Carlos Serrano
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Santiago Cañizares es una de las figuras más reconocidas de la portería española. El exguardameta defendió durante su carrera las camisetas del Celta de Vigo, el Real Madrid y el Valencia, club en el que puso fin a su trayectoria profesional. Actualmente, continúa vinculado al mundo del fútbol como analista deportivo en la Cadena COPE.

Durante sus años como futbolista, el portero decidió destinar parte de sus ingresos a la inversión inmobiliaria, en un momento en el que el mercado atravesaba una etapa especialmente favorable, sobre todo en Valencia. Una de las operaciones que recuerda con mayor claridad fue la compra de una vivienda en la Gran Vía de la capital valenciana.

"Un piso en la Gran Vía de 150 metros cuadrados -estaríamos hablando de lo que ahora son 180.000 euros-, pues esto lo puedo pagar y este piso nunca va a hacer daño aquí", explicó en el pódcast '¿Dónde invierten los futbolistas de élite?'.

Aquella propiedad terminó vendiéndose posteriormente por una cantidad cercana al millón de euros. "Era bastante sencillo", señaló.

Sin embargo, el escenario del mercado inmobiliario cambió de forma drástica a partir de 2005. Cañizares recuerda que varios de sus compañeros asumieron niveles de deuda que terminaron comprometiendo seriamente sus patrimonios.

"He visto a compañeros con parcelas que decían 'esto vale 3 millones de euros' y luego no valía nada. Mucha gente se arruinó porque estaba apalancada por encima de sus posibilidades", relató.

Santi Cañizares .

El exinternacional español también vivió en primera persona las dificultades derivadas de aquellas decisiones financieras. Con apenas 22 años, tuvo que utilizar sus primeros ingresos procedentes de Primera División para evitar que una de sus propiedades terminara siendo subastada.

"Yo con 22 años, con mi primer dinero ganado en Primera, tuve que sacar mi única casa de la subasta", recordó. Una experiencia que, pese al impacto que tuvo en aquel momento, terminó convirtiéndose en una importante lección sobre la gestión del dinero.

"Fue una magnífica experiencia porque ahí empecé a darme cuenta de que había que guardar el dinero", explicó Cañizares.

El exjugador considera que los problemas que afrontó durante sus primeros años como profesional siguen siendo habituales entre los futbolistas, especialmente entre aquellos que acaban de comenzar sus carreras. Según su experiencia, uno de los principales riesgos reside en asumir que los elevados ingresos de un deportista se mantendrán indefinidamente.

"Muchos futbolistas jóvenes piensan: 'El dinero está entrando constantemente, así que me lo puedo gastar sin ningún problema porque no va a dejar de entrar'. Pero eso es un error fundamental", afirmó durante una conferencia pública.