El adiós definitivo de Lionel Messi a la selección argentina ha sacudido al mundo del deporte.
Tras disputar su último encuentro con la Albiceleste en el Estadio Monumental ante Benín, donde anotó un gol de penalti y repartió dos asistencias, el astro rosarino dejó un sentido discurso de despedida tras más de dos décadas defendiendo a su país. La trascendencia de su marcha generó momentos de gran conmoción en diversos programas deportivos.
En la emisión de anoche de El Chiringuito, Tomás Roncero protagonizó una reflexión inusualmente empática con los seguidores del futbolista argentino, aparcando la clásica rivalidad futbolística.
Al contemplar el desconsuelo de varios tertulianos en el plató, el periodista -reconocido madridista- reconoció la enorme huella humana del diez: "Muchos compañeros que yo veo aquí, yo creo que hasta su felicidad personal ha dependido de Messi. Y esa filiación sentimental te ata de una manera de por vida. Entonces, el día que ese cordón se rompe, yo estaría ahora mismo desolado como ellos".
Roncero ahondó en el vínculo afectivo que muchos informadores y aficionados han sostenido con el atacante: "O sea, a mí sí me ha llegado el discurso de Leo, porque es verdad que yo me he dado cuenta que alguno de mis compañeros, pues no se iban de vacaciones igual de felices si Leo triunfaba o no. Porque parecía que es que iban en el mismo vagón abrazados. Y si se va, es como decir: '¿Dónde está Leo?'".
Leo Messi, en su despedida de la selección de Argentina.
Y siguió: "Parece como que sin Leo su vida se queda vacía. No pasa nada. Se mira por el retrovisor con orgullo, ha ganado muchas cosas, ha perdido muchas también, porque no siempre ganaba él, pero yo le veo y me da me da penilla porque les veo muy tocados".
El tertuliano comparó ese sentimiento con las despedidas de sus propios referentes madridistas: "Y las lágrimas de Matías [Palacios, periodista argentino] las entiendo, porque me ha pasado cuando se ha ido alguna de mis leyendas. Y cuando se va una leyenda... Yo lloré mucho también cuando se fue Raúl. Lloré cuando volvió al Bernabéu, me acuerdo. Sé que si un día vuelve Cristiano al Bernabéu, lloraré".
Asimismo, recordó pasajes imborrables de su propia memoria: "Ahora he visto a Savio [Bartolini], ha salido la imagen y me he emocionado porque he recordado el pase que le dio a Anelka en la semifinal en Múnich, que eso nos permitió ganar la Octava".
Para finalizar, el redactor sintetizó la magia del fútbol y su anclaje en el pasado: "En el fondo somos unos niños todos, porque el fútbol te lleva a la niñez. Cuando tú te enamoras del fútbol, cuando eres un niño que eliges a tus ídolos, y entonces cuando se van los ídolos, se va una parte de tu niñez. Por eso te digo que yo sí entiendo la desolación que noto en sus caras".
