Este lunes 28 de septiembre se cierra oficialmente el plazo para que el jurado internacional de periodistas emita sus votos para el Balón de Oro. La revista France Football pone fin así al periodo de evaluación de una de las ediciones más igualadas y sin un claro consenso de las últimas temporadas.
El veredicto definitivo se desvelará en la gala programada para el próximo 26 de octubre en París, fecha en la que se conocerá oficialmente qué jugador tomará el testigo de Ousmane Dembélé como ganador del galardón.
La presente edición destaca por el evidente contraste de las candidaturas que lideran la terna de favoritos. Los votantes se enfrentan a un complejo debate futbolístico: ¿qué tiene más valor? ¿El peso de los títulos colectivos, el dominio absoluto de los registros goleadores o la trascendencia en el torneo más importante del mundo?
Kylian Mbappé, Harry Kane y Lamine Yamal representan a la perfección estas tres vías hacia el premio. Cada uno ha firmado una temporada con grandes hitos y carencias evidentes, lo que ha convertido la decisión en un escenario totalmente abierto.
Ante esta máxima igualdad, la recta final hacia el cierre de las urnas se ha jugado tanto en el césped como en los medios de comunicación. Durante las últimas semanas, hemos asistido a una intensa campaña pública liderada principalmente por Mbappé y Lamine.
Ambos futbolistas han multiplicado sus entrevistas y apariciones, reivindicando de forma abierta y directa sus méritos para llevarse el Balón de Oro.
Frente a esta estrategia mediática, el tercer contendiente en discordia, Harry Kane, ha mantenido un perfil más silencioso, dejando que sus cifras goleadoras hablen por él. Con las cartas ya sobre la mesa, es el momento de desgranar los argumentos de los tres favoritos.
Kylian Mbappé
La candidatura del astro francés es, sin lugar a duda, la más paradójica de esta edición. Si el Balón de Oro se juzgara estrictamente por la estadística goleadora individual en las grandes competiciones, Mbappé no tendría rival.
En La Liga 25-26 demostró una enorme facilidad para ver portería, coronándose como el máximo artillero del campeonato español con una notable cifra de 25 goles en apenas 31 partidos disputados.
Esa misma voracidad la trasladó al continente europeo, donde firmó una actuación colosal convirtiéndose en el máximo goleador de la Champions League al perforar la red en 15 ocasiones en solo 11 encuentros.
Sin embargo, el gran lastre de Mbappé de cara a los votantes es el casillero de los títulos colectivos, que se encuentra completamente vacío esta temporada. A pesar de su innegable producción ofensiva, su equipo se despidió de la Champions League de forma prematura en los cuartos de final, un tropiezo que mermó sus opciones.
A nivel de selecciones, el francés vivió un guion similar: su camino en el Mundial se vio truncado en las semifinales.
Pese a este vacío de trofeos, el gran as bajo la manga del atacante es precisamente la Copa del Mundo. Su torneo fue una exhibición para los libros de historia.
Mbappé posa con el trofeo de máximo goleador de la Champions.
Mbappé se erigió como el máximo goleador de la cita mundialista con 10 dianas, una gesta que le permitió romper todos los registros y convertirse en el máximo goleador de toda la historia de los mundiales con 22 tantos acumulados.
La gran incógnita de su candidatura es si los periodistas considerarán que convertirse en el mayor goleador histórico del torneo más importante del fútbol es argumento suficiente para compensar un año en blanco a nivel de clubes.
Harry Kane
En el extremo opuesto a la sequía colectiva de Mbappé se encuentra la arrolladora temporada de Harry Kane. El delantero inglés ha firmado un curso rotundo, respaldado tanto por unas cifras excepcionales como por un dominio absoluto en los torneos domésticos.
Kane llega al cierre de las votaciones con un argumento irrebatible: 73 goles anotados en el cómputo global de la temporada entre el Bayern de Múnich y la selección de Inglaterra, consolidándose como el goleador más prolífico del planeta.
Su aclimatación y jerarquía en el club bávaro han sido históricas. De esos 73 tantos, 61 los facturó vistiendo la camiseta del Bayern en tan solo 51 partidos oficiales. Su rendimiento en la Bundesliga se tradujo en 36 goles en 31 jornadas, mientras que en la máxima competición continental sumó 14 goles en 13 partidos.
Harry Kane celebra un gol con el Bayern.
A estas cifras individuales hay que sumar un plus muy importante para su candidatura: su palmarés. Ha levantado la Bundesliga, la Copa Alemana y la Supercopa Alemana. Además, asumió el rol de líder de forma directa, marcando goles decisivos en las finales para asegurar los tres títulos.
El único punto débil que le separa de ser el favorito unánime es la barrera de las semifinales. Al igual que en la Liga de Campeones, donde su Bayern cayó a las puertas del partido por el título, en el Mundial corrió la misma suerte con Inglaterra, siendo eliminados en la penúltima ronda a pesar de los 6 goles que Kane aportó a lo largo del torneo.
Su perfil representa la constancia goleadora y el éxito rotundo a nivel de clubes.
Lamine Yamal
La tercera vía de esta batalla la encarna el jugador del FC Barcelona, Lamine Yamal. Su candidatura se sostiene sobre el pilar más codiciado por cualquier futbolista: es el único de los tres favoritos que ha logrado conquistar el Mundial.
Levantar la Copa del Mundo otorga siempre una ventaja competitiva de cara al Balón de Oro. No obstante, a nivel individual Lamine no firmó un gran campeonato, figurando entre los jugadores menos determinantes en el esquema de la selección española durante el torneo.
Sin embargo, el rendimiento de Yamal a lo largo del curso va mucho más allá de aquel mes de competición internacional. Su temporada regular ha estado marcada por la precocidad y una alta regularidad.
Con el Barça, firmó una campaña en la que demostró gran capacidad para desequilibrar, asistir y definir, cerrando el año con unos números notables: 24 goles y 17 asistencias en 45 partidos. Esta producción ofensiva fue vital para llevar al club azulgrana a la conquista del título de La Liga.
El contrapunto de su temporada llegó en Europa, donde el equipo cayó eliminado en los cuartos de final de la Champions.
Aun así, Yamal se presenta ante los periodistas combinando la consecución de la competición doméstica, cifras destacadas de producción de goles, la intensa campaña mediática que ha desplegado recientemente y el estatus definitivo de ser Campeón del Mundo.
Tres perfiles radicalmente distintos que plantean diferentes formas de evaluar el éxito futbolístico. En menos de un mes, la resolución de los votos determinará finalmente quién es el heredero de Dembélé.
