Las calles de Mónaco han vuelto a presenciar una de esas apariciones automovilísticas que solo Fernando Alonso puede protagonizar.
El piloto asturiano de 44 años ha sido avistado al volante de un Lamborghini Sián FKP 37, uno de los hiperdeportivos más exclusivos del planeta, del que únicamente existen 63 unidades tipo coupé en todo el mundo.
La producción limitada a 63 ejemplares no responde al azar. Lamborghini eligió esta cifra como homenaje al año 1963, fecha fundacional de la marca italiana. Este detalle simbólico convierte cada unidad en una pieza de coleccionista desde su nacimiento, con un valor que ha escalado desde los 3,3 millones de euros iniciales hasta superar actualmente los 4 millones.
Lo que confirma que el vehículo pertenece efectivamente a Alonso es un detalle revelador: la matrícula incluye el número 14, su dorsal icónico. Para el bicampeón mundial, este número representa mucho más que un simple identificador.
El 14 de julio de 1996, con apenas 14 años cumplidos, Alonso conquistó el Mundial de karting portando precisamente ese número en su kart. Desde entonces, el 14 se convirtió en su talismán personal, presente en todos sus monoplazas desde que la Fórmula 1 implementó los dorsales permanentes en 2014.
El Lamborghini Sián FKP 37 de Fernando Alonso
El Lamborghini Sián -cuyo nombre significa "relámpago" en dialecto boloñés- representa un hito histórico para la firma del toro: es el primer vehículo híbrido producido por Lamborghini en toda su trayectoria. Sin embargo, no se trata de un híbrido diseñado para la eficiencia ecológica, sino para exprimir las prestaciones hasta límites estratosféricos.
Su corazón mecánico combina un motor V12 atmosférico de 6,5 litros que genera 785 caballos con un motor eléctrico de 48 voltios que añade 34 CV adicionales, alcanzando una potencia combinada de 819 caballos. Esta cifra lo convierte en el Lamborghini de producción más potente jamás fabricado.
La verdadera revolución tecnológica reside en su sistema de almacenamiento energético. En lugar de baterías convencionales de iones de litio, el Sián emplea supercondensadores ubicados entre la cabina y el motor.
Esta tecnología, pionera en automóviles de calle cuando se presentó en 2019, ofrece ventajas determinantes: los supercondensadores son tres veces más potentes que una batería del mismo peso y pesan un tercio menos que una batería equivalente. El sistema completo -supercondensadores y motor eléctrico- pesa únicamente 34 kilogramos.
Las cifras de rendimiento resultan demoledoras: aceleración de 0 a 100 km/h en 2,8 segundos y velocidad máxima superior a 350 km/h.
Esta adquisición suma una nueva joya a un garaje que ya rivaliza con los más selectos del mundo. La colección privada de Alonso incluye auténticas reliquias como el Aston Martin Valkyrie -con motor V12 híbrido de 1.155 CV desarrollado por Adrian Newey-, el Ferrari Enzo -del que solo se fabricaron 399 unidades- y el Mercedes-Benz CLK GTR, con apenas 28 ejemplares existentes.
El Lamborghini Sián representa no solo un capricho de coleccionista, sino también una inversión inteligente. Desde su lanzamiento, el valor de mercado de estas unidades ha experimentado un crecimiento sostenido, con algunos ejemplares alcanzando cifras cercanas a los 4,3 millones de euros.
Su exclusividad extrema garantiza que la demanda supere eternamente a la oferta disponible.
Con 44 años y como piloto más veterano de la actual parrilla de Fórmula 1, Fernando Alonso demuestra que su pasión por el automovilismo trasciende los circuitos.
El Sián es la última expresión de una colección que refleja tanto su éxito deportivo como su refinado criterio como conocedor de los automóviles más extraordinarios jamás concebidos.
