El consumo de la marihuana dejará de ser ilegal dentro del béisbol profesional de las Grandes Ligas y se comenzarán a realizar pruebas de opioides y cocaína como parte de los cambios que fueron aprobados en el nuevo acuerdo conjunto antidopaje firmado este jueves entre el sindicato de peloteros y las mayores.

El inicio de las pruebas sobre el consumo de opioides y cocaína no tendrán medidas disciplinarias si los jugadores afectados cooperan con los planes de tratamiento; de lo contrario, sí las recibirán.

La marihuana queda eliminada de la lista de las sustancias prohibidas y se tratará igual que el consumo de alcohol. Además, las suspensiones por el uso de marihuana se eliminarán también del programa de drogas de las ligas menores.

Los opioides se clasifican como una droga de abuso bajo el programa conjunto de grandes ligas, que comenzó a fines de 2002 y hasta ahora tiene pruebas limitadas para sustancias que mejoran el rendimiento y estimulantes prohibidos.

Las conversaciones para agregar pruebas de opioides comenzaron después de la muerte del lanzador de los Angelinos de Los Ángeles, Tyler Skaggs, quien fue encontrado muerto en su habitación de hotel en el área de Dallas el pasado 1 de julio antes del comienzo de una serie contra los Vigilantes de Texas.

El informe final del médico forense dictaminó que el joven pelotero de 27 años murió después de atragantarse con su vómito con una mezcla tóxica de alcohol y los analgésicos fentanilo y oxicodona que fueron hallados en su cuerpo.

"Los jugadores reconocieron que hubo una oportunidad de asumir un papel de liderazgo en la discusión del asunto", comentó el presidente del sindicato de peloteros, Tony Clark. "Los jugadores no son inmunes a los problemas que nos afectan a todos, por lo que la situación de este año confirmó aun más esa realidad".

Clark dijo que el alcance del uso de opioides entre los jugadores es "difícil de medir", y el sindicato concluyó que "no era necesariamente una prioridad realizar un censo, sino aportar una posición de liderazgo en las conversaciones".

En ese sentido, los Angelinos fueron los primeros que alabaron el comportamientos de ambas partes en las negociaciones. "Estoy agradecido de que el sindicato de jugadores y las Grandes Ligas pudieron abordar un problema grave en nuestra nación que no tiene límites y cruza las líneas en el deporte y trabajaron en conjunto para el mejoramiento de nuestros jugadores", declaró Billy Eppler, gerente general de los Angelinos. "Muestra una gran sensibilidad humana por su parte, y estoy agradecido por ello".

Según los cambios introducidos en el nuevo programa antidopaje, las Grandes Ligas analizarán los opioides, el fentanilo, la cocaína y el tetrahidrocannabinol sintético (THC).

Los jugadores que resulten positivos serán referidos a la mesa de tratamiento establecida bajo el acuerdo. "Es nuestra esperanza colectiva que este acuerdo ayude a aumentar la conciencia pública sobre los riesgos y peligros de los medicamentos opioides", destacó el comisionado adjunto de béisbol Dan Halem.

Hasta ahora, los jugadores de las grandes ligas que fueron remitidos a la junta de tratamiento y no cumplieron con su plan de tratamiento para el uso o posesión de marihuana, hachís o THC sintético habían estado sujetos a multas de hasta 35.000 dólares por cada violación.

En el futuro, la conducta relacionada con la marihuana se tratará de la misma manera que los problemas relacionados con el alcohol y los jugadores generalmente serán remitidos a evaluación obligatoria y tratamiento voluntario.

Los jugadores y el personal del equipo deberán asistir a programas educativos obligatorios en el 2020 y 2021 sobre los peligros de los analgésicos opioides y los enfoques prácticos de la marihuana.

Los movimientos de algunos estados para legalizar el uso de la marihuana tuvieron en cuenta el cambio que se dio dentro acuerdo del nuevo programa antidopaje de las Grandes Ligas. "Fue parte de una discusión más amplia que reflejó las actitudes cambiantes en muchas partes del país", admitió Clark.

Los jugadores sujetos al programa de pruebas de ligas menores, que no están en la lista de 40 jugadores y no están cubiertos por el sindicato, fueron suspendidos hasta ahora para una segunda prueba de marihuana positiva o posterior.

Halem dijo que los programas de grandes ligas y ligas menores tratarán el consumo de marihuana de la misma manera en el futuro. "El programa de ligas menores obviamente afecta a un número de miembros de nuestro sindicato cada año porque tenemos un número de peloteros que firman contratos de ligas mayores y luego terminan siendo eliminados de la lista de 40 jugadores durante el transcurso del año", comentó.

El nuevo acuerdo significa que esos peloteros quedarán protegidos a pesar que hayan sido dados de baja. "Así que esto fue algo de gran valor como parte de las conversaciones sobre el conjunto de los peloteros profesionales", subrayó Clark.

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