Carlos Serrano
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Eric García se ha consolidado como una figura importante dentro del FC Barcelona. El defensa de Martorell ha encontrado esta temporada su sitio en el lateral derecho, una posición en la que se desenvuelve con comodidad y que Míchel, durante su etapa como entrenador del Girona, ya comenzó a explorar con él durante su cesión.

La llegada de Hansi Flick supuso un nuevo impulso para el central azulgrana, que dio un paso adelante en su rendimiento y reforzó su papel dentro del equipo. Más allá de sus prestaciones futbolísticas, Eric ha destacado por su personalidad, su compromiso y su capacidad para transmitir liderazgo desde la defensa.

En el plano individual, el curso pasado representó una etapa de crecimiento especialmente significativa para el jugador. El propio Eric reconoció haberse sentido muy cómodo sobre el césped y valoró positivamente su evolución durante la temporada: "Ha sido una de las temporadas en las que más he crecido y más he mejorado", explicaba al término del curso.

También ha encontrado su espacio en el vestuario, donde ha construido un entorno en el que se siente a gusto y feliz. Fuera del fútbol, sin embargo, mantiene un perfil bajo.

De hecho, es el único integrante de la primera plantilla que continúa residiendo en su localidad natal. Lejos de buscar los focos, el defensa prefiere una vida discreta y alejada de la exposición pública.

Martorell, su refugio

Siempre que el calendario se lo permite, Eric Garcia regresa a Martorell para disfrutar de su familia y de sus amigos.

Su vínculo con el municipio va más allá de sus raíces: tras proclamarse campeón del mundo con la selección española, recibió un homenaje institucional en su localidad, donde le concedieron su primera Medalla al Mérito Deportivo y dieron su nombre a instalaciones deportivas como el 'Cruyff Court Eric Garcia'.

En una entrevista con Mundo Deportivo, el futbolista explicó los motivos por los que ha decidido seguir viviendo en el lugar donde creció, pese a su vinculación diaria con el Barça.

Eric García, en la celebración del Mundial de España Europa Press

"Tengo a la familia cerca, a mis amigos y al final no me queda muy lejos de la ciudad deportiva. A veces hay un poco de tráfico, pero tampoco es nada del otro mundo. Siempre he creído que como en casa, en ningún sitio. Aquí la gente me conoce desde pequeño. Del colegio, del instituto… ya nos conocemos, así que, dentro del poco tiempo libre que tenemos, puedo hacer una vida tranquila", relataba el central.

Martorell se encuentra a unos 31 minutos de la Ciutat Esportiva Joan Gamper. Para acudir a los entrenamientos, Eric suele desplazarse por la autovía A-2, un trayecto que puede complicarse en función del tráfico, pero que no le impide mantener su estilo de vida.

Esa elección también responde a los valores que ha recibido desde pequeño y a su manera de entender la vida fuera del fútbol. El defensa reivindica la importancia de conservar la normalidad a pesar de formar parte de uno de los clubes más mediáticos del mundo.

"Creo que siempre he tenido las cosas claras. Mi familia, desde pequeño, me inculcó unos valores y en todo momento he sido fiel a ellos. Si se le puede llamar chico normal dentro de lo que estamos viviendo hoy en día. Hay mucha gente a la que le gusta otro tipo de nivel de vida y a mí me gusta uno más desde el anonimato", aseguraba.

Esa filosofía también se refleja en su forma de entender el liderazgo dentro del terreno de juego. Para Eric, ejercer como referente no depende tanto de las palabras como de la actitud diaria, el esfuerzo y la constancia, independientemente de los resultados.

"En el de compromiso. Siempre he intentado liderar con el ejemplo, con el trabajo: ir al 100% en los entrenamientos, dar el máximo en los partidos, que no se me pueda reprochar nada. De pequeño fui capitán y, independientemente de que las cosas salieran mejor o peor, la actitud siempre estaba ahí. Eso es primordial", concluía el central azulgrana.