La Fórmula 1 lleva apenas tres grandes premios disputados y ya tiene encima de la mesa una propuesta que podría cambiar el calendario de desarrollo de sus fabricantes de motores.
La FIA prepara un plan para adelantar la primera fecha de revisión del sistema ADUO -el mecanismo de concesiones creado para nivelar el rendimiento entre propulsores- con una novedad que puede resultar especialmente útil para el caso más crítico de la parrilla: el de Aston Martin con Honda.
Para entender qué está en juego, conviene saber qué es el ADUO. Las siglas responden a Additional Development and Upgrade Opportunities, es decir, Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Mejora.
Se trata de un sistema de concesiones diseñado por la FIA para evitar que, con el nuevo reglamento de 2026, se repita el escenario de 2014, cuando Mercedes dominó a placer durante años dejando a los demás fabricantes sin opciones reales de alcanzarle.
El mecanismo funciona así: cada seis grandes premios, la federación mide el rendimiento de cada motor de combustión. Si alguno está más de un 2% o un 3% por debajo del más potente, ese fabricante recibe una serie de ventajas -más presupuesto de desarrollo, más horas en banco de pruebas y la posibilidad de rehomologar componentes del motor- para intentar recortar distancias.
El reglamento original establecía que la primera revisión se haría tras la sexta carrera de la temporada, el Gran Premio de Miami.
Esa ventana era el horizonte al que miraban Honda y Aston Martin para iniciar el proceso de mejora de un motor que ha defraudado en el arranque del año: vibraciones anómalas en el sistema de batería, escaso rendimiento, dos abandonos y el equipo de Silverstone al fondo de la parrilla en las tres primeras pruebas.
El Hard Rock Stadium de Miami, eje central para el Gran Premio de Fórmula 1 en la ciudad de Florida (EEUU)
Sin embargo, la cancelación de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudí -retirados del calendario por el agravamiento del conflicto bélico en Oriente Medio- ha alterado la cuenta atrás.
Con esas dos fechas desaparecidas, el calendario se reduce a 22 carreras y la sexta cita original pasa a ser Miami de todos modos -el campeonato retoma allí el 3 de mayo tras el paréntesis de abril-, pero la ausencia de dos grandes premios donde acumular datos sólidos genera dudas sobre si las mediciones del ADUO serán suficientemente representativas.
Ahí es donde entra la propuesta que prepara la FIA. Según informó Motorsport, la federación trabaja en una solución para presentar a los fabricantes que adelantaría la primera revisión a la cuarta carrera de la temporada, en lugar de la sexta.
La intención sería compensar el vacío estadístico que deja la cancelación de las dos citas árabes y garantizar que el sistema puede activarse con datos suficientes y sin perjudicar a quienes más lo necesitan.
Pese a la incertidumbre generada, todo apunta a que Miami seguirá siendo la referencia temporal de facto para que arranque el mecanismo, aunque la propuesta concreta todavía debe ser debatida y aprobada por los fabricantes.
El beneficiario más evidente de cualquier adelanto sería Honda y, por extensión, Aston Martin y Fernando Alonso.
Cuanto antes se active el ADUO, antes podrán los japoneses acceder a más horas de banco de pruebas -un 30% adicional durante doce meses- y a la posibilidad de introducir mejoras en el propulsor fuera de los plazos habituales.
No es una solución inmediata -los ciclos de desarrollo en motores de Fórmula 1 son lentos por naturaleza-, pero sí una tabla a la que agarrarse en el inicio de temporada más duro que se recuerda en Silverstone.
