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Jorge Lorenzo ha convertido su retiro de MotoGP en una segunda etapa como inversor y empresario.

El tricampeón mundial, de 39 años, ha explicado en los últimos meses que su apuesta más sólida está en el alquiler de inmuebles, aunque su trayectoria financiera también incluye la venta de su participación en Hawkers por 1,7 millones de euros, inversiones en bolsa y una operación fallida con una noria en Italia.

Lorenzo se convirtió en uno de los grandes pilotos de la historia de MotoGP. Nacido en Palma de Mallorca en 1987, ganó cinco títulos mundiales y compitió en la máxima categoría del motociclismo durante 18 temporadas, defendiendo los colores de Yamaha y Ducati antes de retirarse.

Tras dejar las carreras, el mallorquín no se alejó del motor: actualmente colabora como coach deportivo de Maverick Viñales, pero su actividad principal se ha desplazado hacia la gestión de su patrimonio y sus negocios.

El expiloto ha defendido en varias entrevistas que el inmobiliario es la inversión que más le convence. "Tienes que saber encontrar el activo que te dé dinero todos los meses", ha explicado Lorenzo, que compara los pisos en alquiler con "vacas lecheras" porque generan ingresos recurrentes.

Su tesis es sencilla: con dos millones de euros se pueden adquirir diez apartamentos que, con una renta media de 1.000 euros al mes, producirían unos 10.000 euros mensuales. Por eso reconoce que se arrepiente de no haber invertido más pronto en ladrillo, pese a que asegura haber diversificado bien su dinero.

En esta línea, Lorenzo es accionista mayoritario de FMT Land 99, sociedad creada en 2008 y dedicada al alquiler de inmuebles en Baleares. Su madre figura como administradora única de la compañía.

Antes de centrarse en el mercado inmobiliario, Lorenzo ya demostró su olfato empresarial con Hawkers. Cofundó la marca de gafas de sol en 2013 junto a Álex Moreno con una inversión inicial de menos de 15.000 euros y, posteriormente, vendió su participación al resto de socios por 1,7 millones de euros.

También participa al 50% en Skull Rider Inc, firma de gafas de sol, joyería y complementos.

El mallorquín asegura que comenzó a invertir hacia 2012-2013 en bolsa y obligaciones con asesores financieros. Hoy reparte la gestión de su patrimonio entre varios gestores y también se interesa por ETFs y fondos inmobiliarios como alternativa a la compra directa de viviendas.

No todo han sido aciertos. Lorenzo ha reconocido una pequeña exposición a criptomonedas -cerca del 2% de su patrimonio- con una caída del 60%. Además, invirtió 1,4 millones de euros en una noria de Vieste, en Italia, y denunció posteriormente una estafa relacionada con la sociedad que gestionaba la atracción.