La Federación Portuguesa de Fútbol ha abierto un expediente disciplinario a Cristiano Ronaldo por su salida de la concentración de la selección en Copenhague el pasado 30 de septiembre.
El capitán permanece suspendido preventivamente mientras se esclarecen los hechos. La decisión, comunicada este sábado 10 de octubre, sitúa su regreso al equipo nacional bajo la evolución de un procedimiento que se tramitará con carácter urgente.
El delantero se expone a un castigo de entre uno y seis meses si se considera que abandonó injustificadamente los trabajos de la selección. El Consejo de Disciplina ha adoptado por ahora una medida cautelar y ha encargado la investigación del episodio.
Un procedimiento urgente
La Federación recibió el pasado 7 de octubre una comunicación sobre lo sucedido. Dos días después, el Consejo de Disciplina acordó abrir el expediente, remitido este sábado a la Comisión de Instrucción Disciplinaria.
La fase de investigación permanecerá reservada hasta su conclusión, conforme a lo dispuesto por el organismo federativo.
El comunicado distingue entre la suspensión que operaba inicialmente de forma automática y la medida acordada al comenzar el procedimiento.
Cristiano Ronaldo, en el banquillo en el último partido de la selección de Portugal.
"Sin perjuicio de la suspensión preventiva automática a la que estuvo sujeto hasta la fecha de apertura, se ha determinado la suspensión preventiva no automática del jugador y se ha atribuido carácter urgente al procedimiento", señala el texto.
El desencuentro con Jorge Jesus
El origen de la controversia se encuentra en el encuentro contra Noruega del 27 de septiembre. En aquel partido, Cristiano Ronaldo estuvo calentando durante buena parte de la segunda mitad, pero no ingresó al terreno de juego.
La decisión del seleccionador, Jorge Jesus, provocó un desacuerdo que terminó trasladándose al funcionamiento de la concentración.
El futbolista entendía que no se había respetado lo pactado sobre su participación y sobre la explicación pública de su situación. Después abandonó al grupo antes del partido contra Dinamarca, en Copenhague.
La investigación disciplinaria examinará esa salida y si contó con una autorización o una justificación que la amparara.
Ronaldo publicó posteriormente un comunicado de disculpa en el que asumió responsabilidad por lo ocurrido. Ese gesto llegó después del conflicto, pero no evitó que la Federación activara el expediente.
Las informaciones sobre el caso apuntan a que la disculpa puede ser valorada al determinar el eventual castigo.
Hasta seis meses de suspensión
El artículo 160 del Reglamento Disciplinario de la FPF contempla una suspensión de entre uno y seis meses por ausencia o abandono injustificado de los trabajos de la selección. También prevé una multa de entre 510 y 1.020 euros, según la normativa recogida por la prensa portuguesa.
Una sanción superior a un mes podría dejarlo fuera de los partidos de noviembre contra Dinamarca y Gales. Si se acercara al máximo previsto, también podría afectar a los cuartos de final de la Nations League de marzo de 2027.
Su disponibilidad dependerá de la duración y del cómputo del castigo que finalmente se acuerde.
