La autobiografía de Christian Horner todavía no ha salido a la venta, pero ya está generando un notable interés. El exjefe de Red Bull está sacando a la luz episodios poco conocidos de su trayectoria en la Fórmula 1, entre ellos las negociaciones que pudieron llevar a Fernando Alonso a la escudería austriaca.
El británico había revelado inicialmente que en 2025 existió la posibilidad de que el piloto español compartiera equipo con Max Verstappen. Sin embargo, en una conversación con The Race, ha desvelado que hubo otro momento, varios años antes, en el que el fichaje de Alonso por Red Bull estuvo todavía más cerca de hacerse realidad.
Las negociaciones llegaron a un punto avanzado, hasta el extremo de que la documentación ya se había intercambiado. Así lo ha revelado Christian Horner, donde también ha reflexionado sobre una de las grandes incógnitas de la Fórmula 1: ¿cuántos títulos mundiales más habría conquistado el piloto asturiano de haber contado con uno de los monoplazas dominantes de Red Bull?
"Cuando estás en la posición privilegiada de tener el mejor coche, los mejores pilotos quieren conducir el mejor coche. Todos son animales hambrientos y competitivos, y la lealtad desaparece por la ventana en ese momento, ya sabes, en esa fase. Así que, en diferentes momentos, algunos pilotos extraordinarios presionaron muchísimo para estar en nuestro coche", explicó Horner.
La convivencia entre dos grandes figuras nunca ha sido una tarea sencilla en Red Bull. Mark Webber, Daniel Ricciardo e incluso Sebastian Vettel terminaron abandonando la estructura en distintas etapas, en un contexto en el que las tensiones internas y la competencia por el liderazgo tuvieron su peso.
Por eso, la hipotética llegada de Alonso planteaba interrogantes sobre el equilibrio dentro del equipo. "Ahora bien, la dinámica entre algunos de ellos no habría funcionado. Pero, ya sabes, habría sido interesante ver qué habría pasado", reconoció el británico.
Christian Horner, en el paddock del GP de Austria 2025
Entre 2010 y 2013, Red Bull dominó la Fórmula 1 con cuatro títulos consecutivos de pilotos y otros tantos de constructores. Vettel fue el gran protagonista de aquella época, en la que estableció numerosos récords que, años después, Verstappen se encargaría de superar.
Sin embargo, resulta inevitable preguntarse qué habría sucedido si hubiera sido Alonso quien estuviese al volante de aquellos coches.
Horner no esconde su admiración por el talento del español y considera que su palmarés no refleja plenamente su capacidad. "¿Fernando habría conseguido más de los dos campeonatos del mundo que tiene? Para mí, es un talento que debería haber logrado más en su carrera. Estadísticamente, en términos de victorias, su talento merecía más campeonatos que los dos que tiene en su palmarés. Ojalá, quizá consiga otro. Pero, ya sabes, habría sido fascinante ver eso, por ejemplo. Sin embargo, nunca llegó a suceder".
La duración del contrato
En su autobiografía, Horner también aborda el acercamiento entre Alonso y Red Bull que se produjo en 2024. No obstante, fue casi dos décadas antes cuando las conversaciones estuvieron a punto de desembocar en un acuerdo.
El entonces responsable de la escudería considera que aquella negociación fue la más avanzada de todas las que mantuvo con el piloto español.
"Con Fernando fue probablemente con quien más cerca estuvimos. Quiero decir, ya se había intercambiado la documentación, y eso fue después de que llegara al final de su etapa en McLaren. Él solo estaba dispuesto a comprometerse por una temporada, o al menos sus representantes", explicó.
La duración del contrato acabó siendo el principal obstáculo. Mientras el entorno de Alonso contemplaba un compromiso de un solo año, Dietrich Mateschitz, máximo responsable de Red Bull, defendía una postura mucho más firme. La escudería no estaba dispuesta a incorporar al español sin garantizar una relación de mayor duración.
"Y Dietrich (Mateschitz) tenía muy clara su postura: 'Mira, si vamos a comprometernos con esto, tienen que ser dos años o nada'. Existía el temor de que simplemente fuéramos a ser una solución temporal antes de Ferrari", recordó Horner.
'Mira, si vamos a comprometernos con esto, tienen que ser dos años o nada'
Dietrich Mateschitz
De este modo, una diferencia contractual terminó frustrando una operación que podría haber alterado el rumbo de la categoría. La posibilidad de fichar a Alonso volvió a aparecer años después, cuando Red Bull valoró un cambio en su alineación de pilotos para 2010 y contempló la salida de Mark Webber.
"En 2010 quería sustituir a Mark Webber, ya sabes, ficha a Fernando y ganarías el campeonato con él. Así que, ya sabes, pero diría que probablemente aquella primera ronda de negociaciones fue, en realidad, la ocasión en la que más cerca estuvimos", afirmó Horner.
Aston Martin y Red Bull, parecidos
Mientras aquel fichaje frustrado continúa alimentando el debate sobre lo que pudo haber sido, Alonso afronta una nueva etapa en la Fórmula 1 ligado a Aston Martin.
Horner encuentra paralelismos entre el desarrollo de la escudería británica y los primeros años de Red Bull, especialmente por la presencia de Adrian Newey, una de las figuras más determinantes en el éxito del equipo austriaco y una incorporación clave para las aspiraciones de Aston Martin.
La experiencia y la capacidad del ingeniero británico son, para Horner, factores diferenciales. "Adrian (Newey) es increíblemente capaz. Ya sabes, históricamente es el mejor diseñador de la F1 y está muy motivado. Para alguien que ha conseguido tanto en su carrera, tampoco necesita volver a demostrar nada. Probablemente ha ganado más que todos los pilotos juntos", señaló.
Christian Horner y Adrian Newey, en el GP de Qatar 2023 con Red Bull
Sin embargo, contar con uno de los diseñadores más exitosos de la historia no garantiza resultados inmediatos. Su llegada también exige una organización capaz de responder a sus métodos de trabajo, algo que Red Bull tuvo que aprender durante sus primeros años de colaboración con él.
Horner recuerda que, cuando Newey se incorporó a la escudería austriaca, el equipo todavía no disponía de los recursos ni de la estructura necesarios para aprovechar plenamente su potencial. A su juicio, Aston Martin puede encontrarse ante un desafío similar, pese a contar con unas instalaciones de primer nivel y el respaldo de una marca de gran prestigio.
"Y, obviamente, Aston Martin es una gran marca. Tiene unas instalaciones magníficas, por lo que he oído. Pero, evidentemente, la llegada de Adrian a Aston Martin tiene ciertas similitudes con cuando llegó a Red Bull, donde se incorporó a un equipo joven y nosotros no estábamos preparados en absoluto para Adrian. No teníamos los procesos, no teníamos las herramientas, no teníamos la estructura ni la profundidad de recursos necesarias para adaptarnos a su forma de trabajar", explicó.
La clave, por tanto, no reside únicamente en incorporar talento, sino en construir un entorno que permita desarrollarlo. Red Bull necesitó tiempo para crear una organización capaz de trabajar al ritmo y con los métodos de Newey, una experiencia que Horner considera especialmente relevante para Aston Martin.
"Y simplemente llevó tiempo crear una estructura a su alrededor que pudiera adaptarse a su manera de operar, algo que, por supuesto, en una época anterior al límite presupuestario era posiblemente más fácil que en un entorno con límite presupuestario", concluyó.
El paralelismo deja una conclusión clara: el fichaje de una figura de la talla de Newey puede marcar un antes y un después, pero el éxito dependerá también de la capacidad del equipo para adaptarse a sus exigencias.
Un reto que Aston Martin deberá afrontar si quiere convertir su ambicioso proyecto en una candidatura real a los títulos mundiales.
