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El Monumental pareció reunir a todas las Argentinas posibles para despedir a Messi. La de las tres estrellas, la de las canciones que sobreviven a los mundiales y la de los abrazos que se prolongan cuando nadie quiere que termine una noche.

Más de 85.000 personas asistieron a la despedida de Lionel Messi, que cerró su recorrido con la selección con un gol y dos asistencias en el 3-0 contra Benín. A su alrededor había familiares, antiguos campeones y buena parte de la plantilla que conquistó Qatar 2022. Pero no todos estuvieron.

Cinco integrantes de aquel equipo campeón se perdieron el homenaje: Franco Armani, Juan Foyth, Paulo Dybala, Nahuel Molina y Alejandro 'Papu' Gómez.

Sus ausencias respondieron a circunstancias distintas, entre calendarios de clubes, una lesión y un nuevo destino profesional. No hubo un único motivo ni una lectura común para explicar por qué no ocuparon alguno de los lugares reservados en el estadio.

El caso más claro fue el de Paulo Dybala y Nahuel Molina. La Roma no los liberó para viajar desde Italia a Buenos Aires. Ninguno integraba la convocatoria de Lionel Scaloni en esta ventana, por lo que el club no tenía obligación de cederlos, y priorizó los entrenamientos y los compromisos inmediatos.

La entidad romana justificó su decisión por razones "deportivas y logísticas", vinculadas a la extensión del viaje intercontinental y a la cercanía de sus próximos partidos oficiales.

La resolución dejó una imagen llamativa: la Roma sí permitió que Matías Soulé y Santiago Castro viajaran a concentrarse con Argentina, mientras Dybala y Molina permanecieron en Italia. La diferencia fue que los primeros formaban parte de la actividad competitiva del seleccionador; en el caso de los campeones de Qatar, el desplazamiento era exclusivamente para participar en el homenaje a Messi.

Varios compañeros de Messi en Argentina, emocionados en su despedida de la selección. Reuters

Armani tampoco pudo cruzar la frontera, aunque por una agenda diferente. El portero debía permanecer con Atlético Nacional, en Colombia, que tenía programado un partido ante Deportes Tolima apenas dos días después.

A sus 40 años, el arquero que fue suplente del Dibu Martínez en Qatar quedó retenido por las obligaciones de su nuevo club, lejos de la foto final con el capitán al que acompañó en la conquista más importante de la selección.

Juan Foyth, por su parte, había formado parte inicialmente de los planes de Scaloni para la fecha. Sin embargo, una lesión lo sacó de la convocatoria y lo obligó a volver a España para recuperarse. El Villarreal no autorizó que realizara un segundo desplazamiento de larga distancia en plena rehabilitación.

La ausencia más singular fue la del Papu Gómez. El mediocampista, que había sido invitado al homenaje según medios argentinos, se encuentra vinculado al Forte Virtus de Emiratos Árabes Unidos e hizo de comentarista del partido en la televisión de Kuwait.

Mientras esos cinco nombres no estaban en el estadio, Messi explicó ante la multitud el peso que había tenido el vestuario que lo acompañó. "No tengan dudas de que los compañeros que tuve al lado siempre dejaron todo por esta camiseta", afirmó, antes de describirlos como "guerreros" que daban la vida por Argentina.

La despedida no dejó, por tanto, una postal absolutamente completa del equipo campeón. Sí reunió a la inmensa mayoría de una generación que transformó la relación de Messi con su país y terminó por ponerle tres estrellas al escudo.