Publicada

MadRing ha llegado para ofrecer espectáculo y el mejor show ha tenido la firma de la F2 y la F3. Con el freno de mano echado, nunca mejor dicho, hizo su aparición estelar la Fórmula 1 en los entrenamientos libres. Eso sí, para el domingo está preparada la mejor actuación.

Todo el mundo (pilotos, ingenieros, mecánicos, aficionados y periodistas) estaba deseando que llegara el momento de ver acción sobre el asfalto. Cuando se abrió el telón y los 30 pilotos de la Fórmula 3 inauguraron oficialmente el circuito, el Gran Premio de España era ya una realidad.

La sucesión de curvas rápidas, desniveles y muros ya hacía prever que se verían muchas banderas rojas. Dicho y hecho. La primera no tardó mucho en llegar, aunque no sucedió nada alarmante -como sí ocurrió con la segunda-: Nicola Laporte apuró demasiado a orillas de un muro y acabó perdiendo el control de su monoplaza.

No se volvió a detener más la primera sesión de entrenamientos libres en la historia del circuito de MadRing. Sin embargo, para aquellos que les había sabido a poco y tenían ganas de más, la F2 cumplió con las expectativas.

Si el golpe contra el muro del piloto italiano no había estrenado del todo el trazado madrileño, Tasanapol Inthraphuvasak se encargó de hacerlo. El tailandés entró pasado, no pudo tomar la curva y perdió el coche, golpeando con el monoplaza totalmente de lateral.

El piloto de ART rebotó de espaldas en varias ocasiones contra las protecciones hasta que en el último impacto, el coche empezó a arder. "MadRing, la Fórmula 2 te da la bienvenida".

El monoplaza de Tasanapol Inthraphuvasak, en llamas .

La cosa fue a más en la qualy, cuando ya se tenían que asumir riesgos. Kush Maini, Sebastián Montoya y Nicolás Varrone se fueron contra el muro. Llegó la segunda bandera roja (no sería la última). La sesión se detenía y el pit-lane se cerraba hasta que los operarios recolocaran las protecciones.

A falta de 5:28 para el final, John Bennett perdía el control del coche por la parte de atrás y de nuevo contra el muro. Una nueva bandera roja, tres en una sesión, cinco en todo el día contando también la que protagonizó Tasanapol en la FP1 y la de Nicola Laporte en la Fórmula 3.

Pudo haberse sacado una más si no fuera porque cuando Colton Herta se fue también contra el muro, la sesión se acababa de terminar. La jornada del viernes se iba a terminar con los Libres 2 de la Fórmula 1 y el guion cambió con respecto a lo que se vio en la FP1.

Lindblad estrenó MadRing en la F1

Los pilotos empezaron a asumir más riesgos y no tardaron en llegar el bloqueo de neumáticos, las salidas de pista y hasta los accidentes. "Es el Gran Premio más difícil del calendario", decía el jueves Kimi Antonelli; "el más arriesgado", apuntó George Russell.

Hamilton fue el primero que estuvo a punto de protagonizar la primera bandera roja. El inglés fue quien más se atrevió a acercarse a los muros de MadRing, pero el que acabó perdiendo por completo el control de su coche fue el joven Arvid Lindblad.

A falta de 24 minutos para el final de la sesión, el inglés perdió "muy pronto" el coche. El británico perdió su Racing Bull en la frenada de la curva 13, la pronunciada bajada tras la Monumental, que es muy delicada y donde se pasa a una velocidad altísima. Al tocar el pedal del freno el coche se le descolocó y se fue contra el muro tras un trompo.

Las TecPro rellenas de espuma absorbente hicieron su trabajo a la perfección y el piloto salió ileso aparentemente. No obstante, la segunda sesión de entrenamientos libres del GP de España había ya terminado para él.

No hubo que lamentar más banderas rojas, ya se habían sacado suficientes entre las tres categorías del automovilismo en el primer día. Entre los 'cocos' no hubo sorpresas: Antonelli fue el más rápido, seguido de los Ferrari, Verstappen y Piastri. Norris no salió por un problema hidráulico.

Los pilotos, muy contentos

Queda aún mucho por descubrir, pero las sensaciones no han podido ser mejores entre los pilotos. Carlos Sainz, quien además es el embajador del trazado madrileño, reconoció tras los libres que "el circuito es bastante espectacular. Es uno de esos circuitos que te hacen disfrutar muchísimo cuando estás dentro del coche y, desde luego, se siente frenético, por decirlo suavemente. Lo estoy disfrutando".

Ocon disfrutó mucho el viernes y fue uno de los que más maximizó el potencial de su coche, pues ser noveno con un Haas, que no es de los monoplazas más rápidos dentro del grupo medio, es meritorio. "Es muy divertido, me lo estoy pasando genial ahí fuera. Es un gran reto, el agarre es muy alto, que lo hace muy interesante y diferente en comparación con otros circuitos", comentó el francés.

Checo Pérez, de hecho, quiso felicitar a la organización por el trabajo y a los aficionados por el ambiente. "Un lugar increíble, realmente genial, divertido para pilotar, los aficionados son increíbles, el evento, la organización… muy feliz de estar aquí".

Oliver Bearman, por su parte, que el jueves puso mucho énfasis en la dificultad para adelantar, se sumó a ese grupo que considera a Madring una mezcla de Bakú y Yeda, que son otros dos circuitos urbanos muy desafiantes.

"El primer día en MadRing ha sido interesante. Es un circuito genial y es divertido conducir por él. A mí me parece una mezcla entre Bakú y Yeda", expresó el británico.

Por último, el cuatro veces campeón del mundo Max Verstappen reconoció que han hecho un muy buen trabajo con este circuito a pesar de que él nunca ha sido un gran aficionado de este tipo de pistas. "Han hecho un muy buen trabajo, pero no soy fan de los circuitos urbanos. Siempre preferiré pilotar en un circuito como Spa", expresó para cerrar.

Madrid recupera la F1 45 años después: así es el circuito MadRing

Así terminó la primera escena del fin de semana que acoge el Gran Premio de España. El viernes fue el entrante, hoy toca el primer plato con la qualy y el domingo la carrera, el plato fuerte. MadRing vivió su primer día en 45 años de acción real en el Gran Premio de España y cumplió con todo lo que se decía del trazado capitalino.