Sólo la Real Sociedad se fue de la Europa League con una sonrisa al completo. Goleó al Varcar (0-6) y sigue con pie firme en la segunda máxima competición europea. Peor lo pasó el Athletic, que sólo pudo sacar un empate ante el Östersunds (2-2) y a medio camino se quedó el Villarreal, con otro empate (2-2). 

Baño de la Real Sociedad

El brasileño de la Real Sociedad Willian José fue el gran protagonista con cuatro goles en la amplia goleada de su equipo en casa del colista de su grupo, el débil FK Vardar, siempre a merced de los blanquiazules en la tercera jornada de la Liga Europa.





El equipo macedonio, que acumula tras este encuentro doce goles en contra en tres encuentros, renunció a atacar y se encerró en su campo con ánimo defensivo para que fuera la Real la que realizara todo el desgaste e intentar sorprenderle a la contra.





Los jugadores del equipo donostiarra, que conocían la victoria momentánea del Zenit ante el Rosenborg, buscaron el triunfo con ahínco porque podrían dejar muy perfilada la segunda plaza de grupo en caso de ganar.





Todo salió a pedir de boca porque en el minuto 11 un saque de esquina de los vascos buscó a Xabi Prieto que, con su habitual maestría, asistió de cabeza la llegada de Oyarzabal para que éste empujara adentro de la portería de Gachevski.





El Vardar no podía con las oleadas de buen fútbol del conjunto de Eusebio Sacristán que tuvo el segundo gol en las botas de Willian José instantes después del primer tanto, pero el brasileño no estuvo fino a la hora de culminar una oportunidad muy clara y remató a un poste.





Los realistas no levantaron el pie del acelerador, querían un segundo tanto que se resistía a sus méritos y que también lo pudo lograr Canales en un mano a mano con Gachevski, que el portero esloveno desvió en un alarde de reflejos.





Gachevski, el mejor de largo de los macedonios, volvió a ser el salvador en otro cara a cara, en este caso con Willian José que erró nuevamente lo que habitualmente no se falla.





El riesgo de perdonar es que el rival, si despierta, puede hacer una gran avería y la Real estuvo cerca de sufrirla en sus propias carnes, cuando Nikolov realizó una jugada individual y rozó el larguero en su duro disparo ante Rulli.





El equipo guipuzcoano dio un golpe en la mesa tras este susto y dejó resuelto el partido para el descanso con dos goles de Willian José, el primero tras asistencia de Canales y el segundo con un gran tiro desde fuera del área para batir por bajo a Gachevski.





El monólogo realista se mantuvo durante todo el partido, los macedonios no podían en ningún momento frenar el juego de dibujos animados de un rival que lograba el cuarto nada más iniciarse el segundo período, obra otra vez de Willian José.





El exdelantero del Real Madrid y Las Palmas cerró su gran noche con el quinto tanto para su equipo, instantes ante de que Eusebio le diera un descanso y no le expusiera a una lesión.





La Real no quiso hacer sangre con el Vardar y se conformó con tener la posesión de balón para aprovechar otro de sus numerosos acercamientos y que De la Bella, desde dentro del área, hiciera el sexto tras sendos remates previos a gol de Canales y Prieto y culminar así la goleada.

Un gol de Williams saca a última hora al Athletic del precipicio

Un gol a última de Iñaki Williams rescató este jueves al Athletic Club del precipicio que se le abría a sus pies en Suecia con una derrota ante el Östersund que le dejaba casi eliminado en la fase de Grupos de la Liga y que al final fue un empate (2-2) que le mantiene un hilo de vida pero que no empaña para nada el mal partido de los leones en el Jämtkraft Arena.





Fue en el minuto 90 cuando Williams, que salió en la segunda parte, equilibró, rematando en el primer palo una gran jugada iniciada por Markel Susaeta y continuada por Aritz Aduriz, la remontada sueca al gol inicial de Aduriz en un regalo al cuarto de hora del meta Aly Keita apurado por Iñigo Córdoba.





Después, ya en la segunda parte, primero el camerunés Alhaji Hero y posteriormente el inglés Curtis Edwards dieron la vuelta a ese tanto del ariete internacional en un partido que el Östertund mereció ganar por goleada.





Si no se impusieron por un resultado de escándalo los suecos fue porque Iago Herrerín hizo un partido memorable, aun con el error, compartido con Aymeric Laporte, que precedió al 1-1. Un mal despeje para nada comparable al mal partido de su equipo, al Edwards le cogió despistado al menos en media docena de disparos al borde del área y Ken Sema desbordó continuamente por la banda derecha.





A pesar del empate, el Athletic queda en una delicada situación con dos puntos en tres partidos. A cinco del líder Östersund, que tiene siete, y a cuatro del Zorya Luhansk, que tras ganar en San Mamés en la segunda jornada hoy ha vencido también en la tercer al Hertha Berlín.





La primera jugada de peligro fue del Athletic, una combinación de derecha a izquierda al minuto y medio de choque que finalizó mal Córdoba, con un disparo muy desviado, estando solo ya en el área y en muy buena situación.





Fue un espejismo, ya que a partir de ahí el Östersund se hizo con el control del juego y no dejó de probar a Iago Herrerín, el mejor de su equipo sin duda y el gran héroe en el 0-1 al descanso.





Hasta tres intervenciones importantes encadenó el meta bilbaíno en los cinco minutos para mantener el 0-0 en el marcador. Todas ellas de gran mérito: un paradón a Sema en un disparo cruzado, un despeje en el primer palo tras un rechace de una compañero a un centro desde la izquierda y una salida ante Edwards al borde del área pequeña.





Aún tuvieron los locales otra antes de que el Athletic se acercase de nuevo con peligro a su campo. Fue un disparo de Edwards, alto, tras el saque de córner de la jugada anterior.





Una jugada un tanto afortunada visitante, un centro chut sin mayor intención de Balenziaga desde casi medio campo, que casi sorprende a Keita, supuso un cambio de rumbo del partido.



Ese cambio se concretó en una jugada bilbaína, aún mas afortunada. El regalo de Keita que dio el 0-1 a Aduriz. Al meta local le salió demasiado largo el control de una cesión de Mukiibi y además se resbaló ante la presión de Keita, que se hizo con la pelota y dejó que Aduriz marcase a puerta vacía.





Se paró durante el partido durante el segundo cuarto de hora y el Östersund volvió a la carga llegándose a la media hora con un par de ocasiones de Edwards, a quien Iago le apuró para que fallase.





Un cabezazo de Aduriz, que remató un tanto a destiempo, a centro de Susaeta, amenazó el 0-2, pero Gero marró una nueva clara ocasión para su equipo, un testarazo en el área pequeña que le salió desviado y Edwards se encontró con Etxeita en otro disparo desde la frontal.





Salió vivo el Athletic de la primera parte, pero la segunda le fue un calvario con la remontada local. La inicio Gero aprovechando un mal rechace de Iago y un posterior mal despeje de Laporte a otro disparo de Edward desde el borde del área.





Y en el enésimo disparo desde esa misma posición, Edwards encontró la red con un lanzamiento a bote pronto que se fue abriendo hasta tocar la red sin que Iago lo viese llegar y con Bóveda desesperado viendo entrar el balón.





Un remate de Raúl adelantándose a la defensa local no paró el aluvión de los de blanco, que no marcaron el 3-1 por cierta falta de fortuna y acierto y porque Herrerín, a pesar de su error en el 1-1, tuvo una tarde excelente. Así, fue frenando a Sema, a Petterson, a Ghoddos varias veces y a Nuri para evitar la merecida goleada sueca.





Esa buena actuación de Iagop tuvo su recompensa al final con el gol de Williamsa a pase de Aduriz en una jugada iniciada por Susaeta. El capitán del Athletic ya pudo empatar un minuto antes en otra brillante acción y fue sin duda clave en los últimos minutos para el empate de un Athletic que, en cuanto a juego y ocasiones, pudo haber salido de Suecia vapuleado.

El Villarreal rescata un punto y deja el grupo igualado

El Villarreal rescató este jueves un punto en un encuentro en el que perdía por 0-2 y deja el Grupo A de la Liga Europa muy igualado tras noventa minutos en los que estuvo por debajo de lo esperado ante un rival inferior que aprovechó al máximo sus opciones.





Lo mejor para el Villarreal fue la capacidad de reacción en los minutos finales del primer periodo, en los que logró igualar el tanteador con dos zarpazos, pero la sensación final fue la de haber necesitado más consistencia para convertir ese empate en una remontada.





Ahora, encabeza el grupo empatado a cinco puntos con el Slavia de Praga, seguido por el Ataná con cuatro.





El Villarreal, pese a su dominio, no estuvo fino y cedió un empate ante un rival que se llevó un punto al conseguir marcar en las dos únicas aproximaciones a la meta local de todo el partido.





En los primeros minutos se desarrolló un fútbol insulso por parte de ambos equipos, que apenas se aproximaron a la meta rival, aunque se jugó más cerca de la meta del conjunto checo.





Sin embargo, en la primera aproximación del Slavia, un envío largo de Sobol tras un rechace de Barboza propició el 0-1 en un impecable cabezazo de Necid.





Tras el gol, cambió el ritmo del partido y el Villarreal se adueñó por completo de la situación y puso cerco a la meta visitante, aunque sin ser capaz de crear peligro.





En esa fase del encuentro, el siguiente ataque del Slavia acabó con el 0-2 tras una magnífica combinación por la banda derecha que culminó Danny. El equipo checo había aprovechado al cien por cien sus oportunidades.





Si el primer gol no descolocó al Villarreal, el segundo le hizo daño, ya que aunque sus jugadores no perdieron la cara del encuentro y recuperaron el dominio territorial, este fue estéril sin propiciar opciones de gol.





Pese a ello, poco antes del descanso y en tres minutos y en dos acciones brillantes, el Villarreal igualó un partido en el que no jugaba bien.





Tras una acción magistral de Fornals, Trigueros metió al equipo local en el encuentro con el 1-2 y, de inmediato, Bacca, tras un excelente control del balón estableció la igualada con la que se llegó al descanso.





En el segundo tiempo, el Villarreal trató de ser más ofensivo con la entrada primero de Cheryshev y luego de Bakambu y sus aproximaciones a la meta rival fueron cada vez más frecuente ante un rival que no encontraba la forma de neutralizar el dominio local y que apenas tenía opciones ante la meta de Barboza.





El Villarreal mejoró y aunque sus llegadas no eran claras, el equipo ya no era el equipo plano del primer periodo, pues daba sensación de peligro y sus contragolpes eran frecuentes.





A medida que pasaban los minutos, la presencia del Villarreal en el campo rival se incrementaba, pero la sensación de tener fuerzas para ganar el encuentro menguaba, por lo que las esperanzas de ganar se limitaban a una acción esporádica o a una genialidad de alguno de sus puntas.





El Villarreal, por una parte, desperdició una buena oportunidad de liderar el grupo en solitario, pero, por otra, supo neutralizar los dos goles iniciales de su rival.







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