C. S.
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Marc Márquez, siete veces campeón del mundo de MotoGP, no solo ha dejado huella en los circuitos. También lo ha hecho fuera de ellos, con una residencia que refleja a la perfección su personalidad: lujo, tecnología y pasión por el detalle.

Su exclusiva casa, valorada en unos 10 millones de euros, es un auténtico templo moderno diseñado para el descanso y la máxima comodidad tras las exigentes temporadas sobre dos ruedas.

Ubicada en una de las zonas más exclusivas de España -alejada del bullicio urbano, pero con todas las comodidades de una gran ciudad-, la vivienda de Márquez combina diseño vanguardista, espacios amplios y materiales de alta gama.

Desde el primer vistazo, la fachada minimalista, de líneas limpias y grandes ventanales, deja entrever el estilo moderno y sofisticado que domina todo el conjunto arquitectónico.

La casa cuenta con siete habitaciones distribuidas estratégicamente para garantizar privacidad y descanso. Cada estancia ha sido decorada con un gusto que mezcla elegancia y funcionalidad, utilizando una paleta de tonos neutros que aporta serenidad, ideal para un piloto acostumbrado a la velocidad y la adrenalina de la competición.

Marc Márquez y Gemma Pinto.

El corazón de la vivienda es, sin duda, el gimnasio privado. Equipado con tecnología de última generación, permite al piloto entrenar sin salir de casa, mantener su forma física y realizar sus rutinas de rehabilitación y preparación física.

Se trata de un espacio diseñado a medida, con zonas diferenciadas para cardio, musculación y recuperación. Para Márquez, el entrenamiento no es solo un hábito, sino una filosofía de vida que se refleja en cada rincón de la propiedad.

Lujo en cada detalle

La propiedad incluye además una piscina de varios niveles que se ha convertido en uno de los elementos más llamativos del conjunto. Su diseño permite disfrutar de diferentes ambientes: una zona para nadar y hacer ejercicio, y otra pensada únicamente para relajarse mientras se contempla el entorno.

Las áreas exteriores se completan con varias zonas de "chill-out", ideales para organizar reuniones con amigos o simplemente desconectar tras una jornada intensa.

En ellas, el piloto suele disfrutar de momentos de tranquilidad acompañados de buena música y vistas privilegiadas. Los espacios al aire libre están equipados con mobiliario contemporáneo, iluminación ambiental y sistemas de sonido integrados, consiguiendo una atmósfera de resort de lujo sin salir de casa.

Aunque la vivienda destaca por su lujo, no descuida la sostenibilidad. Márquez ha apostado por sistemas inteligentes de domótica que permiten controlar la iluminación, la temperatura y la seguridad desde un dispositivo móvil.

Además, cuenta con paneles solares y un sistema de eficiencia energética que reduce el consumo, en línea con las tendencias modernas de construcción responsable.

El garaje, otra joya de la residencia, es un claro homenaje a su trayectoria profesional. En él se exponen varias réplicas de las motos con las que ha conquistado títulos mundiales, junto con trofeos y recuerdos de su carrera.

Este espacio funciona no solo como aparcamiento, sino como pequeño museo personal, donde el piloto puede revivir algunos de los momentos más emblemáticos de su trayectoria.

Marc Márquez celebrando su 32º cumpleaños en su casa

La casa de Marc Márquez no es solo un símbolo de éxito, sino también una declaración de equilibrio entre trabajo y vida personal. Representa el paso de un joven prodigio del motociclismo a un deportista maduro que entiende la importancia del bienestar, el descanso y la serenidad.

Cada habitación, cada detalle arquitectónico y cada zona de recreo parecen resumir la filosofía del piloto catalán: la búsqueda constante de la excelencia, tanto dentro como fuera de la pista.

En definitiva, la residencia de Márquez no solo impresiona por su valor económico, sino por cómo traduce la esencia de su propietario en forma de hogar: moderna, potente y perfectamente equilibrada.