El fútbol atraviesa una seria crisis de credibilidad. En los últimos tiempos se habla más de lo que gira en torno a los despachos que de lo que sucede dentro del terreno de juego, y eso es una seña inequívoca de que algo no va bien.
Los escándalos relacionados con la corrupción se han ido sucediendo en los últimos años, y la conjunción de tres de ellos en el tiempo hacen que los aficionados se sientan cada vez más lejos de este deporte, que noten que se trata del interés de unos pocos que están al mando.
El 'caso Negreira', el 'caso Manchester City' y las andanzas de Gianni Infantino al frente de la FIFA con su fallido proyecto de vender una parte del Mundial y otras competiciones a manos privadas hacen que el ambiente sea muy difícil de sostener.
Negreira no se olvida
El mayor escándalo que ha vivido jamás el fútbol español ha vuelto al primer plano en los últimos días. La UEFA confirmó que había recibido una amplia documentación por parte del Real Madrid con pruebas relacionadas con la investigación de los pagos millonarios del FC Barcelona al que fuera vicepresidente de los árbitros.
Tal y como apuntó el organismo que preside Aleksander Ceferin, "los Inspectores de Ética y Disciplina de la UEFA también han recibido estos últimos documentos que evaluarán como parte de su revisión en curso del caso".
Se trata de la reactivación del expediente informativo que abrió el ente europeo en marzo de 2023 al Fútbol Club Barcelona. Ceferin ya advirtió de que, en el caso de que haya algo punible, en su caso no habrían prescrito, al contrario de lo que podía suceder con la justicia española.
El Real Madrid, por su parte, pidió celeridad para aclarar esta investigación en la que había puesto a disposición de la UEFA "abundante documentación y evidencias sobre unos hechos de extraordinaria gravedad que afectan directamente a la integridad de la competición y a la confianza en el sistema arbitral".
El club blanco colaborará con la UEFA activamente "ejerciendo cuantas actuaciones estén a su alcance para el esclarecimiento de unos hechos que considera incompatibles con los principios de integridad, transparencia y juego limpio que deben presidir el fútbol europeo".
Mientras tanto, en la justicia española todavía el caso sigue abierto y sin resolver con dilatados tiempos de espera.
El escándalo del Manchester City
Quien ha sacudido con más fuerza el panorama futbolístico en las últimas semanas ha sido el Manchester City. La investigación que tenía en curso por haber supuestamente incumplido en Fair Play financiero durante los últimos años dio nuevos pasos y los citizens han salido muy mal parados.
La Premier League declaró de todos los cargos al Manchester City el pasado 29 de septiembre. Le acusó de inflar sus ingresos en más de 1.000 millones de euros entre las temporadas 2009/2010 y 2017/2018. También de operar fuera del reglamento y de incumplir su deber de cooperar con la investigación.
Para sortear las normas de la competición, el Manchester City orquestó un elaborado esquema de financiación. El club acordó contratos comerciales simulados en los que sus patrocinadores solo pagaban una fracción de las cuotas establecidas.
El resto del dinero era inyectado desde las sombras por el Abu Dhabi United Group (ADUG), la empresa propietaria de la institución. Además, se descubrieron otros acuerdos fraudulentos, incluyendo un arreglo circular con una entidad externa utilizada para adquirir los derechos de imagen de los jugadores y así reducir artificialmente los gastos operativos del club.
Pese a que el propio club lo sigue negando todo, las voces en contra del Manchester City han ido en aumento. Los clubes de la Premier pidieron que se castigara al equipo de Mánchester esta misma temporada de forma dura y hasta el Gobierno británico cargó con dureza ante lo sucedido.
Esto, sin embargo, llevó a otra arista más del caso. Desde Abu Dabi amenazaron con cortar las inversiones millonarias en el Reino Unido si el caso del City desembocaba en sanciones realmente graves.
A vueltas con Infantino
El otro gran personaje que ha copado portadas en los últimos tiempos por labores poco positivas ha sido Gianni Infantino. Tras la polémica entrega del Mundial 2022 a Qatar o sus dudosas relaciones con Donald Trump, llegó su empeño en vender una parte de las competiciones de la FIFA a manos privadas.
El proyecto FIFA Forward Enterprise ha estado muy cerca de llevarse por delante su carrera al frente del máximo rector del fútbol mundial. Numerosas voces se alzaron en su contra, especialmente la de Aleksander Ceferin en la UEFA, todo ello a las puertas de unas nuevas elecciones.
Los comicios tendrán lugar a principios de 2027 y, pese a que parece que no habrá demasiadas alternativas a su candidatura finalmente, la imagen de Infantino ha quedado retratada ante los ojos de muchos actores del fútbol que consideraban que buscaba cometer una tropelía.
En los últimos tiempos, de hecho, Infantino se ha dedicado a moverse por diferentes países utilizando los medios de la FIFA para su bien privado en busca de apoyos para las elecciones. Numerosas visitas en el jet de Qatar Airways de la FIFA tratando de rascar votos que han vuelto a poner su figura en tela de juicio.
La UEFA presentó una moción para tratar de obtener pruebas del proyecto FIFA Forward Enterprise, algo ante lo que la FIFA puso un escrito ante el Tribunal de Distrito del Distrito Sur de Florida. En estas tiranteces legales se mueven Infantino y Ceferin.
Más casos de corrupción
No son los únicos episodios relacionados con la corrupción que han sacudido al mundo del fútbol en los últimos tiempos.
El 'caso Plusvalías', con la Juventus como gran protagonista, sacudió el fútbol italiano al considerar la justicia que los dirigentes de la Vecchia Signora habían inflado artificialmente el valor de mercado de algunos de sus jugadores en los traspasos.
En mayo de 2023, se le quitaron 10 puntos al equipo de la clasificación y se le impidió participar en competiciones europeas durante el curso 2023/2024.
Además, tanto en Inglaterra como en Italia se descubrió la participación de algunos futbolistas profesionales en tramas de apuestas deportivas. Tonali, Fagioli o Toney reconocieron haber participado en estas actividades y recibieron suspensiones entre los 7 y los 10 meses.
