Jorge Pacheco
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La resolución disciplinaria adoptada por los comités federativos en torno a Vinicius Jr. continúa desatando una profunda controversia en el panorama futbolístico español.

La sanción de 4 encuentros de suspensión impuesta al atacante del Real Madrid tras el agarrón de pelo a Saliba ha generado un aluvión de reacciones en los medios de comunicación, entre las que destaca la postura contundente de Fernando Morientes.

El exdelantero internacional y actual analista deportivo manifestó su rotundo desacuerdo con la magnitud del castigo durante su intervención en el programa radiofónico El Partidazo de COPE, donde censuró la severidad mostrada por los organismos encargados de impartir justicia deportiva.

El comentarista no ocultó su perplejidad ante el fallo y transmitió de forma inmediata su malestar: "Yo estoy indignadísimo. Indignadísimo, sí. Mira que no soy yo para rebatir nada del Comité de Disciplina o Comité de Apelación".

A su juicio, la sanción incurre en una distorsión interpretativa al catalogar la acción del futbolista sudamericano bajo el epígrafe de agresión violenta.

Vinicius pugna por el balón con Wesley. Reuters

Para contextualizar su planteamiento, Morientes recurrió a la memoria histórica del campeonato y evocó episodios de extrema dureza sobre el terreno de juego: "Me venía a la cabeza la típica de Simeone, que le pega un planchazo a Julen Guerrero y le hace un agujero; la de Goikoetxea con Maradona; la de Diego con Luis Fabiano, que se lían ahí a piñazos...".

Al confrontar tales precedentes con el lance protagonizado por el extremo madridista, el exfutbolista subrayó la desproporción existente en el criterio disciplinario aplicado: "¿De verdad que alguien no ve que esto no es una agresión? Que sí, que es un calentón, que es un momento de tensión, y que con dos partidos es mucho más que suficiente".

En su análisis, el exatacante diferenció con claridad un acto intencionado de violencia física de un forcejeo puntual motivado por las altas pulsaciones y la fricción propia de la alta competición.

Aunque el exjugador merengue reconoció la procedencia de la tarjeta roja directa mostrada por el colegiado durante el encuentro, rechazó tajantemente las fechas añadidas de suspensión:

"Cuatro partidos es una exageración y llevarlo al nivel de agresión... ¿Qué agresión estás viendo? ¿Qué problema ha habido en el jugador que se quitó de encima? Que sí, que lo agarra. Yo entiendo que es roja directa y no hay ninguna discusión, pero de ahí a cuatro partidos me parece una barbaridad".

Con estas reflexiones, Morientes puso de manifiesto el debate existente sobre la proporcionalidad de los baremos sancionadores en el fútbol profesional.

A su modo de ver, equiparar una reacción de calentón con una agresión grave no solo desvirtúa la realidad del juego, sino que perjudica injustamente al conjunto blanco al privarle de una pieza clave en sus compromisos ligueros.