El apellido Bellingham amplía su presencia más allá del césped. Jobe, centrocampista del Borussia Dortmund y hermano de Jude, se ha incorporado al grupo de inversores de Rezzil, una compañía de tecnología deportiva de Mánchester que ha captado 10 millones de dólares, aproximadamente nueve millones de euros.
La operación también conecta a la empresa con futuros proyectos digitales de la familia. La cifra corresponde al conjunto de la ronda de financiación, no al desembolso individual del futbolista, cuya cuantía no se ha comunicado.
Junto a él entra Phil Kenyon, especialista en entrenamiento de putting en golf, mientras que socios anteriores, entre ellos la Premier League y Simba Investments, mantienen su respaldo a la compañía.
Una alianza que trasciende a Jobe
El interés de la noticia no reside únicamente en la entrada del jugador en el accionariado. La operación incorpora una dimensión familiar que Rezzil explicó así:
"La inversión de Jobe forma parte de una alianza estratégica más amplia con la familia Bellingham, en virtud de la cual Rezzil proporcionará tecnología para respaldar futuras iniciativas digitales".
El anuncio, sin embargo, deja pendientes detalles importantes. No concreta cuáles serán esas iniciativas, cuándo se lanzarán ni qué función desempeñará cada integrante de la familia.
Jobe Bellingham, en un partido con el Borussia Dortmund.
Tampoco identifica a Jude o a sus padres como inversores en esta ronda. La participación económica confirmada es la de Jobe; el acuerdo familiar tiene un alcance estratégico y tecnológico todavía por desarrollar públicamente.
Esa distinción evita confundir dos movimientos relacionados, pero diferentes: la aportación de capital del futbolista y la colaboración para proyectos venideros. Por ahora, no se ha anunciado ningún producto específico de los Bellingham vinculado a esta alianza.
De la realidad virtual al negocio del movimiento
Fundada hace una década por Adam Dickinson, Andy Etches y Gareth Thatcher, Rezzil comenzó a destacar por sus aplicaciones de realidad virtual para el entrenamiento de futbolistas profesionales.
Su actividad se ha extendido al análisis de retransmisiones y a las experiencias para aficionados, con tecnología utilizada en programas como Match of the Day, de la BBC.
La compañía agrupa su nueva etapa bajo el concepto Movement Intelligence: convertir los movimientos deportivos en datos útiles y experiencias inmersivas. Busca aplicar esa capacidad tanto al rendimiento de los atletas como al trabajo de televisiones, competiciones y propietarios de derechos.
El desarrollo de juegos para móviles también ocupa un lugar central en sus planes.
"Esta inversión nos da la oportunidad de ampliar esa visión a escala mundial", afirmó su consejero delegado, Sion Colley, quien situó la colaboración con equipos, deportistas y operadores audiovisuales entre los motores del crecimiento.
La expansión ya incluye nuevas oficinas en Londres y Chicago. Rezzil prevé duplicar su plantilla hasta alrededor de cien trabajadores durante los próximos doce meses y ha encargado a Jake Loos, antiguo ejecutivo de Hawk-Eye y de la NBA, su avance en Norteamérica.
Jobe se suma así a un grupo de inversores deportivos en el que ya figuraban Thierry Henry, Cesc Fàbregas y Vincent Kompany.
