Jorge Pacheco
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El futbolista internacional marroquí Achraf Hakimi, que a sus 27 años se ha consolidado como uno de los laterales derechos más determinantes del panorama futbolístico mundial, ha rememorado uno de los momentos más cruciales de su etapa formativa.

Nacido y criado en la Comunidad de Madrid, el actual jugador del PSG y pilar fundamental de la selección nacional de Marruecos reflexionó con franqueza sobre el complejo dilema deportivo al que se enfrentó durante sus primeros pasos en la cantera del Real Madrid.

En una distendida charla concedida hace unos meses al pódcast audiovisual The Bridge, conducido por su compañero y amigo Aurélien Tchouaméni junto al humorista Malik Bentalha y la estrella gala Kylian Mbappé, el carrilero madrileño desveló los detalles de su breve experiencia en las categorías inferiores del combinado nacional español.

Durante el transcurso de la entrevista transmitida en el citado espacio, el carrilero de origen magrebí explicó de qué manera la Federación Española de Fútbol intentó reclutarlo cuando empezó a descatar en la cantera del club blanco.

Sin embargo, tras asistir a unas jornadas de entrenamiento en las instalaciones de la federación española para evaluar sus sensaciones sobre el terreno de juego, Hakimi percibió de inmediato que su vínculo emocional y su sentido de pertenencia se inclinaban hacia sus raíces familiares.

Al recordar aquella prueba juvenil y la determinación posterior que definió su trayectoria profesional, el deportista explicó: "No jugué, empecé con Marruecos. Pero es verdad que España me llamó, estaba en el Real Madrid. El Madrid me dijo: '¿Por qué no vas a entrenarte dos o tres días? Así ves cómo te sientes'. Fui y probé. No me sentí cómodo. Y dije que para mí, que para continuar mi carrera me sentía cómodo por mis padres, en Marruecos. ¡Y todo fue bien!".

A lo largo del diálogo mantenido en The Bridge, el defensa profundizó en la profunda influencia que ejercieron sus padres en el desarrollo de su carácter y en la búsqueda inalcanzable de sus metas profesionales.

Achraf Hakimi celebrando un gol con Fabián Ruiz. Reuters

El futbolista relató la enorme dedicación familiar que implicaba trasladarlo a diario a los entrenamientos de la cantera madridista, una rutina de continuos desplazamientos de media hora que sirvió para estrechar unos lazos afectivos indestructibles.

En ese sentido, Hakimi enfatizó la gratitud permanente que siente hacia sus progenitores por haber protegido sus ilusiones y haber respaldado sus decisiones incluso cuando las autoridades escolares expresaban serias dudas sobre sus opciones reales de triunfar en el deporte rey.

Asimismo, el carrilero remarcó la importancia de la estabilidad familiar para superar las adversidades dentro del vestuario, subrayando que la cercanía con sus seres queridos constituye el pilar fundamental que sostiene sus éxitos en la élite europea.

Esta firme lealtad a sus orígenes y la búsqueda permanente del bienestar emocional terminaron por inclinar la balanza en favor del combinado marroquí, una apuesta internacional que el propio jugador define como la resolución más acertada de su vida deportiva.