La revancha, a veces, es dolorosa. Y más si es agónica, esperando hasta el final, con prórroga de por medio, acabando en penaltis. Eso es lo que hizo Alemania con Italia. Nueve partidos después, tras varias eliminaciones dolorosas en otros torneos, los teutones se cargaron a su bestia negra. [Narración y estadísticas: Alemania 1-1 Italia (6-5 en penaltis)].

Nunca había ganado en partido oficial Alemania a Italia y la camiseta amarilla comenzaba ya a aterrorrizar a la potencia europea. Estaba muy presente las dos últimas veces que se habían encontrado: semifinales de la Eurocopa 2012, con un 1-2 para los transalpinos (el partido que encumbró a Balotelli) y las también semifinales del Mundial 2006. Ese sí fue especialmente doloroso para los germanos, ya que Italia les quitó la final en su país en una durísima prórroga que se decidió en el último minuto.

Muchos alemanes clamaban venganza, sabiendo que Italia siempre es Italia. Tiene un componente tan competitivo que, aunque presente a un equipo sin grandes nombres, siempre tiene un gen que le hace ganar partidos sin jugar muchas veces a nada. No fue esta vez. Alemania se cobró su particular revancha en un tenso y emocionante partido que acabó de la forma más agónica, en penaltis. Esta vez fue Alemania a la que le salió cara.

Conte tenía un plan y ese era bastante diferente al que ahogó a España. Aquí ni quería tener el balón ni asediaba con ocasiones. Sin utilizar al máximo su tradicional catenaccio, se cubrió muy bien atrás y esperó a que le llegara su momento. Eso sí, tuvo que sufrir mucho porque cuando Alemania atacaba lo hacía con mucho peligro.

La primera parte terminó con un centro de Giaccherini que no encontró compañero. El rechace le llegó a Sturaro, que desde fuera disparó lejos. Antes la había tenido Mario Gómez, con un buen cabezazo a centro de Kimmich. A Low le cambió los planes la tempranera lesión de Khedira, que volvió a notar molestias en otro momento decisivo de su carrera (ya se perdió la final del Mundial 2014 o el tramo importante del Real Madrid campeón de la Décima). 

Alemania salió del descanso con las ideas claras. Había que ir a por el partido y romper el muro italiano. Y Low tenía varios planes, porque sus jugadores lo intentaron de diferentes formas. La más clara fue un disparo de Müller que sacó bajo palos, con una patada de kárate, Florenzi. Fue una de las mejores paradas de la Eurocopa y eso que es un defensa.

Pocos minutos después, comenzó Mario Gómez una jugada que acabó con gol de Özil, en la primera gran aparición en toda la Eurocopa del exfutbolista del Real Madrid. Entre medias, hubo un pase magistral de Gómez que vio en la internada de Hector a su mejor aliado. El lateral del Colonia brindó el gol a Mesut y éste solo tuvo que rematar. 1-0.

Se estiró algo más Italia, pero aun así no le valía para empatar. Alemania estaba bien colocada, con el partido tal y como quería. Pero todo cambió por una jugada infantil. Chiellini 'peinó' un balón y Boateng, que estaría aburrido, decidió abrir los brazos y sacar las manos a pasear en el área, provocando un penalti más que tonto. Bonucci no lo falló y metió a Italia en el partido.

Después, salvo un precioso taconazo de Mario Gómez, ayudado por Chiellini, que hizo lucirse al histórico Buffon, no hubo nada. Los dos acabaron firmando la paz y buscando la prórroga. Así fue. Un tiempo extra que acabó aportando poco. En realidad estaban firmando llegar los penaltis y que allí se decidieran las cosas. Y, como fue un partido previsible, en la pena máxima se encontró semifinalista.

Pasó Alemania tras una tanda de penaltis ridícula, en la que sobrevivió el que menos falló. Porque de los cinco penaltis, ambas selecciones solo marcaron dos cada uno. Se tuvo que ir a la muerte súbita y allí sí marcaron todos. Se necesitaron cuatro rondas más. Nueve penaltis por cada equipo, dieciocho en total. Falló Darmian y acabó marcando Hector. 

Esperan los de Low a Francia o Islandia. Como mínimo han llegado a semifinales, cumpliendo otra vez con este gran ciclo que están llevando. Hicieron semifinal en 2006, final en 2008, semifinal en 2010, semifinal en 2012, final (y campeona) en 2014. Italia se va por la puerta grande y deja una base. Primero porque demostraron que saben jugar bien y también porque tienen un futuro prometedor. Con jugadores de una segunda fila hicieron bien las cosas. Lo más inmediato es que tendrán que recomponerse sin Conte, que se marcha al Chelsea.

Y sí, por si lo dudaban, el fútbol es un deporte en el que juegan 11 contra 11 y siempre ganan los alemanes.

 

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