Publicada
Actualizada

La apisonadora del Real Madrid vuelve a estar en marcha. Tras el pinchazo ante el Betis -y las 13 ocasiones claras falladas entre aquel partido y el del Inter-, la máquina blanca vuelve a rodar conducida por el triunvirato conformado por Mbappé, Vinicius y Bellingham. [Narración y estadísticas: Real Madrid 4-1 Rayo Vallecano]

Un gol y una asistencia del francés -que marcó otro al final-, otro tanto del inglés y un pase de gol del brasileño montaron en 35 minutos la fiesta en el Bernabéu, de la que también formó parte un Carreras necesitado de una noche así: forzó el penalti del 1-0 y marcó el 2-0 para revitalizar su propia figura.

Pero también persisten las bajadas de ritmo, perdonables en esta parte del año, aunque su reiteración agobie a más de uno. Así, la segunda parte del Madrid fue una sombra de la primera y lo aprovechó el Rayo para, al menos, salir del Bernabéu con otro sabor de boca.

José Mourinho, en el banquillo del Real Madrid. EFE

En cuanto a nombres, Yan Diomande tuvo su primera titularidad con el Real Madrid tras haber acumulado apenas 94 minutos en cinco partidos.

El costamarfileño dejó destellos, aunque necesitó mucho menos tiempo para doblar la apuesta Arda Güler -que salió desde el banquillo- y revolucionar el partido desde el minuto 70. ¡Qué genio es el turco!

El fruto de las estrellas

Después de que el público del coliseo blanco volviera el martes a casa ciertamente preocupado, a pesar del triunfo frente al Inter, Mourinho puso el pecho por sus estrellas. "Sólo se tiran piedras a los árboles que tienen fruto", dijo para referirse a Mbappé y Vinicius. 'Mou' vareó el árbol y el madridismo recogió la cosecha. Como contra el Málaga, el Madrid necesitó de poco más de 30 minutos para cerrar el partido contra sus vecinos de Vallecas.

En el minuto 13, el defensa Lejeune puso la primera piedra cometiendo un clarísimo penalti sobre Carreras. El francés metió la pierna en plena carrera del lateral ferrolano y García Verdura, que antes perdonó otra pena máxima al Rayo, señaló la infracción.

El balón fue directo a las manos de Mbappé. El '10' del Madrid, que sigue autoproclamándose como el gran candidato a ganar el Balón de Oro, lo hizo fácil desde el punto de penalti y anotó su quinto gol de la temporada.

El lanzamiento de penalti de Mbappé en el 1-0 contra el Rayo. EFE

El delantero galo cambió de rol un par de jugadas después y asistió al jugador que antes le había brindado la ocasión de disparar desde los once metros. Bernardo Silva, de vuelta al once, recogió un balón que despejó de puños Audero, vio a Carreras y este acabó definiendo tras dejar una pared con Mbappé.

La pegada volvió a las botas de los jugadores del Real Madrid. Tampoco falló Bellingham a su cita con el gol en el Bernabéu. El inglés, que perdonó en Champions dos goles casi en la línea de la portería, colocó perfecta esta vez una bola que le envió Vinicius.

El brasileño protagonizó una profunda carrera pegada a la banda y, cuando pisó área, puso un pase atrás -que atravesó las piernas de Ratiu-.

Jude, siempre cerquita del área esta temporada, acertó a poner su bota derecha de primeras y poner la pelota donde no llegara el meta rayista de origen indonesio.

Otra bajada de ritmo

El partido parecía resuelto -lo pudo estar más de haber entrado alguno de los dos palos que dieron Vinicius y Mbappé en la primera parte-. Pero si en el fútbol son dos mitades, es por algo; y bajar el ritmo tras el descanso suele pagarse caro.

Eso le pasó al Madrid, que salió a la segunda parte sin Valverde y ocupando Camavinga su lugar. Primero llegó el aviso. De Pedro Díaz. Un disparo lejano que se estrelló en la madera tras jugarse menos de dos minutos desde la reanudación.

El zarpazo vino poco después. En el minuto 51. Vinicius erra un pase atrás a Camavinga en su propia frontal y el francés, que no se lo espera, reacciona tarde. Le valió con meter la puntera a Camello, en el momento de forma de su vida y peleándole el pichichi a Raphinha y Mbappé.

El Rayo se vino arriba con el gol, ante un Madrid adormilado, y tuvo alguna más en los siguientes minutos para apretar el marcador. Eso activó el runrún del Bernabéu y motivó más cambios de Mourinho.

Sergio Camello, tras anotar contra el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. EFE

La segunda sustitución fue la de Bernardo Silva por Tchouaméni, en el 69', y tres minutos después quitó a Yan Diomande por Güler. Fue muy aplaudido el turco, mientras el jugador africano se fue algo frío.

El costamarfileño dejó en los 70 minutos que tuvo alguna buena acción en banda, metió algún centro más que decente, pero lo que se espera de él es mucho más. Ya llegará.

Güler al rescate

Ante la creciente tensión, Audero mantuvo al Rayo en el partido con dos grandes paradas consecutivas a Dumfries y Rüdiger. Dos ocasiones que, además, fueron creadas por Güler en cuestión de un minuto.

El turco es diferencial y su presencia en el campo beneficia, sobre todo, a sus compañeros. Que se lo digan a Mbappé, al que también puso en bandeja el gol. Pero el francés perdonó esa y otra que tuvo antes. No lo haría una tercera vez.

Fue entrar el partido en el descuento y aterrizar, por fin, el gol en jugada de Kylian. Cómo no, asistido por Güler. Sexto tanto del francés para volver a lo alto de la tabla goleadora y quitarse la espina de los fallos. No estará del todo acertado Mbappé, pero los goles siguen cayendo. Un seguro para el Madrid a una semana del derbi.

Kylian Mbappé celebrando el 4-1 contra el Rayo. EFE

Real Madrid 4-1 Rayo Vallecano

Real Madrid: Courtois; Dumfries, Rüdiger, Konaté, Carreras; Valverde (Camavinga, min. 46), Bernardo Silva (Tchouaméni, min. 69); Diomande (Güler, min. 72), Bellingham, Vinícius (Cucurella, min. 89); y Mbappé.

Rayo Vallecano: Audero; Ratiu, Lejeune, Pathé Ciss, Pedrosa; Unai López (Sadick, min. 75), Gnangoro (Valentín, min. 67); Tsitaishvili, Pedro Díaz (Belaid, min. 67), Álvaro García; y Camello (Alemao, min. 75).

Goles: 1-0, min. 14: Mbappé, de penalti; 2-0, min. 16: Carreras; 3-0, min. 34: Bellingham; 3-1, min. 51: Camello; 4-1, min. 90: Mbappé.

Árbitro: Víctor García Verdura (Comité Catalán). Mostró tarjeta amarilla a Pathé Ciss (76).

Incidencias: partido correspondiente a la quinta jornada de LaLiga EA Sports disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante unos 75.000 espectadores.