La reciente expulsión de Vinicius Junior por agarrar del pelo a Saliba durante el intenso partido que enfrentó al Real Madrid contra el Villarreal ha vuelto a situar al desequilibrante delantero en el centro del foco mediático y futbolístico.
Tras este polémico incidente sobre el terreno de juego, que terminó con el astro brasileño viendo la tarjeta roja directa y abandonando el césped antes de tiempo, la siempre pausada figura de Jorge Valdano ha emergido para aportar su habitual dosis de sensatez y análisis profundo a la situación.
Durante su intervención como comentarista en el canal Movistar Plus, el exjugador y exentrenador del conjunto blanco fue preguntado expresamente por esta acción.
Lejos de eludir el tema, Valdano analizó la jugada diseccionando el comportamiento del jugador desde la perspectiva de quien conoce perfectamente lo que ocurre a altas pulsaciones sobre el campo.
En primer lugar, Valdano quiso establecer un límite claro sobre lo que él considera una agresión con verdadera mala intención y lo que realmente ocurrió con el brasileño en esa controvertida jugada.
"Marcaría una diferencia entre lo que es un escupitajo, por ejemplo, y lo que es esto", arrancó explicando el analista, dejando patente que hay acciones en el fútbol que no admiten justificación alguna, pero que este lance del juego pertenece a una categoría completamente distinta.
Para el campeón del mundo, la reacción de Vinicius carece de cualquier tipo de premeditación: "Esto es un gesto absolutamente instintivo". Profundizando en la psicología del momento, Valdano intentó explicar qué pasaba por la cabeza y el cuerpo del jugador en esa fracción de segundo.
Según él, el verdadero motivo de la acción es producto del agobio físico al que los rivales someten al extremo de forma constante en cada encuentro. "Él siente que lo están cerrando, se lo quiere sacar de encima y lo hace de la manera más antirreglamentaria que encuentra", detalló.
Con esta afirmación, el comentarista reconoce sin tapujos el carácter "antirreglamentario" del movimiento, asumiendo que es una acción punible por el colegiado, pero descarta tajantemente que exista un deseo genuino de lastimar al contrario.
Para concluir su exposición, Valdano sentenció de forma clara: "Pero no, no, no veo intencionalidad, no veo la suciedad de la acción".
