Max Verstappen ha vuelto a encender el debate sobre la dirección que está tomando la Fórmula 1 con el reglamento de 2026, y lo ha hecho sin matices.
El piloto neerlandés, de 28 años, ha sentenciado que "esto no es F1" y que la nueva categoría se parece más a "la Fórmula E con esteroides", en referencia al gran peso que gana la parte eléctrica en los futuros monoplazas.
Sus palabras llegan en plena fase de adaptación de equipos y pilotos a la normativa que cambiará por completo el comportamiento de los coches dentro de dos temporadas.
El corazón de la crítica de Verstappen está en la filosofía de pilotaje que, según él, imponen las nuevas reglas. El neerlandés sostiene que la F1 de 2026 obligará a los pilotos a pasar más tiempo pendientes de "gestionar energía" que de atacar.
"No puedes ir a fondo toda la vuelta porque te quedas sin batería", ha explicado, subrayando que el riesgo de agotar la parte eléctrica penaliza tanto el tiempo por vuelta que el piloto se ve forzado a levantar el pie con frecuencia.
Para alguien acostumbrado a exprimir el coche cada giro, esa idea choca frontalmente con lo que entiende por Fórmula 1.
Verstappen también ha mostrado su rechazo a que los monoplazas dependan tanto de mapas híbridos y modos de recuperación. A su juicio, el piloto quedará "encadenado" a una estrategia de carga y descarga de energía que limita su libertad para improvisar.
Max Verstappen, durante los test de Baréin
"Si tengo que ir pensando todo el rato en ahorrar, para mí ya no es Fórmula 1", ha resumido en una de sus intervenciones más contundentes. El de Red Bull considera que la categoría reina debería premiar al que más empuja, no al que mejor administra una batería.
El neerlandés va más allá y cuestiona el rumbo general del campeonato. Ha insistido en que "la Fórmula 1 está perdiendo su esencia" con unos coches que, según él, cada vez se parecen menos a los prototipos extremos que siempre admiró de niño.
Incluso ha deslizado que su continuidad no está garantizada si el disfrute al volante desaparece: "Si esto no es divertido, habrá que pensar en otras cosas", ha advertido, dejando abierta la puerta a una retirada temprana si no se siente identificado con la nueva era.
La respuesta de Norris
En este contexto, la respuesta del paddock no se ha hecho esperar, y uno de los que ha salido al paso ha sido Lando Norris. El británico, vigente campeón del mundo, ha defendido que los coches de 2026 "siguen siendo muy divertidos de pilotar" y que las quejas son, a su juicio, prematuras.
Norris ha recordado que "la F1 siempre cambia" y que es normal que al principio haya dudas hasta que equipos y pilotos expriman el potencial del nuevo reglamento.
Además, el piloto de McLaren ha lanzado algún dardo irónico a Verstappen. Recordó que los pilotos cobran "una cantidad estúpida de dinero" por correr en Fórmula 1 y que "si alguien no está contento, siempre puede retirarse si quiere".
Aun así, Norris dijo no creer que el neerlandés se vaya a "borrar" de la lucha, convencido de que, pese a sus quejas, seguirá peleando por ganar en cualquier formato de F1 que llegue a la parrilla
