Juan Manuel Brindisi, psicólogo de las Selecciones Nacionales de la AFA, ha puesto el foco en la dimensión personal del conflicto que rodea a Julián Álvarez.
El delantero argentino continúa sin poder cumplir su deseo de fichar por el FC Barcelona después de que el Atlético de Madrid cerrase de forma tajante cualquier negociación con el conjunto azulgrana en la recta final del mercado.
En declaraciones a DSports, Brindisi analizó la presión que soporta un futbolista cuando su futuro queda pendiente de la decisión de un club, especialmente durante los últimos días de la ventana de traspasos.
El especialista explicó que una lesión y una negociación de mercado representan dos escenarios particularmente delicados para cualquier jugador, porque afectan de lleno a su estabilidad profesional y personal.
"Hay dos momentos de máximo estrés y vulnerabilidad: uno es cuando te lesionas y el otro tiene que ver con los mercados de traspasos, especialmente en los últimos días. Detrás de la duda del club, está el proyecto de vida. Es de los momentos de mayor angustia y ansiedad que hay".
El caso de Julián ha escalado durante las últimas semanas. El Atlético ha ratificado públicamente que no negociará su venta al Barcelona, una postura respaldada de manera unánime por su Consejo de Administración.
La entidad rojiblanca considera cerrado el asunto con el club catalán, pese al deseo del futbolista de vestir de azulgrana.
Julián Álvarez, entrenando con el Atlético de Madrid.
Brindisi no confirmó ninguna situación clínica concreta del atacante, pero sí lanzó una llamada a la prudencia ante las informaciones sobre un posible bajón anímico.
Para el psicólogo de la AFA, si existiera un diagnóstico de depresión en un contexto de incertidumbre contractual, la prioridad debe desplazarse inmediatamente hacia el cuidado del deportista.
"Una vez que hay un diagnóstico de depresión en medio de una negociación, el tema toma otro color, hay que tener cuidado. La persona es lo primero que tienes que cuidar, y es algo que necesita ser tratado".
La reflexión cobra relevancia en un escenario en el que Álvarez, según los distintos informes publicados durante el verano, solo contemplaba al Barcelona como alternativa. El Atlético, sin embargo, no quiere reforzar a un rival directo y ha mantenido invariable su negativa, mientras el mercado entra en sus últimas horas.
Por ello, Brindisi invitó a revisar la forma en que los clubes interpretan la voluntad de salida de un jugador. El profesional entiende que la aspiración de cambiar de equipo no debe leerse automáticamente como una falta de compromiso ni convertirse en motivo de sanción.
"Me parece que se tiene que revisar el hecho de que un jugador se quiera ir. Tú no puedes castigar a una persona por tener el deseo de ir a otra institución, lo de Julián no es un capricho, es algo que quiere desde chico".
El mensaje del psicólogo argentino trasciende la operación. En un fútbol marcado por cifras, plazos y estrategias institucionales, Brindisi recuerda que detrás de cada negociación hay una persona que debe gestionar expectativas, presión pública e incertidumbre sobre su propio futuro.
