La Selección cierra el año con el billete al Mundial de 2026 ya en el bolsillo y una sensación agridulce de transición consolidada pero accidentada.
Luis de la Fuente ha mantenido el bloque campeón de Europa mientras gestiona una enfermería desbordada y la irrupción constante de nuevos talentos.
A escasos días de que el calendario vire hacia el año mundialista, la Roja presenta un mapa claro de certezas que tranquiliza y dudas que mantienen la alerta roja encendida. Estas son las doce claves que definen el fin de año.
Las seis certezas
El bloque es una roca. De la Fuente ha construido una familia, no solo un equipo. El núcleo duro compuesto por Unai Simón, Laporte, Rodri, Fabián, Olmo, Nico y Lamine funciona de memoria, con automatismos que solo genera la repetición y la confianza mutua.
La cohesión del grupo sigue siendo la mayor fortaleza competitiva, independientemente de las lesiones o los cambios puntuales que obligue la enfermería. Esta solidaridad emocional es difícil de replicar en un torneo corto.
Lamine Yamal, estrella mundial. El salto de la Eurocopa a convertirse en el jugador franquicia de la Selección ha sido inevitable y natural. En 2025 ha cargado con el peso creativo del equipo en momentos de máxima exigencia, ha aparecido en instantes críticos de la clasificación y se ha acostumbrado a ser la primera solución que buscan sus compañeros cuando el partido se complica.
Con apenas 18 años, España tiene por fin un futbolista que genera miedo en los rivales desde el primer minuto.
Oyarzabal, el goleador de la era De la Fuente. Su consagración como referencia anotadora de la Selección ya es un hecho indiscutible. Máximo goleador del ciclo del seleccionador, ha demostrado una versatilidad envidiable: marca desde la banda izquierda, actúa como referencia ofensiva, asiste, interpreta espacios y afronta lanzamientos de máximo compromiso sin titubear.
Es la pieza estructural del ataque, el ejecutor más fiable del sistema a falta de una figura clásica del '9'.
Oyarzabal celebra un gol con la Selección
Unai Simón cierra el debate bajo palos. A pesar del excelente nivel que mantiene David Raya en la Premier League, el seleccionador no duda: la portería tiene dueño. Simón mantiene la confianza ciega de De la Fuente por su juego de pies, su liderazgo silencioso desde atrás y sus paradas decisivas en momentos clave.
Salvo un contratiempo mayor, el debate de la portería no existe para el cuerpo técnico de cara al Mundial.
Cucurella, el dueño indiscutible del carril zurdo. Se acabó cualquier interrogante sobre el lateral izquierdo. Marc Cucurella ha transformado su energía contagiosa en una solidez defensiva y ofensiva que es innegociable en cada partido grande.
Su 2025 ha confirmado que su consagración en la Eurocopa no fue una anécdota puntual, sino el comienzo de una trayectoria de élite. Se ha comido a la competencia, incluido Grimaldo, y aporta ese carácter competitivo que a veces le falta al equipo.
Un grupo con hambre y fondo de plantilla. La plaga de lesiones que azotó el otoño obligó a tirar de nombres como Pablo Barrios y distintos laterales improvisados, como Marcos Llorente. La Selección siguió compitiendo, sumando resultados y desestructurando rivales.
El bloque campeón de Europa ha comprobado que el fondo de armario no es una ficción: responde en partidos oficiales. La sensación de familia competitiva que caracteriza la era De la Fuente sigue siendo uno de los mayores activos de la Roja.
Las seis dudas
La interrogante de Rodri y la jerarquía del centro del campo. Rodri es el mejor centrocampista del mundo, pero el 2025 ha dejado una sombra alargada sobre su disponibilidad física.
Sus problemas recurrentes y los tiempos de recuperación generan incertidumbre real: ¿podrá sostener tantos partidos de máximo nivel durante un Mundial? Sin él al cien por cien, el eje del equipo pierde al principal responsable del control y la circulación que caracteriza a esta España.
Aunque Zubimendi se ha asentado como relevo sólido y Fabián Ruiz ha demostrado ser un líder silencioso fundamental, la diferencia de jerarquía sigue siendo evidente. Pedri, si logra mantener su físico, es otro futbolista diferencial capaz de romper partidos desde dentro.
La gran duda es si la medular funcionará al máximo nivel sin Rodri liderando, o si su ausencia desnuda las limitaciones en momentos de máxima exigencia.
Laporte, con la Selección
La falta de una pareja de centrales consolidada. A pesar de que el nivel medio ha subido con la irrupción de Cubarsí y Huijsen, De la Fuente llega al año del Mundial sin una pareja titular definida y automatizada. Laporte es el líder indiscutible, pero su acompañante ha rotado por lesiones, juventud o adaptación.
Esta falta de continuidad impide que la zaga desarrolle esos automatismos ciegos vitales en la élite. En un Mundial, un despiste defensivo o una falta de cobertura puede costar eliminaciones, y España aún no tiene su dúo defensivo grabado a fuego.
Carvajal y el agujero potencial del lateral derecho. Su enésima operación de rodilla a finales de octubre deja una interrogante enorme. Con 34 años en 2026, ¿llegará con ritmo, será el mismo defensor dominante?
Sin él al cien por cien, el lateral derecho se convierte en el punto más delicado del once. La alternativa más fiable hasta la fecha ha sido Pedro Porro, aunque Llorente también cumplió en el último parón.
Samu Aghehowa y Borja Iglesias, calentando con la Selección
El '9' del Mundial: entre el presente y el futuro. Oyarzabal aporta gol, y Samu Aghehowa ha irrumpido ofreciendo un perfil físico y rematador que España esperaba. Sin embargo, ninguno ha afrontado un torneo de máximo nivel como referencia absoluta.
Morata se mantiene en el mapa por jerarquía, pero ya no es indiscutible y se ha perdido las últimas convocatorias. ¿Quién será el delantero sobre el que gire el equipo en los cruces?
El ritmo competitivo de los 'rescatados'. La enfermería preocupa más por el "cómo volverán" que por el "cuándo". Gavi, operado en septiembre, llegará con muy poco rodaje. Isco es otra incógnita física total.
¿Podrán estos talentos aguantar el ritmo asfixiante de un Mundial sin competición en las piernas?
La gestión de la presión: un grupo joven ante su primer gran Mundial. Lamine, Nico, Cubarsí, Huijsen, Barrios, Casadó… buena parte del equipo vivirá su primera Copa del Mundo como protagonistas.
La Eurocopa fue un éxito, pero un Mundial con España como favorita es mucho más asfixiante. ¿Podrá el grupo convivir con esa etiqueta sin desnaturalizar su juego?
