Ya venía la cosa caliente del último Gran Premio, en el que Sebastian Vettel, cuatro veces campeón del mundo, le echaba la culpa al ruso Kvyat de arruinar sus opciones de ganar la carrera. Uno nunca sabe qué hubiera pasado pero sí que una mirada atenta al lance no mostró nada extraordinario. Pero la frialdad en el podio y la discusión entre ambos ya dio qué hablar. ¿Qué pasará, pues, en Sochi? Porque el Red Bull del piloto local embistió en dos ocasiones el Ferrari durante la primera vuelta, haciendo que Vettel acabara empotrado en las protecciones.

"¡Alguien me golpea en la curva dos y en la tres otra! ¿qué coño está pasando aquí?", gritó el alemán a sus mecánicos a través de la radio tras perder el control de su Ferrari.

El mensaje entrecortado aparece con las palabras malsonantes 'tapadas' por la realización televisiva pero se adivina la obvia frustración del alemán, en el momento de dar por finalizada mucho antes de tiempo una carrera en la que, tras cambiar la caja de cambios el sábado, se veía obligado a remontar para no perder comba en el Mundial. Sin embargo, suma una nueva frustración a un año que no está empezando del todo bien.

Desde luego, en Rusia la cosa podía haber ido mejor si Daniel Kvyat no hubiera visto en su rival una suerte de diana. Entre todos los pilotos de la parrilla, tuvo que ser a él... hoy, por lo menos, no se cruzarán en el podio para pedirse explicaciones.