana tan rara?

Respuesta: Pasando muchos nervios al estar aquí encerrado. Piensas mucho en el evento y se hace más pesado el 'pre-evento'. Yo he estado manteniendo mucho contacto con muchos participantes por videollamadas, entretenimiento y practicando para el evento bastante.

Estás esperando el evento. Lo que más tienes en la cabeza es el evento del viernes. Cuanto más tiempo pasa, más nervios pasas. Estás comiéndote la cabeza mucho, un 90% del tiempo.

P: ¿Cómo reaccionáis los gallos cuando se os comunican los positivos de Chuty y Verse y, el mismo viernes, que se aplaza la Red Bull?

R: Al enterarnos de los positivos ya nos hicimos muchas preguntas: "¿Qué va a pasar? Yo he tenido contacto con varios...". No sabíamos lo que iba a pasar, pero algo tenía que pasar. No sabíamos si se iba a aplazar una semana, un mes, si íbamos a tener que hacerlo, y dentro de esto, si era seguro... Que tuviéramos que estar siete días encerrados en cuarentena yo creo que fue la mejor decisión. Evitas de raíz que haya contacto entre nosotros y con terceros que puedan trasmitir el virus.

P: Era lo más lógico...

R: Era lo más difícil, lo más duro, porque es estar aquí encerrado. Pero es la más viable.

P: La seguridad, entonces, estos días ha sido máxima, ¿no?

R: Está todo controladísimo. No tengo contacto ni con quien me trae la comida. Nos la dejan en la puerta, nos 'pican' y se van corriendo. Es cero contacto.

P: ¿Cómo te ves para la Red Bull?

R: En parte, haber estado encerrado me puede beneficiar. He estado una semana más practicando, planteándome más el evento, organizando la cabeza. Si improvisar de una manera, de otra; pensar mucho en el evento y coger ganas. El tiempo te da nervios y ganas de hacerlo. Ha sido una semana de preparación mental.

P: ¿Por qué decides volver a la Red Bull siete años después? ¿Cómo te ves?

R: Ya iban un par de años que tenía ganas de participar. Este año me llamaron para hacer muchos eventos y dije 'si me llaman, vuelvo al cien por cien'. Volví al entrenamiento diario y a intentar volver bien al circuito. Eso implica participar en una Red Bull, lo primero de todo.

El freestyle, lo malo que tiene, es que es freestyle. Hay días que me he visto y he dicho 'hostia, ojalá estar así el día del evento', pero llega el día del evento y te pasan mil cosas como nervios o inseguridades.

P: ¿Cuáles han sido tus sensaciones en las primeras jornadas de la FMS?

R: Quiero adaptarme mejor al formato. FMS tiene un formato distinto a lo que estamos acostumbrados y ya no es solo volver a la rutina de improvisar, sino adaptarte a un formato diferente. Es muy complicado. Tengo curiosidad por ver el formato de mañana y tengo como más expectativas en Red Bull que en FMS.

En Red Bull suelen ser más batallas, pero más cortas. A lo mejor es algo totalmente nuevo y me choca, no sé. FMS lo malo que tiene es que es muy largo. Tienes que estar muy mentalizado. Hay momentos en los que no te sientes a gusto y ya te hundes el resto de la batalla.

P: Desde 2013 no estás en el circuito de forma constante, ¿ha cambiado mucho la escena actual?

R: De diferente manera. En 2013 improvisaba en plan 'voy a improvisar y lo que salga'. Intentaba entrelazar mucho las palabras. Ahora no intento hacer eso tanto, pero intento hacer flows totalmente diferentes que antes no sabía hacer. En su día no sabía un doble tempo y ahora estoy bastante metido en eso. Estilos de rapear diferentes que antes no era capaz de adaptarme.

P: Para conseguir eso, ¿qué hace falta? ¿Mucho entrenamiento?

R: Entrenamiento, pero también escuchar música. Escuchar lo que quieres hacer. Tienes que escucharlo primero y ver a gente que ya lo haya conseguido o esté muy cerca de hacerlo. Eso va a inspirarte a hacer algo y mejorarlo.

P: ¿En qué te inspiras tú?

R: Intento escuchar gente que no se parezca a nadie. Que haga una idea diferente. Que ni siquiera sepas de quién se está influyendo. Veo gente que lo consigue y me llega mucho más que alguien que hace frases 'superingeniosas'. La forma de rapear de alguien que tiene un estilo muy curtido y no sabes de donde ha cogido la influencia me llena más.

El freestyle es como el fútbol; unos meten 'goles' y con otros se disfruta viéndoles jugar

P: El freestyle ha llegado a un nivel tan competitivo que ya se valora casi más como deporte que como una disciplina artística.

R: Es un deporte. Un deporte mental. Dentro de eso, no tiene por qué estar fuera aquella gente que hace algo más artístico, no tan medido. Es como el fútbol: está la gente que mete goles y la gente con la que disfrutas viendo jugar. Debe haber un equilibrio entre los dos bandos, porque si se cierra en uno el otro quedará excluido. Si hacemos una parte muy competitiva, con rimas muy deportivas y buscando el gol, la otra parte, la artística, quedará eliminada.

P: Tú cómo te definirías, ¿'jugón' o 'goleador'?

R: Yo me veo como un jugón. Me gusta que suene la base, disfrutar y que la gente disfrute.

P: Vemos ahora muchos patrones entre los gallos. Es algo que en Argentina ha sido patente en los últimos años y ahora vemos en España dentro de la FMS.

R: Es superpositivo. En Argentina pasa eso y la gente lo disfruta mucho. Hay gente totalmente diferente en cuanto estilos y el público lo valora por igual. La FMS de Argentina lleva años siendo la que tiene más repercusión y es porque tienen muchas diferencias entre ellos y cada uno un personaje marcado.

Aquí, es cierto, que este año noto que hay gente que rapea muy diferente a otros años. Está Tirpa. Está Mnak, que rapea con un estilo muy noventero. Está Gazir, que es el prototipo de batalla totalmente. O Bnet, que es otro diferente. Es un árbol muy abierto.

P: ¿Hay demasiada diferencia con la escena del freestyle de Argentina?

R: Hay un poco, pero no una locura. Tienen mucha repercusión en su FMS, pero la nuestra es la segunda. Sí que allí hay una escena que va más allá del rao y el freestyle, rollo influencer. Todos los gallos de la FMS Argentina superan el millón en Instagram y sus otras redes sociales. Aquí no hay tanto apoyo del público, pero sí repercusión en el evento. El público de Argentina es más volcado en ese sentido.

Las batallas podrían estar emitiéndose por temporadas en Netflix

P: ¿Y qué le falta al freestyle de España para subir ese peldaño?

R: Un poco más de profesionalización en cuanto a la industria. Más visibilidad de alguna manera en la televisión o una plataforma. Yo le veo potencial a las batallas. Podrían estar emitiéndose por temporadas en Netflix. No sería ninguna locura. Tendría muchísima visibilidad que no la tiene y nadie se sorprendería. Falta un poco de profesionalización en cuanto a que las grandes marcas se interesen.

P: Volviendo a la Red Bull, el aplazamiento de la pasada semana ha obligado a que La Última Oportunidad y la Final Nacional se hagan el mismo día seguidas. ¿Crees que puede pasaros factura o ayudaros a ir creciéndoos?

R: Puede que sí te vayas creciendo. Puede ser por ahí. Si improvisas y te sientes a gusto, no te cansas y te apetece seguir. La cosa es ver como te sientes en los primeros minutos que tengas y ver cómo avanza. No creo que La Última Oportunidad sea un evento muy pesado porque son conscientes de que se hace el mismo día que la Nacional. No me lo imagino loco.

P: ¿Qué supone la ausencia de Chuty y BTA para el resto de participantes?

R: Aunque haya más posibilidades, me apetece más medirme a ellos. Hasta le quita gracia que no estén. Si ganas una Nacional, habiendo ganando a Chuty o a BTA tiene más mérito que ganarla sin ellos, eso seguro. Todos pensamos en esto igual y creo que la victoria no es en sí la victoria, es lo que hayas hecho para conseguirla.

Nos quedamos con nuestras batallas. Nos gusta hacer una batalla contra Chuty, ganarle y hacer un buen papel. La victoria de Red Bull al final es una más. Lo que nos gusta es que tiene mucha visibilidad y si damos un buen papel lo notamos muchísimo.

P: ¿Te pones algún tipo de meta de cara a la Red Bull?

R: A mí me gustaría hacer un buen papel. No me importa el resultado si yo me siento bien conmigo mismo. No aspiro a ganar, que lo intentaré como todos, pero no voy a tener malestar si no lo consigo y he hecho un buen papel. Me importa más eso.

P: ¿Sientes mucha presión en cuanto al resultado por tu regreso?

R: La gente quiere que retome ese papel de 2013 y tengo esa exigencia de estar entre los favoritos y llevarme el premio. Si hago un buen papel la gente estará contenta y eso es lo que hice en 2013. Yo ni siquiera gané una Regional y se me recuerda porque hice un gran papel.

P: ¿Y cómo se gestiona esa presión?

R: Intentas no pensarlo, 'voy a hacer lo que sé y me da igual'. O eres del otro bando que se tortura y si no cumple con esa exigencia lo notan más, los ves destrozados anímicamente. Al final es un evento de freestyle, no te exijas tanto. Ellos se comen la exigencia del público y no siempre vas a tener ese resultado. Solo gana uno.

P: El público de las batallas se ha convertido en cierto sector en aficiones casi de fútbol, ¿no crees?

R: Es competitivo, pero no sano. En eso se convirtió el fútbol. 'Este es mi equipo y el que le toque es una mierda'. Eso está pasando con las batallas. 'Este es mi favorito y el otro es una mierda. O me ha decepcionado y ya no voy con este'. Es un poco destructivo, veo que no es sano. Es una competición en la que puedes disfrutar de todos por separado, porque puedes ver una batalla de uno u otro y disfrutarla. No tienes por qué disfrutar solo al tuyo y negar a los demás.

P: ¿Se puede llegar al nivel del fútbol en las batallas sin ese público tan competitivo?

R: No creo. Ya no depende del freestyle, es algo del público. El público quiere competición. Es muy exigente con lo competitivo, va con el suyo... Debería cambiar el público porque al final entre nosotros nos llevamos bien, no hay tanta competición. Está nuestro 'alter ego' que subimos al escenario pero no es tan destructivo como el público. Es una pregunta que deberías hacérsela al público -risas-.

P: ¿En la FMS has notado en exceso la inactividad?

R: Me enteré muy tarde de mi participación en la FMS. Igual fue un miércoles y competía el sábado. Fue un poco brusco, pero me gustó el papel que hice. Me sentí cómodo en los minutos libres. En las siguientes batallas he notado como si el formato me aburriese un poco, me acababa encontrando mal con el formato. Eso es falta de adaptación al formato. Llevo mucho tiempo fuera del circuito y aún me choca un formato tan nuevo. En cuanto a improvisar sí que me siento a gusto y recuperar el trote al cien por cien.

P: Es que en tu caso hemos pasado de no verte en las batallas a pasar al nivel más exigente que ahora mismo es la FMS.

R: Vengo de la nada y meterse en el top es muy complicado. Más aún en cuestión de dos meses.

P: ¿Cómo compaginas ahora tu faceta como artista, de cantante, con tu regreso a las batallas?

R: Se paraliza un poco. La energía que antes utilizaba para escribir, cuando me apetecía rapear, ahora la invierto en entrenar. Al final es muy difícil llevar los dos aspectos a la vez. Es mucha energía que gastas.

Siempre pensé que las batallas llegarían a algo; ya era un deporte a muy pequeña escala

P: Quería que recordaras aquellos tiempos en los que se rapeaba en el parque, ¿os imaginabais alguno de los que estabais allí que se llegaría a estos niveles?

R: Imaginar, no. Yo estuve tres-cuatro años yendo a parques y plazas y sí que notabas una evolución. Al principio ibas a un parque y erais seis. Luego ya ibas al centro de Barcelona y había 20 todos rapeando. Luego eran 20 que rapean, pero 50 que vienen a ver. Ya había batallas con mucha gente de público. Empezaron luego a montar batallas gratis, en fiestas, con escenarios y micros. Cada vez con más gente.

Siempre he pensado que esto iba a llegar a algún sitio. No podía quedarse en batallas de gente que quiere pasárselo bien y luego se olvida. Siempre pensé que llegaría a algo con más repercusión y al final sí, se ha ido aumentando.

P: ¿Y que acabaría siendo un deporte?

R: Es que ya era un deporte a muy pequeña escala. Ya notabas que cuando ibas a una batalla había cinco que iban contigo. Y cinco que cuando cantaba el otro, le abucheaban. A pequeña escala se notaba la competitividad esa. Ya notabas algo el deporte.

Lo que no se imaginaba tampoco es que pudieras llegar a hacer batallas sin pasar por el rap. Es algo que ya no es necesario. Puedes hacer una batalla y no haber escuchado rap en tu vida, solo haber escuchado batallas. Es algo que no iba de la mano, no era compartido, pero ahora se ha logrado y se respeta.

P: ¿Ves tu carrera creciendo de la mano de las batallas a partir de ahora?

R: Según cómo me sienta en cada momento. Si en algún año no me gusta o no estoy cómodo pues lo dejo de hacer. Si en diez años me pasa, pues en diez años. Si el año que viene estoy pensando que es el mejor momento de mi vida, que estoy increíble y me apetece hacer esto, seguiré. No tengo problema en irme de un sitio si no estoy a gusto. Y ahora me siento guay, me lo paso bastante bien, pero quién sabe.

P: Más repercusión cogen las batallas, más dinero recoge. ¿Temes que Khan algún día se vea obligado a seguir en las batallas -y dejar su faceta más artística de lado- por la rentabilidad?

R: Según la situación. Si realmente es en el sentido de 'a mí me gustaría dedicarme al rap, pero esta es la única manera con la que puedo', igual sí. Pero es que tiene que ser muy brusco. Sino no me interesaría. Mi proyecto de vida es dedicarme a algo artístico y la música me parece algo muy bonito a lo que dedicarse. Si no pudiese dedicarme por mis canciones y sí por improvisar, solo con dedicarme a algo artístico y estar en la música, ya me encanta y me sale rentable.

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