Kylian Mbappé rompió su silencio para explicar por qué decidió ocultar parcialmente la camiseta de apoyo a Ceuta antes del partido entre el Elche y el Real Madrid, un gesto que también protagonizaron sus compañeros Vinicius Jr. e Ibrahima Konaté.
El delantero francés negó cualquier rechazo hacia los ceutíes y aseguró que quiso acordarse también de los inmigrantes fallecidos o atrapados en condiciones extremas.
Su testimonio añade una razón personal a la falta de información previa, la improvisación en el túnel y la carga política que Marruecos y su prensa afín al régimen habían atribuido a la iniciativa.
"Fue una decisión de los clubes de vestir la camiseta. Los jugadores teníamos que vestirla. Lo primero que quiero decir es que tengo toda la solidaridad con Ceuta y con todas las víctimas. Porque antes de ser jugador, soy humano. Pero también yo quería tener un gesto y un pensamiento para todos los inmigrantes que han perdido la vida y que también están en condiciones duras", explicó Mbappé en una entrevista con AS.
El francés admitió que era consciente de que su comportamiento podía interpretarse como un posicionamiento contrario a Ceuta. Por eso quiso dejar claro que no pretendía enfrentarse a sus habitantes, sino ampliar su mensaje de solidaridad a todas las personas afectadas por la crisis humanitaria.
Una decisión en el túnel
Los jugadores del Real Madrid se enteraron prácticamente en la zona de vestuarios de que debían salir con la camiseta. Los futbolistas madridistas llegaron al túnel sin ellas, mientras que los jugadores del Elche ya las llevaban puestas.
La situación provocó unos segundos de incertidumbre. Mourinho preguntó qué ocurría y un utillero del Real Madrid apareció después con las camisetas para repartirlas entre los titulares. Algunos jugadores trataron de leer el lema y comentaron entre ellos qué debían hacer.
Fue Fede Valverde quien terminó dando la indicación definitiva en su condición de capitán: "Vamos a hacerlo. Vamos a hacerlo". Vinicius quiso confirmar que la decisión afectaba a todo el equipo. "¿Lo hacemos todos?", preguntó. "Sí, sí", contestó el uruguayo.
La plantilla se puso entonces la camiseta y salió al terreno de juego, aunque Mbappé, Vinicius y Konaté la llevaron enrollada hasta la altura del pecho para impedir que se viera el mensaje completo. En la prenda aparecía "Todos somos caballas", acompañado por "Nuestra ciudad, nuestra patria".
Mbappé y Vinicius se la quitaron antes de terminar el saludo protocolario con los jugadores del Elche, mientras que Konaté también evitó desplegarla por completo. El resto de sus compañeros la mantuvo visible durante el acto previo al encuentro.
Mbappé, con la camiseta de apoyo a Ceuta que ha causado la polémica.
La campaña fue promovida por la Asociación Valenciana de Empresarios como una iniciativa de solidaridad con la población de Ceuta ante las consecuencias humanas, sociales y económicas de la crisis migratoria.
Su adhesión había sido planteada como voluntaria, aunque Mbappé explicó que los jugadores entendieron que debían vestir la camiseta después de que los clubes aceptaran participar.
La postura del Madrid
El Real Madrid respaldó institucionalmente la iniciativa. El club publicó en su página oficial una fotografía de los dos equipos y presentó la salida con las camisetas como una muestra de apoyo a Ceuta. Sin embargo, no sancionará a Mbappé, Vinicius y Konaté por la forma en la que llevaron la prenda.
La entidad entiende que su plantilla está formada por personas con diferentes procedencias, experiencias y sensibilidades. Su adhesión institucional no elimina la libertad individual de los jugadores para decidir cómo participar en iniciativas que, aunque se presenten con una finalidad social, pueden adquirir una interpretación política según el contexto.
La explicación de Mbappé encaja en esa postura. El francés obedeció la decisión de salir con la camiseta, pero la llevó de una manera que le permitiera expresar sus reservas ante un mensaje que consideraba incompleto. Su intención, según sostiene, era recordar tanto a Ceuta como a quienes habían perdido la vida intentando migrar.
Desde la AFE también se ha señalado un problema de "información". Su presidente, David Aganzo, considera que los jugadores debían haber recibido con suficiente antelación una explicación sobre la procedencia, la finalidad y el contenido de la campaña.
AFE no interpreta que Mbappé, Vinicius, Konaté "ni nadie" quiera actuar contra Ceuta, sino que cuestiona que se traslade a los futbolistas una iniciativa de estas características instantes antes de salir al campo.
Javier Tebas se mostró más severo. El presidente de LaLiga calificó negativamente lo ocurrido y defendió que, una vez asumida la campaña por los clubes, los integrantes de la plantilla debían secundarla. "Salir con la camiseta doblada es como salir sin ella", afirmó con mordacidad.
Su planteamiento choca, sin embargo, con el carácter voluntario defendido por los promotores y con la falta de información señalada por AFE.
El precedente de Abde
La reacción de los tres madridistas tampoco puede analizarse sin recordar lo que había sucedido 24 horas antes con Ez Abde.
El internacional marroquí vistió la misma camiseta junto con sus compañeros del Betis antes del encuentro contra el Villarreal y recibió después numerosos insultos, amenazas y acusaciones de traición desde Marruecos.
El extremo tuvo que retirar publicaciones de sus redes sociales y explicar que su participación respondía a un objetivo estrictamente social. "Esta era una camiseta de carácter social en apoyo a una población y a sus habitantes, independientemente de su nacionalidad", señaló.
Ez Abde, futbolista del Betis e internacional con Marruecos, con la camiseta en apoyo a Ceuta.
Abde reivindicó a la vez su vínculo con Marruecos y rechazó que su gesto supusiera desprecio hacia su país. Su explicación no evitó el castigo público promovido por los sectores más nacionalistas.
La campaña dejó de presentarse allí como un apoyo a una población afectada por una crisis y fue reinterpretada como una defensa de la soberanía española sobre Ceuta. Esa carga política llegó inevitablemente al vestuario del Real Madrid antes del partido en Elche.
Mbappé, Vinicius y Konaté conocían el machaque dirigido contra Abde. Evitar que el mensaje se leyera por completo les permitía no aparecer vinculados a una interpretación territorial que no habían elegido ni habían tenido tiempo de valorar.
En el caso de Mbappé, ya se sabe que a esa cautela se sumó su deseo de mostrar solidaridad hacia los inmigrantes.
La apropiación marroquí
Mientras una parte del debate español acusaba a los tres futbolistas de desentenderse de Ceuta, medios marroquíes próximos al discurso oficial los presentaron como ejemplos de compromiso con Marruecos.
Algunas publicaciones describieron su comportamiento como una lección para Abde, hablaron de Ceuta como una ciudad ocupada y atribuyeron a Mbappé, Vinicius y Konaté una postura que ninguno había expresado.
Las declaraciones de Mbappé desmontan esa apropiación. El delantero no ha defendido las reclamaciones territoriales marroquíes ni ha cuestionado la soberanía española. Ha manifestado su solidaridad completa con Ceuta, con sus habitantes y con las víctimas, al mismo tiempo que ha pedido que no se olvide el sufrimiento de los inmigrantes.
Tampoco ha mencionado a Achraf Hakimi como motivación. La amistad entre ambos y las ocasiones en las que Mbappé ha vestido la camiseta de Marruecos con el dorsal de su excompañero constituyen un vínculo personal y deportivo, no una prueba política.
La biografía de Mbappé ayuda a comprender su sensibilidad ante debates relacionados con inmigración e identidad. Es hijo de un camerunés que emigró en su infancia a Francia y de una francesa de ascendencia argelina.
En su país ha defendido públicamente la tolerancia, la diversidad y el respeto, y se ha enfrentado a planteamientos políticos contrarios a la inmigración.
Konaté comparte parte de ese contexto. Musulmán practicante y nacido en París, es el segundo menor de ocho hermanos de una familia cuyos padres emigraron desde Mali a Francia. Creció en una vivienda social y ha explicado las dificultades económicas que condicionaron su infancia y sus primeros pasos en el fútbol.
Vinicius tapó parcialmente el mensaje de apoyo a Ceuta.
Vinicius tampoco es ajeno a las causas sociales. Su lucha contra el racismo ha marcado buena parte de su discurso público y en febrero de 2024 realizó en Marruecos su primera misión como embajador de buena voluntad de la UNESCO para la educación.
Visitó un centro escolar de Marrakech para transmitir a niños y adolescentes la importancia de la formación. Durante aquel viaje también apareció en el desierto con la camiseta marroquí de Hakimi.
El brasileño descubrió ese mismo año, mediante una prueba de ADN promovida dentro de una campaña de la Confederación Brasileña, que parte de sus antepasados procedían del pueblo Tikar de Camerún.
Solo Mbappé ha hablado hasta ahora. Lo ha hecho para expresar una solidaridad inequívoca con Ceuta y, al mismo tiempo, defender que no quería "priorizar sufrimientos". Vinicius y Konaté conservan su derecho a explicar sus decisiones o a no hacerlo.
El Real Madrid, por su parte, mantiene su apoyo institucional a la ciudad sin convertirlo en una prueba obligatoria de lealtad para sus futbolistas.
