Juegos Olímpicos, Liga, Serie A, Bundesliga, Premier League, Fórmula 1, MotoGP… Esta semana hay de todo. De hecho, si usted quiere echar una mano en alguna redacción de deportes, seguramente lo acepten como voluntario. Pero ahí no se acaba el menú. Si le aburre todo lo anterior, puede optar por seguir el ICC World Cricket League Europe (División 2), torneo donde competirá España desde el día 17 al 20 de agosto en busca de una plaza para el Mundial de cricket que se celebrará en 2018. Y, además, lo hará con muchas opciones para clasificarse.



El cricket, pese a lo que se pueda pensar, es un deporte que está bastante extendido en España. Actualmente, hay más de 80 clubes inscritos en la liga nacional -entre todas las categorías-, y la selección ha ido creciendo exponencialmente desde 1992, cuando comenzó a competir a nivel internacional. Sin embargo, a pesar de ese ‘boom’ –casi clandestino para el resto de mortales– el combinado nacional está formado en gran parte por deportistas nacionalizados. En concreto, el equipo –junto con entrenadores y personal– que acudirá al World Cricket League Europe está formado por 10 pakistaníes, dos indios, un inglés y tres españoles.



Obviamente, Manuel, responsable de comunicación del equipo –con orígenes australianos– acredita que, pese a la multiculturalidad del equipo, todos los trámites se llevan a cabo según lo establecido por la ley. “Seguimos los criterios de nacionalización que están vigentes: residencia mínima de cuatro años en España, de tres a cinco años jugando el 50% de los partidos en la liga nacional, participación activa en el crecimiento del deporte entre jóvenes en el país y justificante de que reside aquí”.

Entrenamiento de la selección de cricket. Federación española de Cricket.



Esa multiculturalidad le ha atribuido a la selección el sobrenombre de la ‘ONU’ del cricket. De hecho, pese a tanta variedad, la competitividad de España ha ido creciendo. “No hay ningún problema entre los jugadores”, reconoce Manuel. De hecho, el propio técnico, Bobby Denning (Blackpool, Lancashire, Inglaterra), es británico. “Me llamaron cuando estaba haciendo el curso de entrenadores y me interesó”, revela en una conversación con EL ESPAÑOL.



España, confiesa Manuel, “tuvo suerte encontrando a Denning”. El Comité Internacional de Cricket invita a los entrenadores que se sacan el carné a trabajar en países donde puedan subir el nivel. Y Bobby es uno de ellos. Jugador de primera división en Inglaterra, lleva 10 años en España, ha trabajado como técnico del equipo de cricket inglés de sordomudos y actualmente es director general del Lancashire Club.



TAXISTAS Y PELUQUEROS PARA COMPETIR



El cricket no es deporte federado y, por lo tanto, no recibe subvenciones públicas. Es decir, se financia con dinero privado y los jugadores que participan en competiciones internacionales tienen que pedir vacaciones para acudir a los torneos. Es el caso de Christian Muñoz Mills, actual capitán de la selección a sus 25 años: “Mi madre es inglesa y mi abuelo, que venía a España en verano, me enseñaba a jugar al cricket en verano”. Ahora, cuando trabaja como fisioterapeuta en el Terralfas -equipo de baloncesto masculino de la EBA-, se ve obligado a pedir vacaciones para acudir al torneo.



Christian es uno de los nacidos en España, pero la mayoría de sus compañeros no lo son. Kuldeep Lai, por ejemplo, nació en La India y aprendió allí a jugar. Sin embargo, a los 12 años emigró a Barcelona junto con sus padres y allí siguió haciendo su deporte favorito. A sus 20 primaveras, es la primera vez que acude a un gran torneo. “Ahora tengo que pedir vacaciones y dejar mi puesto de peluquero para acudir con la selección”, le confiesa a EL ESPAÑOL. 



Mismo problema tiene Tanveer Iqbal, nacido en Pakistán. Él se instaló en España junto con su familia y lleva desde 2009 con la selección. “He trabajado en la construcción y ahora lo hago de taxista en Barcelona. Tengo hijos y ojalá les pueda transmitir este amor por el deporte que tiene su padre”, confiesa. Y Ravi Panchai, nacido en Inglaterra pero de padres nacidos en la India, es una promesa de este deporte. También, como muchos de sus compañeros, llegó a España junto a sus padres.



Todos ellos, a partir del día 17, contra Suiza, representarán a España en el ICC World Cricket League Europe (División 2) aspirando a quedar primeros. Unos cuantos locos que no compiten en los Juegos ni tienen el mismo hueco que otros deportes. Pero también son España, la ‘ONU’ del cricket. Suena bien. Y quizás lo haga con más intensidad en el futuro. En cualquier caso, estos jugadores siempre podrán reconocerse como los pioneros de este deporte a nivel internacional en nuestro país.

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