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Llueve sobre mojado para Fernando Alonso y Carlos Sainz también en el Gran Premio de España. Los dos pilotos españoles cayeron eliminados a las primeras de cambio, en la Q1. El enésimo fracaso de Aston Martin, que se veía con opciones de puntuar el domingo, y la decepción del madrileño, puesto que su compañero de equipo sí pasó el corte.

Con los dos españoles fuera, el gran atractivo era saber quién se llevaría la primera pole en la historia de MadRing. El nombre de Lando Norris perdurará para siempre en las memorias del trazado madrileño.

El vigente campeón del mundo se sacó una vuelta de escándalo para quitarle la pole al líder del Mundial, Kimi Antonelli. Arriesgaron mucho los pilotos en el último intento y tras protagonizar todos varios "uy", Norris se llevó el gato al agua.

1.31.824 fue el 'tiempazo' que se sacó de la manga Lando, que se mostró muy feliz y luego muy sorprendido por haberse llevado la pole. El piloto de McLaren fue 11 milésimas más rápido que Antonelli, cuyo tiempo fue 1.31.835.

Fue de hecho el italiano quien protagonizó el primer susto de la qualy, y es que en la Q1 estuvo a punto de perder el control de su Mercedes. No obstante, no le condicionó eso al joven piloto, que siguió apretando y estuvo a punto de ser el poleman.

Hasta el final no se decidió la clasificación. Antonelli, Russell, Norris, Piastri, Leclerc, Hamilton y Verstappen apuraron al máximo sus opciones. De hecho, cualquiera podría haber conseguido salir el domingo de la primera línea de la parrilla.

Con Antonelli marcando el mejor tiempo, Russell se descolgó de la pelea tras un contravolante en la última curva. El británico saldrá sexto, por delante de Piastri, séptimo. A menos de dos décimas de la pole se quedaron Leclerc (0.195), Hamilton (0.189) y Verstappen (0.140).

En clave española, si algo comparten Alonso y Sainz es que protagonizan una pesadilla que se repite una y otra vez: la de no tener un coche competitivo que permita ofrecer una actuación digna, en este caso, a los aficionados españoles desplazados al circuito de MadRing.

Los dos estuvieron (provisionalmente) en la Q2 hasta que Albon y Tsunoda les echaron. Sainz ha sido 17º -aunque saldrá 20º- y Alonso fue 18º, aunque gana una posición por la penalización de su compatriota.

El piloto de Aston Martin no estuvo fino en la clasificación. Tan solo dio dos vueltas y un tercer sector malo (peor que en los Libres 3) le condenó a caer eliminado a las primeras de cambio. Le tocará remar a contracorriente, pero las opciones de puntuar se diluyen como un azucarillo.

En su primer intento con neumáticos blandos nuevos hizo un 1.35.754. No estaba mal para ser la primera vuelta. Confiado en que pasaría a la Q2, esperó en el garaje hasta los últimos minutos para hacer el segundo intento. 1.35.388, insuficiente.

Sainz, por su parte, tuvo que darlo todo y aun así tampoco fue suficiente. A diferencia de Alonso, él sí usó los tres juegos de neumáticos blandos: 1.36.806 en el primer intento, 1.35.672 en el segundo y 1.35.312 en el último. Se veía dentro, pero Alex Albon, su compañero de equipo, se convirtió en su verdugo.

De nuevo una sesión dramática para los españoles. En el caso de Fernando, tener uno de los peores motores de la parrilla hace que la remontada hasta el décimo puesto se antoje como un milagro; en el de Sainz, con un buen motor pero un mal monoplaza sus opciones son todavía más pequeñas.

Además, después de la qualy, la FIA le impuso una sanción de tres posiciones por molestar a Bottas durante su vuelta rápida. "No cambia nada una décima arriba o una abajo. Este año es un año perdido", explicó. Y reclamó lo que es suyo: "He ganado carreras, he hecho pole positions, quedar entre el 16 y el 17 no me cambia la vida".

Así termina el sábado para ambos. El domingo, a partir de las 15:00 horas, tienen una nueva cita con MadRing, un circuito que les llevará aún más al límite de lo que lo ha hecho hasta ahora para hacer una buena actuación.

Con un sabor más agridulce todavía salieron Lance Stroll y Oliver Bearman, quienes directamente no pudieron participar en la clasificación. El británico porque destrozó su Haas al final de los Libres 3 y el canadiense por un problema en la presión del agua.

Independientemente, Stroll iba a salir desde el fondo de la parrilla porque Aston Martin va a instalar nuevos componentes de la unidad de potencia en su monoplaza.