Siguen sin ir bien las cosas para Aston Martin y para Fernando Alonso. Con la cuenta atrás de cara al inicio del Mundial ya activada y casi en rojo, las sensaciones son cada día peores a medida que se acerca la hora de la verdad y los test de Baréin no están ayudando en absoluto.
El optimismo quizá irreal que rodeaba a Aston Martin hace apenas unas semanas se ha convertido, de pleno, en una depresión de la que ya parece imposible salir. Ahora Australia se dibuja en el horizonte como una pesadilla y se habla incluso de que una buena parte de la temporada se podría haber ido ya a la basura.
Una avería de motor en el monoplaza de Fernando Alonso y un accidente de Stroll es el bagaje que quedó de las nuevas probaturas de Aston Martin en Baréin. Todo ello, a punto de cerrar la pretemporada.
Sin solución
La mañana empezó torcida para Fernando Alonso. El asturiano solo pudo completar 28 vueltas antes de que su coche dijera basta. Un nuevo problema de motor obligó a detener el programa previsto.
En el box se vio cómo los mecánicos sacaban una cámara para inspeccionar la unidad Honda, signo de que el fallo podía ser serio. No es la primera vez que la fiabilidad corta el trabajo de Alonso en estos test y la preocupación crece.
Lance Stroll tampoco tuvo un día tranquilo. El canadiense acabó protagonizando el único accidente de la sesión. Perdió el coche en la curva 11 y terminó en la grava, provocando una bandera roja. Más tarde pudo volver a pista, pero su cuenta se quedó en solo 26 vueltas, muy lejos del kilometraje ideal para preparar el inicio del Mundial.
El accidente de Stroll se suma a una sensación general de atasco. Aston Martin es uno de los equipos que menos ha rodado en toda la pretemporada. A los problemas de motor se añaden pequeñas averías y contratiempos que van restando tiempo en pista.
En un test tan corto, cada vuelta perdida duele. Y mientras tanto, rivales como Mercedes, McLaren o Ferrari encadenan tandas largas y simulaciones de carrera.
La parte positiva es que, cuando el coche rueda, se han visto ligeros avances en ritmo. Los tiempos de Stroll y Alonso mejoran respecto a la semana anterior. Pero siguen lejos de la zona alta de la tabla. Desde dentro del equipo se admite que están "por detrás del plan" y que la prioridad ahora es completar días limpios, más que buscar una vuelta rápida.
Aston Martin llega al límite a las últimas jornadas de pruebas. Alonso y Stroll necesitan kilómetros, confianza y un motor que aguante. Si la fiabilidad no da un paso adelante inmediato, el inicio de temporada puede convertirse en una carrera a contrarreloj para recuperar el tiempo perdido en Bahréin.
