El atacante francés Kylian Mbappé ha sido galardonado con el prestigioso premio Onze d'Or 2026, una distinción otorgada por los votantes y lectores de la célebre revista deportiva Onze Mondial.
A sus 27 años, el astro internacional ofreció una extensa entrevista a la publicación gala en la que analizó su madurez personal, el manejo de la presión mediática y el influjo de su entorno más cercano.
Al valorar el reconocimiento recibido por la afición, el delantero expresó su satisfacción por el afecto del público: "Da placer ser reconocido, te da bastante motivación para continuar e intentar hacerlo todavía mejor".
Durante la conversación, el futbolista dedicó reflexiones de hondo calado a la figura de su hermano menor, Ethan Mbappé, quien intenta consolidar su propia trayectoria deportiva bajo los focos de la élite.
Consciente del escrutinio desmedido que acarrea la famosa firma familiar, Mbappé enfatizó las dificultades añadidas que soporta su allegado: "Creo que tiene más mérito ser mi hermano que ser yo, porque juega con un peso que yo no tenía".
En ese sentido, rememoró que en sus inicios sus fallos carecían de la repercusión que hoy sufren los de su pariente: "Cuando yo llegué, nadie se decía que era el hijo de Wilfried. Mis errores no tenían impacto, pero él no ha tenido la oportunidad de cometer errores sin consecuencias".
Asimismo, la estrella gala abordó el papel determinante de sus progenitores en el desarrollo de su carrera. Al evaluar la labor de su madre, Fayza Lamari, rechazó catalogarla como un simple nexo profesional: "Una madre nunca tiene un interés oculto, su único interés es ver felices a sus hijos. Nunca la he considerado una colaboradora, sino una madre que intenta hacer todo para que sus hijos sean felices".
Mbappé, en un entrenamiento del Real Madrid.
Del mismo modo, enalteció a su padre, Wilfried Mbappé, como el gran artífice de su formación futbolística: "Mi padre es quien nos transmitió la pasión por el fútbol, es quien nos transmitió todo lo que sabemos a mis hermanos y a mí".
A lo largo de sus más de diez años de carrera profesional, Mbappé confiesa haber aprendido a gestionar la soledad y la autocrítica como herramientas de superación personal. "La duda es muy importante porque te permite superarte", aseveró al explicar la búsqueda constante de mejora en el terreno de juego.
Con la perspectiva que otorgan los años, el atacante enfatizó la importancia del equilibrio mental: "Hoy tengo 27 años, tengo experiencia. Lo más importante es estar en adecuación con tus valores".
Finalmente, desveló con simpatía una singular manía que conserva desde sus comienzos en su localidad natal: "Tengo un hábito que es muy malo y es que juego sin plantilla en las botas; es el reflejo del niño de Bondy".
