Marc Márquez saldrá sexto en la carrera del Gran Premio de Portimao. Nueve meses después, tras haber pensando que no podría competir de nuevo y en un tiempo muy complicado para cualquier deportista profesional. Su buenos datos en la clasificación, así como las sensaciones que ha dejado entrever en estos días, han disparado el optimismo sobre su regreso a las pistas. Y, por ello, el propio Márquez ha querido calmar a todos los aficionados.

Noticias relacionadas

El de Honda, en las declaraciones posteriores a la jornada, ha adelantado que no sabe si podrá acabar la carrera del domingo. El físico acaba pasando factura y tanto tiempo sin competir no es fácil de olvidar. "Lógicamente, no estoy convencido al ciento por ciento de que pueda acabar la carrera, no lo sé", ha explicado tras conseguir acabar entre los diez mejores pilotos del circuito.

Márquez confía en poder acabar, pero la duda es en qué ritmo lo haría. A más ritmo, más resistencia física. Y, a más resistencia física, más recuerdo de los nueve meses apartado por culpa de tres operaciones en el húmero. Según Márquez, durante el domingo realizarán unos pequeños entrenamientos para seguir cogiendo ritmo y, a la hora de saltar a la carrera, se verá el estado de forma del piloto.

El de Cervera, además, ha indicado que será una vez comience el Gran Premio cuando despierte en el circuito, coja ritmo y vea cómo se va sintiendo físicamente. "Pero existe esa mínima posibilidad", que "es poca pero existe", de que Márquez "tenga que parar". Evidenciando sus aspiraciones, Márquez ha llegado a adelantar que si se para no cree "que cambie mucho" la clasificación. "Creo que en las posiciones que acabaré no cambiará mucho tener cinco puntos más o menos", ha espetado.

Igualmente, Márquez ha vuelto a advertir a todos sus seguidores en redes sociales. Un mensaje publicado por el piloto tras acabar la jornada de clasificación ha dejado claro que el físico será determinante. "Hoy hemos sufrido más físicamente pero ha ido mucho mejor de lo esperado. Mañana será una carrera larga pero intentaremos adaptarnos lo mejor posible", ha concluido.

Nueve meses difíciles

Márquez corrió por última vez en Jerez, el año pasado, en el Mundial de MotoGP de 2020. El piloto catalán se salió en una curva y se lesionó el húmero. Pasó por quirófano, forzó por recomendación médica y sufrió el suficiente estrés como para tener que operarse por segunda vez. El de Honda, en estos días tan especiales por su vuelta al circuito, ha explicado que dudó de qué pasaría con su brazo y de su carrera en general. Incluso ha desvelado que no podía coger una botella de agua. Sin embargo, tras consultarlo con sus médicos, decidieron no apretar para regresar al Mundial en Catar y optaron por asegurarse de su buen estado físico en Portimao. 

[Más información - Marc Márquez, feliz en su regreso a MotoGP: "Difícil encontrar una palabra para describirlo"]