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Falta poco más de un mes para que Madrid acoja la primera prueba del Mundial de Fórmula E en España, que se celebrará el 21 de marzo en el circuito Jarama RACE, y los preparativos del evento continúan avanzando.

La última novedad es el anuncio del patrocinador principal de la carrera, que llevará el nombre de Cupra Raval E-Prix de Madrid, con la marca española como title partner.

El anuncio se realizó en la mañana del viernes en el Cupra Garage de Madrid, con la asistencia de destacadas autoridades y representantes: el alcalde, José Luis Martínez-Almeida; el cofundador de la Fórmula E, Alberto Longo; el presidente del RACE, Carmelo Sanz de Barros; el CEO de CUPRA, Markus Haupt; y el consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco.

"El de Madrid con la Fórmula E es un matrimonio perfecto y seguro que va a mantenerse durante muchos años", afirmó el alcalde, quien subrayó la importancia del circuito del Jarama en la llegada de la competición a España: "Desde un circuito mítico como este podremos proyectar nuestra imagen al mundo; será la ventana de Madrid al mundo".

Carmelo Sanz de Barros, presidente del RACE y propietario de la pista, recogió el guante del regidor y definió a Madrid como "la capital mundial del motor".

"La Fórmula E es el campeonato al que la FIA apuesta más a largo plazo, incluso por delante de la Fórmula 1. Es un evento gigantesco y estoy convencido de que será un gran éxito, con el Jarama lleno", añadió.

De izquierda a derecha: Alberto Longo, Markus Haupt, Mariano de Paco y Carmelo Sanz de Barros. Cristina Villarino

El calendario del Año del Turismo Deportivo 2026 incluirá más de 400 eventos, entre los que destaca también el regreso de la Fórmula 1 a Madrid en septiembre, con un impacto económico estimado de 1.000 millones de euros.

El Madrid E-Prix generará un efecto significativo sobre la economía local, ya que se prevé que más de 400 millones de espectadores en 192 países sigan la competición y al involucrar a empresas y profesionales en la organización de la prueba, la construcción de infraestructuras, la logística y la restauración.

El factor emocional

Alberto Longo, cofundador de la Fórmula E, resaltó el valor emocional que representa la carrera madrileña para los creadores del campeonato, él y Alejandro Agag: "Somos españoles y queríamos asegurarnos de llegar a España ya consolidados".

"Contamos con todas las garantías de éxito, además con un equipo español (Cupra) y un piloto (Pepe Martí) que será una de las grandes estrellas mundiales del futuro", aseguró.

El optimismo de Alberto va más allá del evento madrileño y se enmarca en el excelente momento que atraviesa la Fórmula E, especialmente en España.

La llegada del E-Prix de Madrid al calendario responde, según ha explicado, a la madurez alcanzada por el campeonato y a un contexto favorable que une a fabricantes, instituciones y afición.

Pepe Martí, en el monoplaza expuesto por Cupra. Cristina Villarino

Como era de esperar, Pepe Martí también tomó la palabra y lo hizo asumiendo la presión extra de representar al automovilismo español en el E-Prix de Madrid, pero sin mostrar ningún signo de nerviosismo.

"Mi primera victoria en karting fue en Recas, en Madrid… y quizá también sea la primera en Fórmula E", lanzó, aunque matizando con prudencia: "Quizá es aún pronto, pero el que más quiere conseguirlo soy yo".

Sin embargo, Xavi Serra, director de carreras de Cupra Kiro, moderó rápidamente la euforia al reconocer que el inicio del catalán ha sido "espectacular… pero tiene 20 años y hay que tener los pies en el suelo. Es muy maduro, parece una persona de 30 años en un cuerpo de 20, pero hay que tener calma".

El máximo responsable, Markus Haupt, CEO de la marca española, también se mostró sorprendido por la rápida adaptación del catalán a la competición eléctrica: "Me impresionó como ha hecho la transición de la competición térmica a la eléctrica en tan poco tiempo. Es impresionante hacerlo así con sólo 20 años".

Una sorpresa llamada 'Pepe Martí'

En los boxes de la Fórmula E, donde la gestión de la energía se mide al milímetro y la paciencia suele ser un activo que solo se adquiere con el paso del tiempo, ha irrumpido un joven de 20 años que está obligando a los ingenieros a recalcular sus expectativas.

Y es que Pepe Martí no solo ha llegado al equipo Cupra Kiro, sino que ha aterrizado con una madurez que, en palabras de su propio jefe de equipo, Xavi Serra, parece "desafiar las leyes de la cronología deportiva".

Xavi Serra y Pepe Martí, durante la conferencia. Cristina Villarino

Lo que más ha impactado en la planta de Cupra Racing no es solo la velocidad pura del catalán, sino su capacidad analítica. Xavi Serra, director de Cupra Racing, fue tajante durante el encuentro en el Cupra City Garage de Madrid: "Desde el primer día que se sentó en el simulador, me di cuenta de que no era un chico de 20 años".

Según el ingeniero, el diálogo técnico de Martí y su profundidad en el feedback lo sitúan al nivel de pilotos de 30 años con múltiples temporadas a sus espaldas.

Esta precocidad se traduce en una curiosidad intelectual casi obsesiva. Russell O’Hagan, Team Principal de Cupra Kiro, relataba con asombro cómo el piloto desmenuza la telemetría: "Pepe hace preguntas sobre el agarre en cada curva específica o el desgaste exacto del neumático trasero izquierdo que dejan a los ingenieros mirándose unos a otros en silencio".

Russell O’Hagan, Team Principal de Cupra Kiro. Cristina Villarino

La Fórmula E es un ecosistema cruel para los novatos. Sin embargo, Pepe Martí ha demostrado una resiliencia gélida. En sus primeras citas en México y São Paulo, problemas técnicos le privaron de rodar en las sesiones de práctica libres.

"No hubo una mala palabra, ni un grito. Solo un 'vale, esto lo hace más difícil, pero vamos a trabajar'", recordaba O’Hagan. El resultado fue una gestión de carrera magistral en su debut, donde bajo la lluvia y frente a campeones del mundo como Buemi o Dennis, el barcelonés se mantuvo firme.

A pesar de que Pepe Martí ya ha superado las expectativas, la consigna en Cupra es clara: protección. Xavi Serra insistió en que, aunque el inicio ha sido "dulce", el objetivo sigue siendo que el piloto se afiance en la zona de puntos antes de soñar con victorias.

Pepe Martí, en el acto organizado por Cupra. Cristina Villarino

"Hay 18 pilotos en pista que pueden ganar cualquier carrera y Pepe aún tiene pocas horas bajo el cinturón", advirtió Serra. Pero el mensaje que queda en el aire tras escuchar a los responsables del equipo es innegable: Cupra no solo tiene a un talento de futuro, tiene a un piloto que ya está moldeando el presente del equipo con la precisión de un veterano y el hambre de quien sabe que su techo aún no se divisa en el horizonte.

Para el piloto, la transición desde la Fórmula 2 no ha sido un camino de rosas, especialmente en lo que respecta a la gestión psicológica dentro del habitáculo. "Acabo reventado, pero porque la cabeza te da mil vueltas", confiesa.

A diferencia de otras categorías, en la Fórmula E no basta con ser el más rápido; hay que ser el más listo: "Tienes que decir un 'cripto' por la radio, te tienes que aprender el alfabeto de Alfa, Beta, Charlie... tienes que estar pendiente de la potencia, guardar batería y ser eficiente. Eso es lo que más cansa".

A pesar de que el entorno ya empieza a hablar de podios, el piloto catalán prefiere mantener la cautela: "No hay que subir las expectativas... no hay que mentir a la audiencia".

Su enfoque para la próxima cita en el Jarama es puramente profesional, recordando que su última vez allí fue en la Fórmula 4 y que el trazado madrileño es "físicamente complicado" debido a las subidas y bajadas que comprimen el cuerpo.

El asalto al Jarama no será solo una carrera en casa; será la confirmación de que Martí ha encontrado en la electricidad el combustible perfecto para su ambición. Como él mismo dice sobre su adaptación: "Nada es fruto de la suerte, hay trabajo detrás".