La decepción ha marcado las cuatro temporadas de Fernando Alonso en McLaren. Los de Woking se las prometían muy felices al terminar la temporada 2014. La llegada del asturiano y de Honda a la escudería británica generaron una gran expectación y las apuestas comenzaron a posicionarlos entre los primeros de la parrilla. La pretemporada fue un golpe de realidad para un equipo que jamás logró encontrar el camino.

La ruptura con Honda y la incorporación de los motores Renault en 2018 repitió el patrón de ilusión invernal hasta que llegaron los primeros test de pretemporada. McLaren tuvo que reconocer durante el pasado año que sus problemas eran estructurales y que quizás los motores, fueran Honda o Renault, no tenían toda la culpa del bajo rendimiento de sus monoplazas.

Para este 2019, los de Woking han planteado la estrategia de 'borrón y cuenta nueva', otra vez. Dos nuevos pilotos (Carlos Sainz y Lando Norris), numerosos cambios en el equipo de ingenieros y responsables de diseño, un nuevo rol para Fernando Alonso y, por supuesto al igual que anunciaron los últimos años, una nueva filosofía de diseño para el MCL34.

McLaren de Fernando Alonso.

Las prisas son malas consejeras

El sueño de Fernando Alonso de lograr la triple corona ha marcado en buena medida el futuro de McLaren, pero su salida puede ser una oportunidad para todos. El proyecto de McLaren Indy, con Bob Fernley al frente, es un ejemplo de humildad y trabajo para la escudería de Fórmula 1.

Alonso llegará a Indianápolisis como uno de los grandes favoritos al título pero desde Woking no lanzan las campanas al vuelo y trabajan duro y en silencio. Zak Brown, el máximo dirigente de la escudería, ha sido claro y ha dicho que "los equipos de IndyCar son duros, saben muy bien lo que hacen y no podemos ir pensando que somos una escudería de F1 que lo sabe todo, sería una forma peligrosa de acercarnos a esta carrera". Añadió además que "Indianápolis te muerde si te equivocas".

En el lado contrario, el equipo de Fórmula 1 parece encarar el invierno con ilusión. "En Woking están trabajando en el nuevo coche con una nueva filosofía. Si Carlos tiene buenas sensaciones con el coche, espero que haga carreras espectaculares.”, aseguró Carlos Sainz, el padre del nuevo piloto de McLaren.

Los más críticos con el equipo de Woking achacan que es pronto para pensar en que McLaren haya podido solventar todos sus problemas con el diseño del MCL34. El punto más débil, hasta ahora, estaba en los simuladores y cómo las pruebas de rendimiento que hacían a todas las evoluciones que luego llevaban a los Grandes Premios eran muy distintos a los que se podían ver sobre la pista. Solucionar todos esos problemas llevará tiempo.

Algo que Sainz también ha reconocido: "Tenemos un plan muy claro que con suerte, hará que McLaren vuelva a ser lo que era, un equipo ganador. Pero es un plan a largo plazo", explicaba el piloto madrileño durante un evento en el Autosport International Show junto a su jefe de equipo Zak Brown.

Sainz quiere demostrar que han aprendido de los errores del pasado y de la sobre confianza que han manifestado otros años en invierno. "No nos podemos sobreexcitar. Sabemos que tenemos que trabajar duro. El equipo estaba muy lejos el año pasado. Hemos visto qué tenemos que hacer para ser más fuertes. Se ha contratado a gente muy importante, como James Key y Andreas Steidl. El equipo está haciendo un esfuerzo", agregó Carlos.

McLaren echa el resto

Cualquier cambio tecnológico o evolución en el coche o los sistemas de fabricación pasan por cambiar la forma de pensar y a los responsables de la toma de decisiones. Uno de los fichajes más sonados este invierno ha sido el de Andreas Seidl, procedente de Porsche, que reportará directamente al CEO de McLaren Racing, Zak Brown, y que tendrá la responsabilidad de "todos los aspectos del programa de carreras del equipo de F1".

"La medida es el último paso en el plan de recuperación y reestructuración del equipo y forma parte de la estrategia a largo plazo de McLaren Racing para volver al éxito en la F1", detalló el equipo en un comunicado tras el anuncio del fichaje. "Analizamos la dirección del equipo, los ingenieros y todo el espíritu dentro es diferente", dijo. "No estoy diciendo que lo que había antes era malo o incorrecto, pero el mundo avanza, la fórmula cambia", explica la nueva cabeza visible de Woking.

Fernando Alons, durante el Gran Premio de Singapur de Fórmula 1 FRANCK ROBICHON Agencia EFE

Además, McLaren se guarda otro as en la manga. La figura de Fernando Alonso en este 2019 en la Fórmula 1 no será meramente comercial. El asturiano compaginará sus proyectos con el equipo de McLaren F1. "Carlos tiene el apoyo de Alonso, quién le habla regularmente y que asistirá a algunas carreras", explicaba esta semana Carlos Sainz padre.

En Woking no pierden la esperanza de recuperar al dos veces Campeón del Mundo de Fórmula 1 algún día, aunque hasta que llegue ese momento desean tenerle cerca. "A Fernando le gusta el lado de desarrollo de ingeniería, no es uno de estos pilotos que piensan 'dame el volante y yo conduciré'. Cuando hicimos Indianápolis juntos ya fue un ejemplo. Él quiere saber qué está pasando, no solo que le digan lo que debe hacer dentro de la pista", comentaba Zak Brown hace algunas semanas.

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