El Real Madrid suma tres puntos y otro enfado con los árbitros. Los de Mourinho regresaron de las tres semanas de parón con un triunfo ante el Villarreal empañado, una jornada más, por las decisiones de los colegiados. [Narración y estadísticas: Real Madrid 1-0 Villarreal]
Marcó Yan Diomande el gol del triunfo, pero lo deportivo quedó enterrado en una montaña de escombros. Los que devalúan La Liga jornada tras jornada y tienen a los árbitros como protagonistas. La polémica, esta vez, vino de un gol anulado y una tarjeta roja mostrada a Vinicius... en la misma jugada.
Díaz de Mera, tras ver el VAR, invalidó el 2-0 que marcó el propio Vinicius porque el brasileño agarró del pelo a Saliba en el inicio de la jugada. El castigo fue el mayor de los posibles, a pesar de que el jugador del Villarreal -que venía picado con el '7' del Madrid- ni lo protestó en el momento. A partir de ahí, el partido saltó por los aires. Suerte -la de Tebas- que la polémica no cambió el resultado.
Vinicius abandona el campo tras ser expulsado ante el Villarreal.
Tras 28 días sin fútbol en el Bernabéu, el coliseo blanco volvió a recibir al Real Madrid. Mbappé, titular tras recuperarse de sus problemas físicos, se llevó algunos pitos, como su compatriota Konaté. También Vinicius, al que sentó Mourinho en el banquillo tras un largo parón con aún más largos viajes en la gira de Brasil por Australia e India.
Parte del madridismo no olvida la polémica de las camisetas de Ceuta en Elche. Tampoco la derrota del derbi. Y en esas aguas borrascosas le tocó navegar al equipo blanco en su vuelta del parón.
Mbappé se puso la gorra marinera y asumió el rol de capitán de navío. Aunque en su travesía hacia el gol, el delantero francés se iba a topar con unos cuantos problemas. El primero de todos, el palo.
En el minuto 7, un disparo de Kylian se estrelló contra la madera tras una jugada milimétrica protagonizada por Güler y Carreras. Minutos más tarde, sobre el 20', fue una parada del húngaro Gulácsi la que frustró una ocasión en la que Mbappé cazó a la carrera un pase espectacular de Trent casi desde su área.
Mbappé, durante el partido contra el Villarreal.
Entremedias, tanto el Real Madrid como el Villarreal sumaron una amarilla por lado. Primero la vio el defensa portugués, por una entrada con los tacos a Konaté, y luego el inglés, a pesar de que guardó la pierna en un lance con Pau Navarro.
No gustó al Bernabéu que su jugador se llevara el castigo y, por otro lado, no se sancionara una acción con la pierna arriba de Foyth sobre Diomande. Eso dinamitó todo, incluidos los ya clásicos cánticos de "corrupción en la Federación", y encendió a Mourinho, que se las tuvo en la banda con el colegiado Isidro Díaz de Mera.
Lo cierto es que el técnico portugués no estaba cómodo con el partido que estaba viendo. De este modo, Mourinho puso a calentar a cinco de sus jugadores antes del descanso e introdujo a uno de ellos en la reanudación. El elegido fue Cucurella, que entró por Carreras.
También varió su plan, con Güler más pegado a Tchouaméni y Valverde en la banda. El uruguayo, además, no tardaría en retrasar también su posición, a la del lateral derecho, por la entrada de Vinicius por Trent. Mou quiso poner el modo ofensivo de su equipo antes de que todo se complicara.
Vinicius fue recibido por nuevos silbidos, más que los que tuvo que escuchar cuando se anunció su nombre por megafonía al inicio. Diomande pasó a la derecha y el brasileño, reivindicativo, trató de despertar al Bernabéu a la primera que tuvo.
Diomande estrena su cuenta
Acertó Mourinho con los movimientos. La entrada de Vinicius agitó la coctelera, lo necesario con un 0-0 y el reloj corriendo. Al otro lado, el movimiento de Valverde como lateral-extremo también funcionó y originó la jugada que cambió el partido.
Recibió Fede pegado a la línea de cal, se fue hacia dentro y con la punta de la bota habilitó a Diomande en el mano a mano. El costamarfileño la cruzó al palo contrario de Gulácsi, pero la alegría se vio interrumpida por el alzamiento del banderín por parte del línea. Para fortuna del madridismo, el VAR tenía algo que decir: el lateral Freeman se quedó clavado y su hombro rompió la infracción por milímetros. Es decir, acción validada y 1-0 para el Madrid.
El disparo de Yan Diomande que acabó en el 1-0 del Real Madrid contra el Villarreal.
Diomande estrenó el marcador y estrenó su cuenta goleadora como jugador del Real Madrid. Sigue haciendo méritos el ex del Leganés y del Leipzig, no en vano costó 120 millones este verano.
Lo siguiente que vino al gol fue una doble amarilla al Madrid. A Cucurella y a Mourinho, por protestar la cartulina de su jugador. Aunque para el portugués -y para todo el Madrid- no iba a ser nada en comparación a lo que iba a venir.
Vinicius, del gol (anulado) a la roja
Marcó Vinicius en el minuto 71 y se desató la locura. Hasta el punto de que Mourinho salió a la carrera del banquillo y se fue a abrazar a sus jugadores, en especial al autor del tanto. Pero cuando los jugadores del Madrid regresaban a su campo, todo cambió.
Díaz de Mera recibió otro aviso por el pinganillo. Algo había ocurrido en la jugada del gol, y cuando se asomó al monitor lo vio claro: un agarrón de pelo de Vinicius sobre Saliba en el inicio de todo. Un agarrón que viene porque el brasileño y el canadiense se las venían teniendo el uno con el otro en la carrera y al que el jugador del Villarreal, de primeras, ni reaccionó.
Fue en otro arranque de 'arbitritis' que la decisión de Díaz de Mera fue pasar del gol blanco al castigo mayor para el Madrid: tanto anulado y roja directa para Vinicius. El brasileño, enfadado, se fue hacia el colegiado y habrá que ver si eso no conlleva una suspensión mayor... con El Clásico a la vista.
José Mourinho, durante el Real Madrid - Villarreal.
A partir de aquí, cualquier rumbo tranquilo del final de la noche estaba perdido. Con el Bernabéu encolerizado, el Madrid con uno menos y el Villarreal, en superioridad, pero sin el fútbol suficiente para empatar esto, la polémica se comió el partido.
El Madrid aguantó esos 20 minutos con uno menos, aunque sumó cuatro amarillas más por el camino -Konaté, Rüdiger, Tchouaméni y Mbappé-. El premio fueron los tres puntos y mantener la distancia con el Barça, a pesar de que un nuevo escándalo arbitral amenazó con arramblar con todo.
Real Madrid 1-0 Villarreal
Real Madrid: Courtois; Trent (Vinícius, min. 52), Rüdiger, Konaté, Carreras (Cucurella, min. 46); Tchouaméni, Valverde; Arda Güler (Camavinga, min. 77), Bellingham, Diomande (Dumfries, min. 86); y Mbappé.
Villarreal: Gulácsi; Freeman, Pau Navarro, Foyth (Carlos Romero, min. 56), Renato Veiga, Cardona (Mikautadze, min. 67); Santi Comesaña (Saliba, min. 56), Gueye, Moleiro (Nízar, min. 86); Ilias Akhomach (Gerard Moreno, min. 67) y Ayoze.
Gol: 1-0, min. 62: Diomande.
Árbitro: Isidro Díaz de Mera. Expulsó con tarjeta roja a Vinícius (min. 73) por agarrar del pelo a Saliba. Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Bellingham (min. 19), Konaté (min. 81), Rüdiger (min. 83), Tchouaméni (min. 87) y Mbappé (min. 94), y a los visitantes Renato Veiga (min. 10) y Pau Navarro (min. 84).
Incidencias: partido correspondiente a la octava jornada de La Liga disputado en el Santiago Bernabéu ante alrededor de 75.000 espectadores. Antes del encuentro, se homenajeó al equipo del Real Madrid que ganó la Copa Intercontinental sub-20.
