Escandalosa sanción en el mundo de la hípica. Fue en el año 2016 cuando ocurrieron los hechos, pero ha sido ahora, después de una investigación larga e importante, el momento en el que la Federación Ecuestre Internacional (FEI) publicó el castigo de 20 años sin poder competir al jinete emiratí Abdul Aziz Bin Faisal Al Qasimi.

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Nunca antes se había producido una sanción tan grave en este deporte. 20 años sin competir o lo que es lo mismo: Al Qasimi queda vetado de cualquier tipo de competición o actividad deportiva hasta el mes de junio del año 2040. En el documento de 51 páginas remitido por la FEI, se explica que se castiga con dos años al emiratí por dopar a su caballo y 18 por maltrato animal.

La noticia no ha tardado en dar la vuelta al mundo. La sensibilización con los casos de maltrato animal están en boca de todos y aunque los hechos datan de 2016, la sanción ejemplarizante ha sido aplaudido no solo dentro del deporte, sino también en las distintas esferas de la sociedad. Y es que el caballo tuvo que ser sacrificado después de que le suministrasen sustancias prohibidas.

Fotografía de un caballo durante una competición ecuestre fei.org

El director legal de la Federación Ecuestre Internacional, Mikael Rentsch, se mostró satisfecho después de hacerse público el castigo al jinete: "Este es realmente un gran resultado para el bienestar de los caballos y la lucha contra el dopaje en el deporte ecuestre. Estamos muy contentos de ver una sanción tan fuerte emitida por el Tribunal FEI y ofrece una advertencia severa a otros de que el Tribunal ya no tolerará casos de abuso de caballos".

Lesión y sacrificio

Castlebar Contraband era el nombre del caballo nacido en el año 2006 que acabó siendo sacrificado una década después por la negligencia del jinete Abdul Aziz Bin Faisal Al Qasimi. En octubre de 2016 compitieron en el CE1 de Fontainebleau, en Francia. El equino sufrió una fractura abierta en el hueso del canon derecho durante su participación en la carrera de resistencia de 90 kilómetros.

La autopsia de Castelbar Contraband demostró que se habían violado las Reglas de Medicamentos Controlados Equinos. En el informe post mortem se reveló que al caballo se le habían suministrado inyecciones de Xilacina. Esta sustancia se utiliza como analgésico, sedante y relajante muscular y, más importante, está totalmente prohibido a la hora de la competición.

Jinete emiratí con su caballo durante una carrera Instagram (@abh)

Esta sustancia, la Xilacina, multiplicó el riesgo de lesión catastrófica. Esto es lo que ha asegurado el veterinario de la FEI Goran Akestrom. Al darle el sedante, el caballo fue insensibilizado no solo para la carrera celebrada en territorio francés, sino también durante los entrenamientos previos a la competición de resistencia. 

Esta falta de sensibilidad provocó el fatal desenlace del caballo, ya que se sumó a la osteoartritis que sufría en la articulación derecha delantera. Ese terrible cóctel desencadenó que el equino tuviese las posteriores fracturas de estrés que acabaron con la decisión del sacrificio por su débil estado.

Reincidentes en dopaje de caballos

Aunque pueda parecer un hecho terrible, el dopaje de caballos es algo que se ha venido produciendo durante los últimos años. De ahí que la Federación Ecuestre Internacional haya optado por una sanción tan dura como esta de 20 años para intentar finalizar de una vez por todas con el problema y que se acabe con el maltrato animal.

El propio Al Qasimi fue sancionado con dos años de castigo en 2012 después de que su caballo diese positivo en un control de dopaje por testosterona. Tres años más tarde, en 2015, se suspendió a la Federación de su país, los Emiratos Árabes Unidos, por varios casos también de dopaje, de abuso de caballos y de resultados falseados en este tipo de carreras de resistencia.

En este caso de 20 años de sanción, los abogados de Al Qasimi han alegado que la Xilacina no se le dio al caballo durante los entrenamientos ni de cara a la carrera, sino que se le suministró ya en el proceso de eutanasia por las fracturas que sufrió en la competición y que por este motivo aparecieron en el informe post mortem. Estas alegaciones fueron desestimadas por el veterinario encargado de la investigación. 

Además de no poder competir hasta el año 2040, Abdul Aziz Bin Faisal Al Qasimi también debe hacerse cargo de los costes del juicio, unos 14.000 dólares, y a una sanción económica de otros 30.000 dólares. El jinete todavía puede impugnar el castigo ante el TAS.

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