Un juzgado madrileño ha decretado el bloqueo preventivo del 15,8% de las acciones del CD Eldense. Este paquete, en manos de la expresidenta Carolina Holguín, ha sido intervenido por una deuda pendiente con Pascual Pérez, anterior dueño de la entidad. Esta decisión judicial irrumpe justo en el momento en que se está ultimando el traspaso del club, que pasará a manos de Leo Messi.
La raíz del conflicto se remonta a la propia compraventa del equipo. El 6 de octubre de 2025, Pérez traspasó a la empresaria colombiana el 100% del club por 6,294 millones de euros a través de su firma El Flautista.
La mayor parte de esta operación (5,245 millones) se saldó cuando Holguín asumió el pasivo que la sociedad vendedora mantenía con el propio Eldense. Sin embargo, el 23 de diciembre ambos firmaron un nuevo acuerdo: un préstamo de un millón de euros a favor de Holguín, del cual Pérez llegó a transferir 998.000 euros en dos pagos a finales de ese mismo mes.
Ante el impago de este préstamo y la inminente venta a Messi, Pérez decidió recurrir a los tribunales. Su principal argumento para solicitar el embargo total de las acciones (3.147) era el riesgo real de no cobrar, ya que la exdirigente carece de bienes y de domicilio fiscal en territorio español.
Finalmente, el juez ha avalado la medida cautelar, aunque rebajando la pretensión inicial. Según la documentación consultada por EFE, el juzgado ha limitado la retención a 499 acciones, al considerar que es la cantidad estrictamente proporcional a la deuda reclamada basándose en el valor de tasación del club (6,29 millones).
A la espera de que se celebre el juicio, Holguín dispone ahora de 20 días para presentar alegaciones contra este bloqueo.
Las consecuencias para Messi
Aunque el bloqueo judicial del 15,8% de las acciones suma cierta incertidumbre, no paraliza el aterrizaje de Messi en el Eldense. Al tratarse de una medida preventiva por una deuda personal de Holguín y no de una sanción a las cuentas del club, el argentino podrá asumir el control total de la entidad y liderar el proyecto deportivo sin obstáculos.
El principal efecto para el comprador es procedimental. La operación sigue adelante, pero los asesores de Messi no podrán ignorar esta traba legal. Lo más previsible es que la parte del pago correspondiente a esas acciones embargadas quede retenida o consignada en el juzgado, impidiendo que el dinero llegue a la empresaria colombiana hasta que resuelva su litigio con Pascual Pérez.
Además, el Consejo Superior de Deportes (CSD) deberá ser informado para autorizar la adquisición. En definitiva, el riesgo económico recae sobre la exdirigente, no sobre el futbolista.
Esta adquisición supone el primer gran movimiento del futbolista en la gestión deportiva directa en España. Sin embargo, a pesar del anuncio, la entidad alicantina mantiene un absoluto silencio institucional: no ha ofrecido nuevos detalles sobre los términos económicos del acuerdo ni ha aclarado quién asume en este momento de transición las riendas del consejo de administración.
Con esta operación, el exjugador del Barça busca replicar el modelo de negocio de otros deportistas de élite que han dado el salto a los despachos. La afición alicantina espera que el indudable peso mediático de su figura atraiga nuevos patrocinadores y aporte, de una vez por todas, la estabilidad deportiva e institucional que el proyecto necesita para alejarse del ruido de los tribunales.
