Gianni Infantino ya está inmerso en plena campaña electoral para prolongar su estancia en el sillón de la FIFA. Quiere un último mandato el dirigente suizo, que mira muy atentamente a las próximas elecciones que deberían celebrarse en marzo del año que viene.
Será así si tiene rivales, algo que no está ni mucho menos claro. La FIFA ya confirmó que Infantino está en la carrera para seguir ocupando el trono, y todos aquellos que sonaron como adversarios en las urnas parecen cada vez más lejos de poder formar una candidatura alternativa. Ni Ceferin, ni Montagliani, ni Al-Khelaïfi, ni Salman bin Ibrahim Al Khalifa.
Pese a que viene de vivir su momento más delicado al frente del organismo por el fracaso del proyecto FIFA Forward Enterprise con el que trató de vender una parte de los derechos del Mundial y otras competiciones a manos privadas, Infantino sigue reforzando alianzas en la sombra.
Lo que escama a muchos es la forma de hacerlo. Infantino viene aprovechándose de las infraestructuras y las posibilidades que ofrece la FIFA como institución para su propio beneficio. Algo que sucede, por ejemplo, con los jets privados que toma para viajar por el mundo buscando apoyos gracias al acuerdo de la FIFA con Qatar Airways.
Presente en la Asamblea de la ONU
El diario The Guardian informó acerca de la más que probable presencia de Gianni Infantino en la Asamblea de las Naciones Unidas que se está celebrando durante estos días en Nueva York.
Según el reconocido diario británico, el actual presidente de la FIFA acudirá para mover hilos y buscar el apoyo para su candidatura de los jefes de Estado de varias federaciones.
Faouzi Kekjaa, presidente de la Federación de Marruecos, junto a Gianni Infantino, presidente de la FIFA.
No está previsto que Infantino, pese a los lazos estrechos que guarda con Donald Trump, especialmente tras el pasado Mundial de Estados Unidos, realice ningún tipo de intervención, pero sí que esté presente entre las autoridades con el fin de seguir reforzando su candidatura.
Viajes en busca de apoyos
Mientras se veía ahogado por el fracaso del proyecto FIFA Forward Enterprise con el que puso en pie de guerra a varias confederaciones, Gianni Infantino se preocupó mucho en los últimos días de moverse en la sombra.
El presidente de la FIFA viajó a lugares como República Dominicana, Kirguistán o Colombia alegando compromisos oficiales, pero aprovechó para estrechar lazos con los dirigentes de las federaciones y pedir el apoyo para las próximas elecciones.
Escama que todos estos viajes los ha hecho el mandatario en el jet privado que Qatar Airways proporciona a la FIFA gracias al acuerdo que mantienen ambas entidades. De ahí que cualquier aspirante que se precie a plantar cara a un presidente actual sepa que tiene que superar más obstáculos que nadie.
De hecho, en la oposición tienen más confianza en una posible derrota de Infantino a través de la vía judicial que mediante las urnas. El plazo para presentarse a las elecciones finaliza el próximo 18 de noviembre, y a dos meses vista no hay ni rastro de alguna candidatura alternativa.
La UEFA, de hecho, acusó de "mala gestión criminal" a Infantino ante los tribunales estatales de Nueva York, Colorado y Miami. En este proceso, el organismo europeo solicitó la divulgación de todos los documentos relacionados con el proyecto FIFA Forward Enterprise.
Infantino se abre
Viendo el gran malestar que provocó su intento de vender parte del Mundial de fútbol a manos privadas sin previo aviso, Gianni Infantino se ha visto casi obligado a anunciar nuevas medidas en la manera de manejar la FIFA después de haberse echado encima a muchas de las federaciones con derecho a voto.
A inicios de esta misma semana el mandatario mostró su apertura al diálogo para buscar reformas en la gobernanza del futuro y actualizar así el modelo de la institución del fútbol mundial. Lo hizo en una carta remitida a los miembros del Consejo de la FIFA y a los presidentes de las 211 asociaciones de la organización.
Infantino reconoció que se había equivocado con su presentación del proyecto FIFA Forward Enterprise, y además propuso encargar una evaluación externa del actual marco de gobernanza, así como abrir una consulta directa con las federaciones en pos de mejorar la transparencia y la participación.
Recalcó Infantino que la autoridad de la FIFA "no está en venta" e incidió en que la legitimidad de este órgano reside en la igualdad entre todas las federaciones.
Gianni Infantino está en plena campaña electoral y tiene claro que debe agotar todas las vías posibles para encontrar el mayor número de apoyos posibles para mantenerse en el cargo otros cuatro años más.
